Archivo de Glosa: anotaciones por orden cronológico.
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"Che, Pablo, te cuento que el mundial a mí (hoy, 30 de junio, día en que lamentablemente "siamo fuori della copa"), más que bifronte se me presentó caleidoscópico. Tuve muchas emociones juntas (o sucesivas): duda (nos van a hacer percha), sorpresa (epa! Argentina arrancó muy bien), alegría (y juegan lindo, che), esperanza (en el segundo tiempo se viene el gol), bronca (referí, referí, de la cancha no salís), euforia (goooool), esperanza empática (vamos, muchachos, que ahora haceMOS el segundo), miedo (el arquero lesionado!), recaída (empate), todos los sentimientos anteriores otra vez (a ver si estos hdep hacen otro gol), esperanza mística (vamos a ganar, Dios es argentino), recaudo cabalístico (volvé a sentarte en el lugar en que estabas), suspenso mortal (penales), tristeza (de esa que durará poco, porque mañana el mundial volverá a importarme poco y nada) y total
y absoluto agotamiento, como si hubiese corrido 120 minutos sin parar."
Espero no estar faltando a ninguna etiqueta blogueril al transcribir completo un comentario, pero me parece que ese comentario es mas bien un post, y como Luciana tuvo la amabilidad de escribirlo aquí, aquí lo posteo. Y esto que escribo yo sería, entonces, un comment a su post: su texto, sintético, elabora una encantadora lista de arrebatos del alma. A mí, no deja de impresionarme cómo aún uno, que no llega al fútbol desde un apasionamiento previo o esforzadamente cultivado, sufre, espera, se come las uñas o amasija la tapa de la cerveza que cayó en sus manos, y sufre la tristeza.
Pero también, el comentario de Luciana, señala el límite saludable a todas esas intensidades: mañana, por no decir hoy mismo, el mundial ya no me importará nada, a mí tampoco, y comenzarán a aburrirme las discusiones sobre si Peckerman, si Cambiasso, si el referí o si la pelota dobla.
Hace unos días, Tino Hargén, también en un comentario, pero en su blog, decía que
"la clave del fútbol es que reconcilia a la gente con el pensamiento mágico, la más salvaje racionalidad de la especulación matemática del resultado convive con los efectos animistas de pretender controlar la gran dosis de azar de unos accidentes físicos que suceden en un campo".
Ahí está: entregarse a la irracionalidad de las pasiones a que nos convoca el mundial, dejarnos llevar por el ritual, la ceremonia, suspender el juicio, como el personaje de Eco (con perdón de la cita ;-) que de repente está bailando en éxtasis en una ceremonia umbanda (con perdón del escenario).
Y después volver al dominio que habitualmente nos sujeta, agotados, como si hubiéramos corrido 120 minutos sin parar.(01/07/2006) (Digresiones)
La tristeza
(30/06/2006) (Migas de pan)
Que sigas bien
Diferentes temperamentos: Carlos saluda a la concurrencia con un gesto amplio y dice chau, sin melodrama.
Chau, che, que sigas bien.(30/06/2006) (Digresiones)
El yin y el yan, la cabeza de Jano, el mundial
Si, sí, ya sabemos que El Estado, El Poder, El Capital, etc, etc, etc, están permanentemente pensando en cómo cagarnos. Y que El Estado, El Poder, El Capital buscan apropiarse de las fiestas populares, buscarles tenues y no tan tenues corrimientos de sentido, canalizar el agua para su molino, y todo eso.
Sí, también sabemos que es necesario que alguien, cada tanto, lo recuerde, lo ponga en evidencia, nos despabile. Es necesario poner a circular el dato de que el gobierno ha aprovechado la distracción mundialera para aumentarse el propio sueldo, denunciar la utilización fascista del mundial.
Pero también sabemos que ningún hecho social tiene un sentido inmanente. Que los modos de apropiación son diversos y son, ahí nomás, la arena de la lucha por el sentido (y que esa lucha por el sentido no es mero juego de palabras, las más de las veces).
También sabemos que en toda fiesta popular están presentes las estrategias hegemónicas del poder y las contrahegemónicas de esos sujetos tan inasibles que estarían de un otro lado.
Sabemos todo eso por que nos lo ha enseñado la vida, alguien nos lo dijo o lo leímos en alguna parte.
Sabemos que quedarse en un único estado de espíritu es condenarse, sobre todo si es un estado narcótico, sabemos que la vida no es joda y que, como dice el pensador contemporáneo Don Mario Pergolini, hay mucho garca suelto.
Pero también sabemos que no podemos andar por ahí con el dedo en alto todo el tiempo. Que a veces hay que tener la fiesta, porque para la fiesta nunca será el momento si hemos de esperar que la realidad la autorice.
Que nadie me trate de ingenuo por enfatizar este costado: son las dos caras de la moneda y cualquier pretensión por reclamar el predominio de la aproximación crítica o de la ingenua es simplificar flagrantemente la ponderación de la cosa.
El mundial puede servir como una estratagema del poder para cagarnos. Y como una fiesta popular de corte carnavalesco.
Ahí, justamente ahí, está su interés.(29/06/2006) (Digresiones)
Para una vindicación del mundial
Conste: el enunciador de la chorrera significante que aquí se dá por iniciada abomina sinceramente del fútbol como deporte y como actividad social. Su lógica y su encanto escapan, respectivamente, a su comprensión y su sensibilidad. Quizá todo eso esté fundado en el hecho simple de que es un patadura del año cero, condenado en su tierna infancia al ominoso lugar del arquero para luego, en el secundario, pasar a disfrutar del dudoso honor de integrar la selección de volley del colegio, puesto reservado para aquellos que algún talento tenían y había que poner en algun lado pero, por favor, que no fuera la selección de fútbol, donde podían poner realmente en riesgo el honor de la institución.
Dicho esto, podría pensarse que el enunciador de marras, pecho frío que flagrantemente ha omitido comentarios en este espacio sobre el celebérrimo 6 a cero ante Serbia y Montenegro, que no ha, en este espacio, mofádose del patadón al aire de Ronaldo, que no ha celebrado, aquí, el éxito en la primera ronda, que no ha, aquí, saludado caballerosamente a los hermanos mexicanos ni alabado el maravilloso gol de Maxi Rodríguez, que no frecuenta, por ejemplo, el blog Crónicas Germanas, donde plumas que tiene en alta estima hacen gala del arte delicado y complejo de hablar de fútbol, podría participar en campañas como ésta o suscribir las variadas diatribas en contra del mundial que suelen circular como parte integrante y necesaria del ritual que pretenden impugnar.
De hecho, aquellas críticas que se centran en el cuestionamiento de la inflamación del patrioterismo chauvinista o en la utilización con fines distractivos de la pasión futbolera, suelen gozar de la adhesión del así llamado enunciador.
Sin embargo, dicho lo anterior y no obstante todo ello, quiero (ego, el enunciador), a continuación, hacer una vindicación del mundial y del modo en que es vivido por este pueblo, al que, en alguna de las mútliples maneras que la pertenencia tiene de actualizarse, pertenezco. Al menos, mencionar algunos aspectos que, a mí, ente a-futbolístico, me lo hacen amable.
La alegría no es sólo brasilera.
No jodamos. Nos llenamos la boca hablando de la alegría de vivir del pueblo que pasará a la historia por haber dado lugar a la frase "Tristeza não tem fin, felicidade sim" y de su despreocupada y anual vocación carnavelesca y, cuando nosotros, más modestos, nos damos nuestra bacanal cada cuatro años, encontramos una oportunidad autoflagelatoria. Nosotros, que nos hemos visto privados de los feriados de carnaval por acción de la dictadura, nos tomamos una revancha concentrada cada cuatro años, salimos en comparsa, vestidos de arlequines, a demostrar que Charly tiene razón: la alegría no es sólo brasilera.
El mundial como fiesta laica y positiva.
