Archivado en: Migas de pan
" Cansado. ¡Sí! Cansado de usar un solo brazo, dos labios, veinte dedos, no sé cuántas palabras, no sé cuantos recuerdos, grisáceos, fragmentarios."
"Cansado, muy cansado, de este frío esqueleto, tan púdico, tan casto, que cuando se desnude, no sabré si es el mismo que usé mientras vivía."
"Cansado ¡Sí! Cansado por carecer de antenas, de un ojo en cada omóplato y de una cola auténtica, alegre, desatada, y no este rabo hipócrita, degenerado, enano."
"Cansado, sobre todo, de estar siempre conmigo, de hallarme cada día,
cuando termina el sueño, allí, donde me encuentre, con las mismas narices y con las mismas piernas; como si no deseara esperar la rompiente con un cutis de playa, ofrecer, al rocío, dos senos de magnolia, acariciar la tierra con un vientre de oruga, y vivir, unos meses, adentro de una piedra."
Como pueden imaginar, este poema de Girondo fue escrito en verso. Yo me tomé el atrevimiento de transcribirlo como prosa, a ver qué pasaba, por probar el experimento complementario al que Alejandro hace con Simenon. No me resulta tan desagradable el efecto: comprobar que ahí sigue el ritmo y que no hay finales de línea caprichosos que te distraigan de esa urgencia: vivir, unos meses, adentro de una piedra....
Comentario de Pablo el el 02/24 a las 14:44