Archivado en: Migas de pan
Un apunte para la elucidación de la naturaleza blogal.
"...¿O, a lo mejor, la obra nació de la imitación de obras magistrales?
¿De la incapacidad de crear una obra normal?
¿De los sueños?
¿De los complejos?
¿O quizás de los recuerdos de la infancia?
¿O quizá empecé y así, sin más, se me fue la pluma?
¿De la psicosis del miedo?
¿De otra psicosis?
¿A lo mejor, de una bolita?
¿De una pulgarada?
¿De una parte?
¿De una partícula? ¿Del dedo?
Habría también que concretar, definir y fallar si la obra es una novela, un memorial, parodia o libelo, una variación sobre temas de fantasía, un estudio; y qué domina en ella: el chiste, la ironía o el sentido más profundo, el sarcasmo, la burla, la invectiva, la idiotez, el pur nonsense, la pure blague, y, además, si no es esto una pose, un engaño, artificio, estafa, carencia de humor, anemia del sentimiento, atrofia de la imaginación, derrumbamiento del orden y pérdida de la razón. Pero la suma de esas posibilidades, torturas, definiciones y partes resulta tan inabarcable, tan inconcebible y, además, tan imposible de agotar, que, con el más profundo sentido de la responsabilidad por la palabra y después de un análisis más escrupuloso, hay que decir que no se sabe nada..."
Ferdydurke, Witold Gombrowicz.
Hola Pablo.
Te cuento que para un trabajo que estuve haciendo una vez, extrañamente en coincidencia con la lectura de Ferdy, extracté este párrafo como la ganzúa salvadora. Lo curioso es que el libro en sí me parece abominable, a punto al que decidí olvidarme del Conde. Al menos por un buen tiempo. Saludos.
Comentario de fander el el 08/24 a las 21:37
Me imagino, Fander. Gracias por hacérmelo saber. Ese párrafo construye una idea que ha sido dicha muchas veces, seguramente antes y después del Ferdydurke, con más o menos elegancia o ánimo jocoso. Saludos para vos.
Comentario de pablo el el 08/25 a las 09:49
Pablo: creí que tenía una deuda, que me debía la lectura de Ferdydurke, y la saldé no hace mucho. Lo único ganado fue saldar la deuda. Siempre digo que escribo lo que no siempre me gusta leer y leo cosas que no podría escribir, o que no me tienta hacerlo.
Coincido: el párrafo en cuestión, bien podría referir la pregunta, no ya por un libro, sino por algunos de los blogs que frecuentamos. Y no está tan mal que sean así de inclasificables.
Saludos
Comentario de Ventrílocuo el el 09/01 a las 00:19
En cualquier momento vuelvo a leer Los Hechizados, del cual me queda la sensación del disfrute, y le inventamos un final...
Comentario de Ventrílocuo el el 09/01 a las 00:21
Hola Ventrílocuo! Bueno, he quedado en minoría, porque yo disfruté de la lectura de Ferdydurke. Tiene pasajes que resultan un poco exagerados, como que decís "listo, Witold, ya entendí", pero otros son, como le dije a un amigo, como esos toboganes acuáticos que terminan el trayecto en una zambullida.
Gombrowicz se me antoja de una categoría análoga a Aira, esos tipos que sirven para que uno se los ponga (o haga notar que no se los pone) en la remera, como la cara del Che o la lengua de los Stones: o te las ponés o hacés bandera de que no te las ponés. Funciona así, no va a andar uno quejándose.
Hay mucho vértigo en los blogs, mucha exploración. Y muchos intentos por domesticar la forma, sobre todo desde el blogging marketinero o corporativo, pero también desde el periodístico... menos mal que siguen habiendo tantos blogs interesados en lidiar con la incertidumbre, o como quieras llamar a eso.
Los Hechizados no lo leí. ¿Decís que es disfrutable?
Comentario de pablo el el 09/01 a las 10:27
Pablo: me gusta el paralelo entre Gombrowicz y Aira, sin haber leído en su totalidad la obra de ambos. No me pongo muchas camisetas que digamos, pero entiendo la figura a la perfección. No me quejo porque soy muy ecléctico en mis lecturas y lo disfruto, y además soy un desmemoriado terrible, olvido todo, por más que con un texto me haya metido a hurgar hasta en las moléculas.
Sobre Los hechizados (Opetani, en el original), cuando lo leí, en medio de un ímpetu descontrolado por la literatura gótica, me apasionó, y me prometí volver a leerlo en otra oportunidad (deuda). Witold comenzó a publicarlo como folletín en dos diarios polacos, en el 39, no lo terminó debido a su exilio. No tiene final. Hay que bancarse eso ¿Si es disfrutable? viste como son las cosas en cuanto a recomendaciones; quizá no nos acostaríamos con la misma persona.
Ya me diste ganas de volver a leerlo, así que voy a suspender el señor de las moscas, que lo comenzaba hoy.
Bueno, algunos blogs sirven para esto.
Un abrazo
Comentario de Ventrílocuo el el 09/02 a las 02:26