¿Por qué un empleador está dispuesto a aceptar las "fiestas de guardar" y no una "fiesta" a secas? ¿Seguimos siendo, acaso y en el fondo, tan religiosos, que otorgamos esa legitimidad a aquello que se reviste de una pátina de religiosidad y se la negamos a lo que no? Venga usté, practicante de la Sagrada Liturgia de la Inmortalidad del Cangrejo, tómese su fiesta cuando mejor le convenga, ¿cuántos días se toma?. La fiesta mundialista no necesita invocar ninguna liturgia religiosa para reclamar su derecho a ser. Apoyo fervientemente el feriado por partido de la selección: tener, por una puta vez, un feriado cívico que celebra la vida (y la vitalidad) y que no se justifica con una lista así de grande de muertos.
Nuestro potlach.
Venga vecino, la final la vemos en casa con toda la familia, con el televisor nuevo, ¿compro unos chogusanes de miga? Dealé, Pablo, yo llevo los bizcochos de sagra, pal mate en el entretiempo, y si quiere le ponemos a su televisor mi jom títer, que lo compré pa'l mundial. Eso, y traiga bizcochos agridulces, que le gustan a la patrona. En vez de los sánguches, ¿prefiere unas medialunas? ¿Y por qué en vez? Ponga, también, que con lo' nervio', vió, uno come que no se dá cuenta. Quedamo' así... ¿y, vecino?, ¿se compró la camiseta de la selección? Si, ciento treinta mangos, me salió. Y está bien, Don, es una vez cada cuatro años... Oiga, Pablo, llevo unos vinitos, pa' festejar si ganamos y matar la amargura si perdemos...
Mi hijo de seis años lo entendió perfectamente: no puede permanecer sentado frente al televisor para ver ningún partido. Pero anda por toda la casa al grito de "¡Argentina!", juega a pintarse la cara de celeste y blanco y se junta con sus amigos a pelotear en el patio.
Por todo eso, alabado sea el mundial: fiesta sin escrúpulos ni justificativos, carnaval por que sí, bacanal y potlach. ¿Quién puede quejarse de eso?
(26/06/2006) (Digresiones)
Año nuevo, vida nueva
La noción de "año" sirve para designar a un período de tiempo que está marcado por el movimiento que nuestro planeta hace alrededor del sol. Es lo que los astrónomos llaman el "año solar". Su manifestación notoria es el ciclo de las estaciones. Ahora bien, en el continuo de la naturaleza, establecer un principio o un fin de ese ciclo es sólo un capricho humano. Si imaginamos a unos primitivos sujetos nómades, cazadores y recolectores, imaginaremos unos hombres para los cuales el ciclo de las estaciones provocaba la alternancia de períodos de escasez y de abundancia. Cuando esa humanidad primitiva devino agricultora, el ciclo de las estaciones marcó el ritmo de las labores, de la espera, la siembra y la cosecha. Pero, siempre, el "año" ha sido el período a lo largo del cual la Tierra, por turnos, niega o entrega sus dones.
Ahí, los hombres escogieron su punto de referencia, un punto de inicio: el invierno, luego del cual comienza el tiempo en el que progresivamente la Tierra, por arte de magia o a causa del esfuerzo humano, entregará sus dones, será, para tantísimas sociedades, la primera de las estaciones.
Para tantísimas sociedades, será justo y necesario, entonces, celebrar el día del solsticio de invierno como el día maravilloso en que termina la decadencia del Sol y comienza su resurgir, el retorno de su luz benéfica, que engendrará en la Tierra receptiva, la nueva vida.
Con la cristianización de Europa, las celebraciones del solsticio de invierno serán subsumidas en la celebración del nacimiento de Jesús el de Nazaret. La metafórica no cambia en lo sustancial: los píos cristianos ya no hablan del Sol y de la Tierra o de otros dioses que sean sus metáforas, pero seguirán celebrando, alrededor del solsticio de invierno, un nacimiento.
Cuando el papa Gregorio da al mundo su exitoso calendario, lo organiza en función del ritmo de las estaciones y coloca su inicio por ahí cerquita del solsticio invernal de su hemisferio. Los europeos cristianizados se acostumbrarán, entonces, a expresar los deseos de feliz natividad y próspero año nuevo más o menos para la misma época en que los brutos e impíos paganos festejaban el renacimiento solar y el retorno de la prosperidad.
A nosotros, las celebraciones del año nuevo nos llegan a través de la conquista, que abolirá las fiestas invernales de los pueblos originarios y nos impondrán esta absurda costumbre de, a contramano de los ritmos de la vida y la naturaleza, celebrar el renacer y desear la properidad en el justo momento en que el ciclo de las estaciones se encamina hacia la decadencia.
No está mal. No quiero apelar a la retórica de la alienación o sus aledañas. El año gregoriano impone sus ritmos administrativos y me encanta brindar con amigos y selectos parientes en honor del final de ese ciclo y del comienzo del nuevo.
Para festejar cualquier excusa es buena y ninguna sobra.
Por eso mismo, permítanme reparar en que hoy, 22 de junio, es el primer día de nuestro austral año solar, detener mi atención en el hecho maravilloso de que, a partir de hoy, los días serán más largos y que, en breve, la explosión de los jazmines hará de cualquier caminata por mi calle una experiencia narcótica. Y disculpenme la cursilería de desearles que esa tenacidad inopinada de los astros los encuentre en felicidad y les traiga los dones de la Tierra.
Feliz año nuevo, eso.(22/06/2006) (Digresiones)
Rosa María
Rosa María tuvo una hija, dos hijas, un hijo. Tuvo con su marido una fiambrería en el Paraguay y vivió en la vieja casona de una familia aristocrática a la que la unía un vago pero siempre mencionado lazo de parentesco. En esa casona había, dicen, una gran escalera como aquellas por las cuales bajaban, etéreas, las protagonistas de las películas del 50 y sobre la cual la hija del medio creyó que volaba una noche, muerta del susto, huyendo de la risa, fantasmagórica bajo la luz de la luna, de una prima tentada.
La hija mayor se murió por un aborto mal hecho. El padre de la criatura era un hombre casado. Con otra, se entiende. La hermana sobreviviente no pudo nunca con eso. Se casó con un hombre cruel que cada noche repite el ritual de verificar (tres exactas veces) si la puerta de calle de su casa ha quedado debidamente cerrada.
El hijo de Rosa María se cayó una vez de un árbol. Dicen que por ese golpe es que tiene epilepsia. La epilepsia lo convirtió para siempre en una suerte de sujeto dependiente, obligado al papel del hijo tonto, hasta que se casó y se sacó a su vieja de encima, mandándola a vivir con la hermana sobreviviente. La hermana sobreviviente no pudo nunca con eso. Ni con eso ni con el hecho de que su marido odiara a muerte a Rosa María. La odia porque Rosa María y su marido cuidaron de su hijo tonto dándole en herencia sus pobres capitales en perjuicio de la hija, que tenía un marido que la mantuviera.
El marido de Rosa María era paraguayo y acompañaba con su guitarra las dulces melodías en guaraní compuestas por el primo que había tenido mejor fortuna. Cada fin de semana, los hijos y los nietos se reunían en la casa de Rosa María y se cantaba y se jugaba a la generala. El hijo tonto también tocaba la guitarra. Una vez se compró una Stratocaster con la que no supo qué hacer, y la vendió. La hija sobreviviente cantaba ópera. El marido cruel la acompañaba a los conciertos y se ocupaba de las partituras. Hasta que nacieron los hijos, claro, que fue cuando la hija sobreviviente ya no cantó más. Lírico, por lo menos, porque en las reuniones de los fines de semana siguió cantando bellas melodías en guaraní.
Cuando se murió el marido de Rosa María, la sucesión fue terrible, como suelen ser las sucesiones. Los hermanos se pelearon y Rosa María perdió hasta sus muebles, que fueron repartidos entre los vástagos como si la vieja ya se hubiera muerto. No hubo más reuniones los fines de semana y la hija sobreviviente sólo cantó en el coro de la escuela de los chicos o en su casa, mientras el marido trabajaba o roncaba en un sillón.
