Archivado en: Migas de pan
Los textos dialogan entre sí y blah, blah, blah (eso ya lo dijimos). Hoy no sé si es eso o es como la versión textual del fenómeno físico de la resonancia, eso que hace que, al pulsar un cuerda que vibra en una determinada nota, otras cuerdas, otros instrumentos o hasta los cristales de las copas, predispuestos a vibrar en esa misma frecuencia, inicien su movimiento oscilatorio.
Esta vez, leía a Nietzsche:
"He visto a más de uno estirarse e hincharse, y la plebe gritaba: '¡Vedle, ese es un gran hombre!' (...) Pinchar el vientre de los hinchados es lo que yo llamo una distracción honrada y sensata".
Y resonó Eco:
"Ma gavte la nata, quítate el tapón. Dícese de quien está henchido de sí. Se supone que aguanta en esa condición posturalmente abnorme por la presión de un tapón hincado en el trasero. Si se lo quita, pssss, recupera su condición humana."
Por supuesto, no diremos que Eco es nieztcheano por esto (y lo contrario sería un anacronismo), pero la resonancia está ahí...
...y me quedé pensando en alguna fórmula de nuestra habla argenta que exprese tan filosófico concepto, sin lograr decidirme: "andá a cagar" es como mucho, aunque tiene en común con la piamontesa eso de promover la evacuación de lo que en el cuerpo es un exceso. Siento además que es lo que un argentino hubiera dicho en el trance en el que el personaje de Eco dice su "ma gavte la nata" (decir cuál es tal trance sería un "spoiler"). Sin embargo, "andá a freír churros", en su recomendación de realizar una tarea menor, anodina, en su tono infantil e ingenuo, me parece más cercana a esa vocación honrada y sensata, más certera en su señalamiento de lo vano, lo pretencioso...
(fueron Nietzsche, en "Así hablaba Zarathustra", y Eco en "El péndulo de Foucault")