Archivado en: Superfluos relatos
...ella le convidó frutillas. No una manzana, por decir, sino frutillas. Porque a pesar de Adán y Eva, las frutillas son más eróticas que las manzanas, tan tópicas, tan vulgares.
La cuestión es que le ofreció frutillas y lo sorprendió. Después de dos meses sin hablarse, ella le convidó de esa fruta tan carnosa, tan húmeda...
Siguieron sin hablarse, luego. Quizás sólo le sobraban frutillas...
mmmm Frutillas.
Buena música, una casa cómoda, un/a amante perfecto/a, otoño...Felicidad.
nada como disfrutar con quien amás.
Comentario de Marcos el el 01/12 a las 19:14
Y un poco de humo, alguna forma del fuego, también. Pero esos dos siguieron sin hablarse. Qué pena por ellos...
Comentario de pablo el el 01/13 a las 09:55