Los nietos de Rosa María fueron cuatro. Tres de la hija sobreviviente, uno del hijo tonto. El primero (que en realidad fue el segundo, si los fantasmas cuentan, si el lugar que ocupan encierra una masa, un peso) fue el varón de la hija sobreviviente. Lo acunó, le cantó ico ico caballito y este pícaro gordito se lo comió se lo comió se lo comió y lo hizo reír incontables veces. Fue igual con las dos nietas que siguieron. El último nieto fue el único varón que el hijo tonto tuvo con una mujer reputada de mala y de medio bruja. Que no se reitere aquello de las oportunidades que tienen o no las estirpes condenadas a cien años de soledad. Esta ni es tan estirpe, ni son cien años, ni es para tanto. Pero la secuencia de nietos vivos tiene esa geometría que tan fácilmente tienta a explicaciones fatalistas, a una poética de la necesariedad o del destino. La cuestión es que el nieto menor de Rosa María la desprecia.
Rosa María espera su turno en un geriátrico. Tiene 94 años y pánico a la muerte, a la que vió con ojos aterrados, pequeños y llorosos, de frente y de perfil, ya un par de veces, y le hizo el gambito. Espera un perdón, que no va a llegar, de un hombre mezquino y un llamado, que no va a llegar, de un hombre cobarde. Mantenerse en esa espera no la va a salvar, se va a morir lo mismo. Su hija no podrá con eso.
(20/06/2006) (Superfluos relatos)
"Llegar demasiado tarde a la cita trae mala fortuna" (poniéndome al día de las novedades de la blogósfera)
La cita es del dictamen del hexagrama 8, "La unión", del I Ching. Es un poco dramática, pero después de leer la reflexión sobre la fundación mítica de que habla Carlos, ¿cómo no sentir que las circunstancias lo han despojado a uno de una bella oportunidad?
"Las excusas no se filman", dicen en el ámbito del cine, y decir que la noche de aquel viernes fundacional yo estaba jugando otros juegos, otros papeles en otros ámbitos, que ni siquiera tuve la oportunidad de saber a tiempo lo que de todas maneras iba a perderme (quizás fue mejor así, después de todo), no es excusa, apenas quizás explicación.
I wish I'd been there.
Qué más puedo decir. ¡Que se repita! Para que los rezagados podamos sumarnos, aunque sea, ya inevitablemente, en calidad de tales.
Un abrazo para tod@s.(13/06/2006) (Digresiones)
Unplugged
Una semana completamente desconectado y sin síndrome de abstinencia: salir de la matriz no tiene efectos secundarios.
¿Será por la píldora roja?(13/06/2006) (MetaGlosa)
Por qué, IMHO, el Código Da Vinci apesta
(Mi personal aporte al ruido general)
(Este post contiene spoilers)
Reflexión al margen (o de fondo):
"Yo ni loco leo el Código Da Vinci", me dijo uno, en el micro, con un Dostoievsky en la falda.
Si no leíste nunca libros malos, ¿cómo sabés que un libro es bueno?
Es la sospecha que me ataca ante toda esa gente que sólo lee Alta Literatura:
¿la aprecian realmente? ¿o sólo repiten el gesto ritual de
inclinarse ante el cáliz consagrado? ¿Eh?
(Exceso de paratextos en un formato ya de por sí saturado)
Participo de la creencia de que la principal exigencia que pude hacerse a un texto es la de la coherencia interna. Especialmente si se trata de ficción. No me importa si es Boris Vian contando la historia de tres niños encerrados en jaulas que flotan en el vacío. No importa: las piezas deben encajar con la firme delicadeza que mantiene en el aire a la más acrobática de las catedrales. Y esa exigencia rige para Niemeyer o para Gaudí.
Preguntarme por la verdad factual a la que podrían corresponder ciertos enunciados asertivos presentes en el texto, vale decir, preguntarme si Jesús el de Nazaret le hizo o no un hijo a la Magdalena, está en el mismo nivel de entidad que preguntarme si a Yocasta le gustaba más que su hijito le hechara un mañanero, un siestero o que la despertara en mitad de la noche.
La fuerza y el interés de los mitos, lo han dicho señores más doctos que yo, está en otro lugar. Y el de las variaciones a las que pueden ser sometidos no es menor: afirmar que a Yocasta le gustaba ser despertada en medio de la noche puede servir para especular sobre una cierta conducta regresiva, ya que nos aventuramos en una metafórica psi.
Pero estábamos hablando del Código Da Vinci, de Dan Brown (lo repito: Dan Brown, Código Da Vinci; a ver si esto me sube en los resultados de Google) y de la coherencia interna.
Someto a vuestro entendimiento el siguiente facsímil:
Es el escaneado de lo que, en, reitero, el Código Da Vinci de Dan Brown, se ofrece al lector como reproducción de un mensaje que se sabe de antemano cifrado y que es intermediario en una agotadora pero escasa cadena de jueguitos de ingenio.
Directo a la conclusión: yo no puedo tomarme en serio un libro donde un personaje, del cual se dice que es un erudito, políglota, especialista en simbología, estudioso de la obra de (una vez más) Da Vinci, que viene siguiendo una serie de mensajes cifrados donde (¿no lo dije ya?) Da Vinci es clave e interpretante, quede pasmado ante ese texto y no se dé cuenta de que está escrito en espejo, cosa que, como sabe cualquiera que haya leído el fascículo que corresponde a la "D" de la enciclopedia que sale los domingos con el diario de su pueblo, hacía regularmente Da Vinci (y van cuatro menciones).
Encima se nos informa que este erudito, de nombre Langdon, que cuenta además con la ayuda de la agente Neveu, supuesto oficial criptólogo del la policía francesa, elige el camino difícil y piensa que el texto podría estar escrito en alguna lengua semítica. Es decir, que, encima, Dan Brown (me había olvidado de repetir la mención) nos pone en autos de que su personaje estaba intentando abordar el fragmento de texto de derecha a izquierda: ¡en espejo!
No podés, Dan Brown, no podés: completamente inconsistente.
El asunto no es discutir el hecho, la posibilidad de darse en la realidad, de que un criptólogo o un experto en simbología pueda o no cometer tal error, sino que esa perplejidad no resulta inevitable, dada la estructura de lo narrado. Salta a la vista como un capricho del autor para extender la intriga, ya bastante maltrecha, unas páginas más. Por eso solo nomás, y a falta de méritos compensatorios, el Código Da Vinci, de Dan Brown, es, IMHO, una cagadita de mosca.
Y si la Magdalena tuvo un hijo de Jesús o no, me chupa un huevo.
Ah: me faltó escribir "Opus Dei". Ahí está: "Opus Dei". Cartón lleno.
(30/05/2006) (Migas de pan)
A-periodismo
Está claro que mantenemos este intercambio para algo más que para hacer circular noticias, esas, las cinco W's: Qué: Escarlatina - Quién: el nene - Cuándo: desde el domingo pasado - Dónde: seguramente en la escuela - Por qué: ¿por qué alguien se enferma de escarlatina? ¿Eh? ¿Nos conforma la explicación biologicista? Una bacteria ingresa en el organismo y empieza a multiplicarse fanfarronamente, indómita, hasta que se lleva puestos a todos los glóbulos blancos y ¡pim! hay infección, se dispara la fiebre, se brota la piel que se pone como una lija. O buscamos explicaciones más inútiles, nos preguntamos cuál es el sentido último de la enfermedad, su razón de ser en el Plan Divino, su esencia nouménica. O nos quedamos con la explicación pragmática: porque estuvo en contacto con alguien que portaba la bacteria.
(Sea como fuere, para mí, ver a al nene permanecer sentado o recostado en su cama por propia voluntad, siendo habitual portador de un cuete en el orto, es siempre perturbador.)
UPDATE: qué: remisión de la enfermedad - quién: el nene, claro - cuándo: ayer - dónde: ¿cómo se responde a esa pregunta? En su cuerpo, la enfermedad remitió de su cuerpo, pero él estaba en su cama, que estaba en nuestra casa. Aunque quizás la invasión de bacterias fue vencida en microscópica batalla mientras estaba en el baño, o mientras yo lo alzaba para darle un beso, o mientras estaba en el living mirando tele con la mamá... - por qué: qué curioso, acá hay una respuesta más fácil: por acción y efecto de la gloriosa penicilina, bicho heroico, amorosamente administrado cada seis horas, cortando las noches, por los papis del enfermo, acostumbrados ya a no dormir, total, quién lo necesita.
Pero decía, entonces, que mantenemos este intercambio para algo más que para hacer circular noticias...(26/05/2006) (Superfluos relatos)
Bemba!!!
Hoy leí de ojo esta nota en el diario que traía mi compañero de asiento en el bondi.
En Clarín y La Nación no la vi, y me parece la noticia "cultural" y "política" más importante del día.
El Día, de La Plata, reproduce así nomás el punto de vista de CAPIF, que parece lanzada a una campaña terrorista cuyo objetivo es atemorizar a padres temblorosos para que sean capaces de responder la vieja pregunta: "¿usted sabe dónde está su hijo ahora?".
¿Debemos entender que CAPIF comenzó el asedio a las redes P2P? ¿Empezó una caza de brujas? ¿Estamos ante la (previsible) criminalización del intercambio de música? ¿Qué vamos a esperar?
Update: algo más argumentativo en Australia no aparece (como gusta decirse, vía Apirronarse). Y sí había salido en Clarín.(23/05/2006) (Digresiones)
Luna acróbata
En El infierno de nuestro descontento, Vero da con la imagen que google no puede (todavía) obtener directo de mi imaginario y que bien ilustra el post anterior. ¡Gracias Vero!
(22/05/2006) (Migas de pan)
Una graciosa pirueta
Ahí está. Una vuelta completa, la hipertrofia de una vuelta completa. Aunque hemos quedado exactamente en la misma posición que al principio, no te creas que no ha costado lo suyo. Fue algo parecido a la pirueta que hacen ciertos contorsionistas, esa de doblarse hacia atrás hasta apoyar las manos en el piso, bien cerca de los talones. Luego, pareciera que todo es cuestión de dejar que el cuerpo se extienda por si solo: los pies describen un arco en el aire hasta volver al suelo y el torso se eleva, parsimoniosamente, hasta dejar al contorsionista otra vez de pie, la vista al frente. O, mejor, digamos que fue algo como el magnífico esfuerzo que hacen los atletas que vuelan sobre el cajón, esos que inician la prueba parados en un extremo de la pista, buscando adoptar la posición más garbosa posible, los pies impecablemente juntos. Luego de un minúsculo brinco, seguramente más destinado a darse ánimo que a otra cosa, se lanzan a toda carrera hasta picar sobre el trampolín que los despide hacia arriba, dándoles el plus de energía necesario para ponerse cabeza abajo, girar sobre su eje longitudinal con los brazos pegados al cuerpo, completar la voltereta al tiempo que los brazos se extienden, apoyar las manos en el cajón, obtener el impulso para volar otra vez por el aire, dar todos los giros que se pueda sobre todos los ejes del cuerpo imaginables y caer impecablemente sobre los dos pies, sin rebotar ni dar un paso adelante o atrás, en la misma posición que al principio, la más garbosa posible, concitando la unanimidad del jurado que los premia con el máximo puntaje mientras el público silba y aplaude. El atleta puede permitirse entonces un cuarto de giro a cada lado para saludar a la tribuna y agradecer a los jueces. Ahí está, logró la proeza: dar una vuelta completa, la hipertrofia de una vuelta completa, y quedar exactamente en la misma posición que al principio.(17/05/2006) (no-Relatos)
Donde las paralelas se cruzan
(Hablando de Pink Floyd)
Me gusta pensar que el arte de escuchar música (tanto como el de leer, digamos) es algo parecido a caminar al tuntún por un paisaje o una ciudad. Uno escoge cada sendero, cada camino, da vuelta en cada esquina, de acuerdo con criterios caprichosos y cambiantes: hoy es un color, un aroma, un cartel, una vidriera, un árbol, un edificio, una voz que nos llama desde la otra vereda, el saludo de alguien que avanza en sentido contrario y nos invita a cambiar el rumbo.
Lo peculiar de los recorridos de la escucha es que no están sujetos a las limitaciones de los cuerpos físicos: allí donde los senderos se bifurcan, es posible tomar los dos caminos a la vez. De tal modo, uno puede encontrarse, con el paso del tiempo (ese sí único e indivisible) realizando paseos en modo multithreading por paisajes disímiles, llegando a olvidar las encrucijadas donde el andar se desvió en uno u otro sentido, olvidando inclusive si había alguna relación entre cada trayecto.
Reconstruir esos paseos puede ser un divertido ejercicio de especulación restrospectiva. Como sea, a veces sin proponérselo, aún en movimiento, uno llega a un lugar donde las paralelas se cruzan: la Fearless Flying Frog Brigade del Coronel Les Claypool, alma pater, ideólogo, bajista y dueño de la pelota de Primus, hace así, de un tirón y completito, Animals, de Pink Floyd, nada más que pa' darse el gusto. Pasen y sigan.
Animals, por la Temeraria Brigada de Ranas Voladoras del Coronel Les Claypool.(12/05/2006) (Migas de pan)
"I never had the nerve to make the final cut..."
Yo tenía 16 años cuando escuché por primera vez a Roger Waters decir eso, saliendo fantasmático de un disco de vinilo que todavía conservo. A esa edad, ¿qué podía saber yo de lo que es un corte final? Yo era un chico y tenía una gran alucinación, probablemente. Sin embargo, la canción quedó enterrada en un lugar de mi alma, formando parte de la argamasa de mis emociones, como harían tantas otras canciones de Pink Floyd.
Hoy pienso en profundos tajos y terribles heridas, en lo irreparable, en la conducta reprochable, en el arrepentimiento, en las naves quemadas y pienso en el carácter, el nervio; me pregunto si es algo anterior, algo que es necesario tener para ser capaz de hacer el corte final o si es el precipitado de las miserias y los corajes acumulados, puestos en solución, hasta que el nervio, saturado el solvente, cae al fondo, incapaz ya de mezclarse con otra cosa.
Les dejo The Final Cut. David Gilmour pone para variar esa guitarra trágica y perentoria que tan bien le sale. Qué se va'cer, es lunes, y los lunes me pegan así.
Pink Floyd, The Final Cut.
(Hay quienes dicen que The Final Cut es el peor disco de Pink Floyd, el de la decrepitud. Sin embargo, yo creo que es un gran disco, la apostilla necesaria para que The Wall brille como un diamante loco) (08/05/2006) (no-Relatos)
¿Hoy es el día Internacional de la Libertad de Prensa?
Mi deriva internética me ha impuesto la toma de conciencia de que hoy es el día de la libertad de prensa. ¿Es? Si, eso dice la ONU...
Luego de la políticamente correcta suscripción de su importancia como una de las fundamentales libertades que hacen al tipo de sociedad que uno se imagina como la preferible, paso a traer a cuento la pregunta del amargo de Herbert Marcuse, siempre tan aguafiestas, que se preguntaba cómo y por qué la libertad de prensa se terminaba confundiendo con la libertad de empresa de las empresas periodísticas y ahí la cosa, para él, empezaba a cambiar de color.
Vamos, que con la de prensa, son la libertad de expresión y de conciencia, que a veces encuentran su corset en la misma prensa, las que están en juego. Y esas no tienen ningún día internacional...(03/05/2006) (Digresiones)
Tener un árbol, plantar un libro...
-Papá, cuando yo sea grande, ¿vos vas a ser viejito?
-Ehhh, sí, claro..
-¿Y cuando yo sea viejito vos vas a estar muerto?
-Probablemente, hijo, sí...
-Pero cuando yo sea grande voy a tener hijitos...
-Si, puede ser...
-Y cuando mis hijos sean grandes yo voy a ser viejito...
-Claro...
-Y cuando mis hijos sean viejitos yo voy a estar muerto...
-...es posible, sí...
-Claro. Para eso son los hijos...
(¡Ay, hijo! Yo no sé si los hijos son para algo. Siento, sí, que son, digamos, un trip por una ciudad en la que nos encontramos sin un plano a mano y donde la calles no tienen sus debidos carteles identificándolas, donde uno se orienta por los olores; que son un sucutrule que uno cree que le hace a la muerte y que cada nuevo ejemplar es también un sucutrule que la vida se hace a sí misma, ciega y bruta, con una necedad inexplicable, una insistencia tan tozuda que estremece).(01/05/2006) (no-Relatos)
Pensamientos brillantes con los que ocupar la espera en la parada del bondi
Axioma de la musicalización 1: todo disco es una playlist, pero no toda playlist es un disco.(27/04/2006) (Digresiones)
Preguntario
A través de Apirronarse, el blog de Vadinho, tengo el placer de descubrir la música de una mina azerbaiyana llamada Aziza Mustafa Zadeh. Mientras la voy escuchando...¡Mierda! ¿No les pasa a ustedes, a veces, al escuchar a ciertos músicos, preguntarse cosas?
Escuchen el tema 8, Character, o el 11, Take five...
¿Qué tiene esta mina en la cabeza? ¿Cómo funciona ese cerebro? ¿Qué idioma se habla en Azerbaiyán y qué hace ese idioma con el cerebro de la gente? ¿Qué toma esta mina para desayunar? ¿Qué fuma, qué se inyecta? ¿Qué almuerza? ¿Qué ve por su ventana? ¿Qué olores siente en el bondi? ¿Qué carajo escucha cuando escucha el bullicio de la calle o el silencio de la noche? ¿A quién se coge?
¿Cuál es el cúmulo de excepcionalidades, de mínimas contingencias y arbitrarias determinaciones, que dan lugar a tal maravilla?
¿Eh?(25/04/2006) (Digresiones)
Declaración programática
En este blog creemos que el medio es el mensaje.
Pero también creemos que el mensaje no deja de ser mensaje por eso, que el medio anda medio medio y que un tres cuartos perfil derecho suena policíaco.
Creemos en muchas cosas. Lo nuestro no es la falta de fe.
Es mas bien unos ojos como el dos de oro ante la apabullante profundidad del mundo.
Ah, y creemos que estas pipas no son pipas, mire usté...(10/04/2006) (Digresiones)
Póstuma reflexión
De los favores que la novedosa actividad del blogging puede hacerle al ego, el de poner en escena un suicidio es el más estimulante de pensar.
Y no me refiero a esos señores que han anunciado en sus blogs sus propios suicidios o a alguno que pueda relatar la morosidad con que va afectándolo alguna cicuta, casos que por requerir la contrastación con "la realidad" siempre serán sospechosos de fraudulentos, sino al suicidio narcisístico de quien cierra su blog, ese sí un suicidio que no requiere contrastación: está ahí. No jugaré a las adivinanzas ni supondré un implicito compartido con mis lectores: esta reflexión surge a raiz de la sonora bajada de persiana de Daniel Massei.
Pero no es la única. Hace un tiempo, con una clave, un tono y un temperamento distintos, Daniela Gutiérrez daba por terminado el ciclo de Sophrosine. Menciono estos por tratarse de blogs que, por razones distintas, lamentaré que no estén, pero cada quien puede traer a cuento su propia lista: blogs que se cierran dando un portazo, más o menos, hay muchos, pero menos que los que simplemente se discontinúan, se diluyen sin anuncios, callan y se pierden en la masmédula.
Pero, ¿que es lo peculiar de anunciar, en el blog, el cierre del blog? ¿No es como dejar sobre la mesa o sobre el propio cuerpo muerto la nota dirigida al Sr Juez? Quizás, pero con el privilegio de poder advinar la cara de los deudos y escuchar los comentarios que hagan en el velorio, como podemos pensar que hacen los fantasmas que se resisten a abandonar la carne.(04/04/2006) (Digresiones)
Ejercicio para desentumecer los dedos (que por algún lado hay que empezar)
¿Qué será de la mitología del poeta sentado en un bar, con su block de notas, escribiendo? Cronistas de cibercafé. A la piba que tengo al lado acaba de apagársele la computadora, se le reinició. Fue a buscar ayuda del pibe del ciber, que le ofrece pasarse a otra. La flaca estaba haciendo algo, tenía un libro sobre la falda y sacó desesperada un disquette. Del otro lado, un pibe lee un documento Word sobre problemas de la infancia, navega el sitio de un banco, tiene como cuatro ventanas del browser abiertas. Todos miramos al frente, bueno, yo pispeo para los costados, como un voyeur ilegítimo, y me tomo el atrevimiento de narrar esto, no sé quién me creo que soy, sólo estoy aburrido, esperando en el ciber de una estación de servicio la hora de ir a otro lado. Hay un murmullo, un televisor. Ahora suena una máquina de café. La flaca a la que se le reinició la PC empezó a recorrer carpetas, buscando algo. Todavía no puedo adivinar si perdió trabajo, se la ve calma e indiferente. Alguien estornudó lejos, en la parte del salón donde están las mesas, porque hay mesas, es uno de esos lugares de servicios de las estaciones de ídem. La impresora imprime una factura atrás de otra. El entorno es básicamente sonoro. Voces nítidas en sus timbres (atrás tengo cabinas de teléfono; habla fuerte alguien con un vago acento andino) mas no en sus decires, plin caja, el ruido plástico de bolsas de galletas o papas fritas. Escribir en un ciber es como cerrar los ojos. Si lo pienso así, los oídos toman la posta (el TV está pasando un partido, el locutor avanza con su ritmo acelerado y monocorde) y detectan el ruido de la loza, las tazas de café. Sé, porque fuí cafetero en un bar, que esas tazas deben estar calientes. Se las pone sobre la máquina, para que tomen temperatura y no enfríen el café cuando se lo sirva. Cuando no hay mucho movimiento, sé que alcanzan temperaturas difícilmente soportables. La flaca de al lado terminó lo que estaba haciendo. Como si se hubieran puesto de acuerdo, ella y el flaco que leía sobre los problemas de la infancia se paran. Ella recoge sus cosas y se vá. En realidad, él también, no sé por qué las convierto en acciones distintas o diferenciadas. Quedé sólo. No se siente el ruido de los autos que en la playa deben estar repostando. En su lugar, los bondis que pasan -alguien hace un tiro de cabeza, en el partido de la tele, un frenesí del relator enfatiza una jugada que presumo en el área, con riesgo de gol, no hay expresiones de emoción en el salón: nadie debe estar mirando ese partido-. La nueva soledad relativa autoriza a los ojos. Justo delante de mí un tipo de chomba amarilla lee el diario en una barra. Me llama la atención lo de la chomba amarilla porque es del mismo tono en que están pintadas las paredes. Y no es porque sea personal del lugar, no, esos tienen uniformes celestes.
Listo, el experimento no dá para más y empiezo a correr el riesgo de enumerar los mapas del exhibidor, la vitrina con los puros, la heladera de los helados. Para abundar en un tópico recurrente de blog, ya es suficiente.
Los saluda atentamente, SSS. (30/03/2006) (Superfluos relatos)
De los hábitos de ciertos mamíferos en materia de estimulantes
Raras veces las ballenas se permiten tomar whiskie. En esas oportunidades, las francas prefieren el Ballantine´s y las azules el Johny Walker. En cambio, las focas prefieren otras sustancias: es inocultable el gusto de estos pinnípedos por la marihuana.
Ahora bien, éste hábito tiene directa relación con la organización social de sus comunidades, ya que les obliga a desarrollar complejos sistemas de relevos que garanticen que siempre algún miembro de la manada mantenga el porro fuera del agua.
Los documentales de Jaques Custeau y las películas de buzos nos han mostrado lo simpáticos que resultan estos animales cuando están del orto, colgados minuciosamente en la observación detallada de la lente que registra su narizota absorta. Ya es un clásico del cine documental la imagen de una foca de frente en primerísimo plano, inclinando su cabeza (y con ella todo su cuerpo sumergido) ora a la izquierda, ora a la derecha, ora una vuelta completa.
Biólogos neodarwinistas1 afirman que el hábito de retener el humo de la marihuana para potenciar su efecto desarrolló en estos pinnípedos la capacidad de apnea, posibilitando su conversión en mamíferos anfibios.
Como es de suponer, esta no es la única adaptación que puede observarse. No es raro ver grupos de focas arrancar del fondo del mar diversos moluscos bivalvos. Este hábito llevó a naturalistas superficiales a suponer que dichos moluscos formaban parte de la dieta de las focas, cuando observaciones más profundas han demostrado sin lugar a dudas que las conchas son utilizadas para la confección de variadas e imaginativas tuqueras2.
Es que, en el medio marítimo, la marihuana es una perla escasa. Esta escasez ha obligado a algunos etólogos a deducir, contra todas las reglas del método científico, que algunos individuos debían especializarse en la comercialización y distribución de la marihuana3. Ante la absoluta ausencia de pruebas empíricas de tal especialización, etólogos de corrientes contrapuestas, en su mayoría de la Universidad de Minnesota, postularon la Teoría de la Provisión Extra-específica, también conocida como Teoría del Dealer Exógeno4, que gozara casi inmediatamente de amplia aceptación en Estados Unidos, a pesar de no estar empíricamente mucho mejor fundamentada. Según esta teoría, la marihuana debía ser suministrada a las focas por individuos de otras especies, presumiblemente orcas.
Psicólogos cognitivos, de tendencia conservadora, seducidos por esta perspectiva, dedujeron inmediatamente la inferioridad intelectual de las orcas, puesto que a todas luces resulta una enorme contradicción devorar a los potenciales consumidores de la mercancía que uno mismo provee, a la vista de los probados hábitos alimentarios de las orcas. Amas de casa de todo el mundo enviaron miles de cartas a la redacción del Reader´s Digest aventurando la sospecha de que la comercialización de marihuana fuera sólo una perversa estratagema para conducir a las jóvenes focas a una muerte segura.
Ante la popularización de esta vulgarización de la Teoría de la Provisión Extra-específica, economistas políticamente correctos de la Alemania Occidental sostuvieron que se trataba de un callejón sin salida teórico que debía descartarse, ya que resultaba incapaz de explicar la importancia de este mercado para las economías de países latinoamericanos y orientales5.
Desatada la polémica, sociólogos marxistas, de fuertes influencias althusserianas, denunciaron el engaño ideológico subyacente en todas estas falsas explicaciones y sostuvieron que las orcas no son más que agentes de la represión capitalista6. Esto no hizo sino aumentar la mala reputación de la que gozaban las orcas entre los estudiantes de diversas ciencias sociales.
Mientras tanto veterinarios malgaches7 establecieron la inaudita longevidad de las focas, que no abandonan el hábito, aunque el consumo se torne más espaciado y miren condescendientes a las jóvenes camadas que hacen sus piruetas y examinan las lentes de las cámaras.
Antonio Braunschweiger, Buenos Aires, 29.10.2003
Notas:
1 The Marijuana's Use and the Amphibious Life, VVAA, Massachusetts University Press, 1982.
2 Le construction des appareils pour le consume de marihuana dans les pinnipèdes, Ives Danros, Revue des Sciences de la Conduit, France, 1984.
3 Specialized Behaviors into Pinnipeds Community, VVAA, paper, "Seals" paragraph, Behavior and Zoology Institute, North Carolina, 1985.
4 Outsourced. An explanation of the marijuana supply in the seals herds; informe de la investigación dirigida por Phillip Stuart Antes, Ethology Institute, Minnesota University, 1985.
5 Franz Schuber y Klaus Adrech, reportaje, Deutsches Zeitung (Edición Internacional en alemán), 29/04/1987.
6 Los Agentes De La Explotación, Pedro Alcázar, Mexico, 1989, La Represión De Las Drogas En La Era Reagan, Emilia Ambrosé, Buenos Aires, 1989, No Vueles. Las Orcas y el Terror de Estado, Antonio López Martínez, Cali, 1990, entre otros.
7 The Seals Life, Raymond Vrand, Madagascar Island University Press, 1996.(20/03/2006) (Superfluos relatos)
"La ilimitada cuestionabilidad de lo existente"
"... todo esto me persuadió de que el hachís hacía ya tiempo que había empezado a actuar sobre mí..."
"...También lo reconocí en la infinita dulzura del viento que en el lado contrario de la calle movía los flecos de las marquesinas. Acto seguido se hizo sentir la imperiosa necesidad de espacio y tiempo que experimenta el adicto al hachís. Como se sabe, es extraordinaria: al que acaba de fumar hachís, Versalles se le antoja pequeño y la eternidad le sabe a poco. A estas dimensiones colosales que adquieren las vivencias interiores, al tiempo absoluto y al espacio inconmensurable, no tarda en seguirles una sonrisa beatífica, preludio de un humor maravilloso, mayor aún, si cabe, debido a la ilimitada cuestionabilidad de todo lo existente."
Walter Benjamin(20/03/2006) (Migas de pan)
Myslowitz-Braunschweig-Marsella:
la historia de un fumador de hachís,
Historias y relatos.
Llovió...
...desde temprano y parece que, contra lo que registra el folklore ciudadano, nada se inundó. Eso es tan extraordinario que mereció mención en un par de noticieros radiales entre los que suelo repartir mi atención en la mañana.
¿Vieron? El problema era Ibarra.(14/03/2006) (Digresiones)
Arqueoblogogía reciente
¿Acaso tenemos que estar siempre pendientes del último debate de la blogósfera? ¿Acaso siempre tenemos que ser los primeros en referir el más reciente post de tal o cual? ¿Cuánto tarda un post en ser viejo? ¿Acaso cuando sale de la página default?
Estuve navegando Conejillo de Indias, de Oliverio Coelho, y quiero decir que me encantó este post, de hace unas semanas.
Esto, especialmente:
...cualquier tipo de singularidad es un destello interpretativo y autoreferencial que el asombro y la seducción hacen pasar por una comunión azarosa..."
Fue Oliverio Coelho, en Segundos afuera, Conejillo.de.Indias.
Postulo así una nueva disciplina: la arqueoblogogía.
Y de paso, ofrezco un caso que responde a la pregunta que Carlos planteó en este comentario en Plaza Constitución.
(10/03/2006) (Migas de pan)
Delicia, misterio y amenaza
Juan José Saer anudó esos tres sustantivos refiriéndose al arte de escribir ficciones.
Pero no me digan que no suenan bellos y apropiados hoy.(08/03/2006) (Digresiones)
Autopista La Plata-Buenos Aires
(o de las frágiles ideas que inspira un día de lluvia)
El arco iris hunde (de más está aclararlo: es un decir) una pata en el río y la otra en aquel lugar adelante de mí donde los bordes de la calzada parecen unirse.
Se sabe: el arco iris y la perspectiva son ilusiones de la óptica, pero como de ilusiones también se vive, me pregunto si llegaré a tiempo de ver qué hay en el caldero, antes de que la ilusión se desvanezca.
(Lluvia con sol, se casa una vieja)(03/03/2006) (no-Relatos)
Incompatibilidades astrales
Mirá que me fijo en cada cosa. Las chicas de piscis me hacen sufrir. Que no se diga, no será su culpa, pero algo en las estrellas habrá hecho que las chicas de piscis no vean en este chico de libra nada más que un amigo gauchito. Pero este chico de libra se enamora de ellas. Bueno, me he enamorado de dos chicas de piscis, que me han hecho sufrir.
Las chicas de piscis, las dos que cuento, eran adorables, erráticas, vehementes. Hablaban como si el mundo no tuviera grandes misterios y te miraban como si el único misterio que valiera la pena estuviera detrás de sus párpados. En eso quizás no se diferenciaban de las chicas de otros signos, a decir verdad.
A Sandra la recuerdo fresca y plácida, sentada en un banco de su jardín enorme, donde había un gigantesco jazmín trepador que cubría todo el muro del fondo. Sandra extrañaba a su padre muerto y vestía de rosa. Un día le dije que me había enamorado de ella y me miró con sorpresa. Fue la primera vez que escucharía la frasecita: "Disculpame si hice algo que te confundiera".
Las chicas de piscis, lo supe después con Laura, serán, para mí, entonces, confusas. Sin dudas. Laura tenía la virtud de regalarme su compañía cuando pensaba que el tedio iba a matarme. Ella aparecía y arrasaba con todo, era toda presencia y encanto. Charlábamos horas, tomando mate. Laura era un vendaval o un maremoto y no podía estar a su lado sin desear tomarla de la cintura. Un día se lo dije, y volví a escuchar la misma frase, palabra más, palabra menos. Ahora que lo pienso, no puede tomarse de la cintura un vendaval o un maremoto.
Me acuerdo hoy de todo esto porque Laura había nacido un 29 de febrero. Un detalle perturbador e inolvidable. Como el perfume de los jazmines.
(28/02/2006) (Superfluos relatos)
Ay ay ay
Todo el fin de semana estuvo caído el servicio de Bitacoras.com. Parece que sus sufridos usuarios ya estamos en el ciberespacio otra vez, es un decir.
¿Durará? O es que Blogger es como la luz violeta de un insectocutor...(27/02/2006) (MetaGlosa)
Being digital, ¿being proletarian?
Veamos. Acabo de crear mi primer documento en Writely. Digamos que es este mismo. Me enteré de él (de Writely, no del documento) por el blog Útil y gratis y no puedo dejar de poner sobre aviso de la existencia de este servicio a los amigos que gustan de escribir y bloguear y a los que les gusta pensar el devenir de esta así llamada cibercultura.
Recuerdo que hace unos años se daba el debate, en algún centro de cómputos donde me tocó pasar un tiempo extenso, acerca de si era viable lo que por entonces se llamaba "network computer", una computadora que no tuviera sino RAM y tomara todos sus recursos (SO, aplicaciones y file system) de la red, si los usuarios se iban a resignar a no tener el control sobre sus aplicaciones y sus datos. Yo era de los que sostenían que tal cosa no era posible. Hasta que me tocó convertirme en una suerte de proletario tecnológico: la computadora que mi empleador me provee para mi trabajo sigue unas políticas de permisos muy estrictos y no puedo usarla como a mí se me antoja, no es mía. Además, la comparto con media docena de personas.
Al mismo tiempo, la mala calidad del servicio eléctrico en mi zona de residencia acabó con mi última computadora, hechando al traste una inversión que me costó lo suyo en su momento y que aún no he podido volver a hacer, obligándome a desempolvar una compu vieja, lenta y morosa como la puta que la parió.
Un servicio como e-snips es fantástico para solucionar el problema que surge de la combinación de esas dos restricciones. Mis documentos pueden almacenarse en e-snips y los tengo a mi disposición en la PC de casa, o en la del laburo, o hasta en la de un cíber si quisiera, pero no residen en ninguna de esas máquinas. El problema de e-snips es que tenés que descargar tus documentos para editarlos localmente en la PC que estés usando.
Writely solucionaría eso, porque es en realidad un editor con un discreto sistema de almacenamiento. Listo, ya no necesitás ni siquiera tener Word instalado. Me impresionó que incluso podés hacer un "save as" de tu documento y guardarlo en un dispositivo de almacenamiento local. Si tenés un memory stick o un dispositivo análogo, la ubicuidad de tus documentos es total y el backup está en tus manos. Y todo tiende efectivamente a convertirse en un continuo textual gracias al XML y la sindicación.
¿Qué más se puede pedir? Being digital. Being virtual (devenir cyborg, diría la gente de Rizomas).
Yo estoy, a raíz de las restricciones que dije, en un proceso de migración casi total hacia recursos gratuitos y virtuales. Almaceno en e-snips, escribo (estoy viendo si es efectivamente viable escribir) en Writely, hace un tiempo dejé de usar un cliente de correo de escritorio para usar completamente la interfase web de gMail , uso i-Favoritos para mi bookmarking y Bloglines como lector de feeds; todo con el ánimo de que mi PC sea cualquier PC.
Tomo conciencia a través de mi experiencia de que el proceso hacia el concepto detrás de las "network computers" está en marcha.
O, en otras palabras, descubro que estoy en proceso de completar por mi mismo mi proletarización digital. Quiero decir: ¿cómo era aquello de la propiedad de los medios de producción? Señor, usted ya no necesita poseer una PC para poder participar de la cultura digital. A lo sumo, necesita un Memory Stick o el dispositivo multipropósito que se inventen para un fin análogo y que será teléfono, reproductor de música, cámara, lugar de almacenamiento y vibrador ("lástima que cada vez vienen más chicos", como me dijo una amiga). Y eso si usted es muy celoso de sus documentos y quiere llevar su backup colgado al cuello, una suerte de proto-Johnny Mnemonic.
Pero tampoco es necesario. Cualquier PC es su PC, la puede alquilar, tomar prestada o apropiársela por un rato, lo que sea, pero no necesita ser su propietario, sólo necesita que la PC en cuestión se conecte a internet. Tampoco necesita ser el propietario del software que usa para lo que sea que esté haciendo. En principio, todo está ahí, como un servicio respecto del cual no le importa si corre en Windows, en Linux o en el choto belga. A lo sumo sería saludable que exigiera que respete algunos estándares (y Writely permite grabar en formato RTF o HTML, estándares "normativos", o en formato Word, Open Office o PDF, estándares "de facto"). Y en ese proceso usted habrá puesto eso que todavía cree poseer (sus datos) en los fantasmagóricos discos de corporaciones anónimas, como gusta decirse para darle un tono tenebroso de sospecha y condena.
El hombre digital no es el propietario de los medios de producción de su cultura. El hombre digital es proletario.(22/02/2006) (Digresiones)
La gracia
¿La playlist tiene un sentido? ¿O hay un sentido que tiene una playlist? La lista es ésta y los MP3 están en http://esnips.com/web/glosa-blog:
Sasha, Sissí y el círculo de baba, de Fito Páez;
Nothingness, de Living Colour;
One time, de King Crimson;
Bajan, de Spinetta;
Cabeza de platino, de Don Cornelio y la Zona;
y una nueva mención, a dos posts de distancia, de Take this waltz, de Leonard Cohen.
De todo, como en botica.
Escuchen Sasha y Sissí. Fíjense: por la mitad de la canción, hay un coro que dice "Sissí murió de hambre y vanidad". Ahí, Fito Páez se hace a sí mismo una segunda voz cuya melodía me parece de una delicadeza sobrecogedora.
Después viene Nothingness, de Living Colour: escuchá ese bajo. Wimbish hace una línea llena de perlitas brillantes, como reflejitos en la superficie de un estanque perturbado por algún ingrato movimiento interior.
Sigue One time, la versión que King Crimson grabó en Vrooom, disco que tengo la idea de que se editó sólo en la Argentina, corríjanme si estoy equivocado. Otra vez traten de escuchar al bajista, si el MP3 lo permite. Tony Levin lleva un andar, un garbo, que es el hombro en el que se apoya la discreta melancolía de la canción. Eso ya sería suficiente, pero cuando empieza el estribillo, abandona ese paso para subrayar los cinco pulsos de la melodía con su sonido grave y terso como suspiros de ballenas.
Ahora, en Bajan, de Spinetta, presten atención al minúsculo silencio, apenas una apnea, que antecede a la palabra "bajan", un silencio que sucede una fracción antes del pulso que atacan juntos todos los instrumentos y que es el pase de magia que convoca a la paloma.
Con la canción que sigue se me cayó la sota ochentera. Escuchen Cabeza de platino. ¿Les gusta? Es una canción vieja, muy simple, casi básica, y está aquí por mero capricho: me gusta. Si le prestaron atención a la letra y a la voz, vuelvan ahora a escuchar la canción y concéntrense en la melodía que la guitarra va dibujando de fondo, díganme si no es ese olor que se fuga en la casa.
Para terminar, Take this waltz. Presten atención al final: Jennifer Warnes baja del cielo (o del museo de la escarcha) para cantar a dúo con Leonard Cohen. Hace una segunda voz dulce y tierna como un abrazo al atardecer, y con esa misma humildad se esfuma.
¿La playlist tiene un sentido o hay un sentido que tiene una playlist? Hay detalles que no fueron creados para convocar sobre sí las atenciones. Pueden ser un azar o el resultado de una maestría, a veces no es fácil saberlo, pero, en todo caso, forman parte del fondo, de eso que está para que otra cosa sea figura. Yo, a veces, me fijo en el fondo.
Díganme ustedes qué canciones aprecian por cositas así. Yo me dejo atrapar por esos detalles, aparentemente marginales, y concluyo que son el alma, el brillo del diamante loco, como ese mohín pequeño que ella hace cuando piensa que nadie la mira. En un gesto que no le dedica a nadie, baja la cabeza y el pelo le cae sobre la cara...(13/02/2006) (Digresiones)
Dos buenas frases dos
-...y agradecer al señor intendente por participar de esta ceremonia de apertura de la Fiesta de las colectividades y queremos agradecer también al numeroso público que sin dudas vendrá...
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-Mamá, ¿por qué ahí dice "césped"?
-Porque lo mantienen más corto que los demás yuyos.(03/02/2006) (Digresiones)
Momentos criollitas (o de las cosas simples)
Muchachos!!!
Mi hijo aprendió a andar en bicicleta!!!. Si me ha hecho correr, che... Pero finalmente se largó ayer, 22 de enero de 2006, en su tercer intento. Le solté la bici apenas arrancó y anduvo como cien metros hasta que quiso frenar. Está súper feliz y orgulloso.
Hace unos días pidió que le saque las rueditas, mejor dicho, la ruedita, porque una ya se la había sacado, siguiendo esa hipótesis falaz que dice que se puede aprender de a poco, digamos que sólo de un lado, a andar en bici. Él pidió que le saque la que quedaba, supongo que motivado por el hecho de ver a su mejor amigo dar vueltas por el barrio con total autonomía, y, al tercer día de intentarlo, se largó.
¿Ustedes se acuerdan del día que sus críos se largaron con la bici? En esos momentos uno siente que después de todo no es tan mal padre, y la cara de felicidad del parvulito es como la droga del estado de gloria.
Bueno, que estamos contentos los dos, eso quiero decir. Ahora estamos saliendo a practicar, porque el novel ciclista insiste en mirar a los costados para ver qué hago yo o qué hace su amigo, o el perro que nos sigue o el pajarito que pasa y ahí el equilibrio se le va a la mierda y se pega un porrazo que lo amedrenta, "¿ves? por eso quiero que me pongas las rueditas!!!", y uno trata de persuadirlo de que ya no puede volver atrás, que ya tomó su decisión y que un tropezón no es caída.
Cada día me convenzo más de que es cierto que la paternidad es el arte de enseñar a otro a hacer lo que uno no está seguro de saber.(23/01/2006) (Superfluos relatos)
Caminos
Nada adquiere valor por sí mismo. Todo se inscribe en un recorrido (amores me han dicho que "todo" y "nada" son palabras espantosas y soberbias; pero nada adquiere su valor por sí mismo).
¿Cómo es que uno se queda, luego de haberse visto obligado a leerlo en la escuela, con la idea de que García Lorca era un español, con suerte se entera uno que puto, que escribía pavadas romanticonas, medio bobaliconas, y que su principal mérito, vistos los bodrios a que nos sometía la maestra, era haber muerto fusilado por la dictadura franquista (por republicano y por puto)?
Por suerte, la vida tiene caminos largos y sinuosos y yo me olvido de García Lorca y salto al momento en que alguien me hace escuchar a Leonard Cohen. Es entonces que llego a Take this Waltz, me enamoro de la dulzura de Jennifer Warnes haciendo la segunda voz de la estrofa final y quedo colgado de imágenes maravillosas: "there's a tree where the doves come to die", "on a bed where the moon has been sweating".
Algún tiempo después, porque había aprendido a disfrutar de la voz de Cohen, me hice de I'm your man y al leer el booklet (soy de los que leen los booklets) descubro que Take this waltz está basado en un poema de Lorca. Nada pasó entonces más que la incorporación de un dato erudito que se almacenó en ese lugar abarrotado de mi cerebro donde acumulo saberes superfluos.
Mas un día, en una mesa de saldos de supermercado, me encuentro hojeando "Poeta en Nueva York" y me doy cuenta de que contiene el "Pequeño vals vienés", aquel que había inspirado a Cohen. De repente, dos cosas disímiles tenían ese mágico enlace y una luz se hizo. Me llevé "Poeta en Nueva York", mi primer libro de García Lorca.
"Dejaré mi boca entre tus piernas", dice Lorca en el Pequeño vals vienés. Qué buen lugar para dejar la boca, qué buen lugar para que una boca se quede. Encontré que Lorca no era ningún bobalicón, que era un poeta sensual, que sabía de los olores del sexo y de dónde había que meter la boca.
Y la versión de Cohen y el original de Lorca empezaron a dialogar y se enriquecieron:
Now in Vienna there are ten pretty women.
There's a shoulder where death comes to cry.
There's a lobby with nine hundred windows.
There's a tree where the doves go to die.
There's a piece that was torn from the morning,
and it hangs in the Gallery of Frost
Ay, ay ay ay
Take this waltz, take this waltz,
take this waltz with the clamp on its jaws.
I want you, I want you, I want you
on a chair with a dead magazine.
In the cave at the tip of the lily,
in some hallway where love's never been.
On a bed where the moon has been sweating,
in a cry filled with footsteps and sand
Ay, ay ay ay
Take this waltz, take this waltz,
take its broken waist in your hand.
This waltz, this waltz, this waltz, this waltz
with its very own breath
of brandy and death,
dragging its tail in the sea.
There's a concert hall in Vienna
where your mouth had a thousand reviews.
There's a bar where the boys have stopped talking,
they've been sentenced to death by the blues.
Ah, but who is it climbs to your picture
with a garland of freshly cut tears?
Ay, ay ay ay
Take this waltz, take this waltz,
take this waltz, it's been dying for years.
There's an attic where children are playing,
where I've got to lie down with you soon,
in a dream of Hungarian lanterns,
in the mist of some sweet afternoon.
And I'll see what you've chained to your sorrow,
all your sheep and your lilies of snow
Ay, ay ay ay
Take this waltz, take this waltz
with its "I'll never forget you, you know!"
And I'll dance with you in Vienna,
I'll be wearing a river's disguise.
The hyacinth wild on my shoulder
my mouth on the dew of your thighs.
And I'll bury my soul in a scrapbook,
with the photographs there and the moss.
And I'll yield to the flood of your beauty,
my cheap violin and my cross.
And you'll carry me down on your dancing
to the pools that you lift on your wrist
O my love, O my love
Take this waltz, take this waltz,
it's yours now. It's all that there is.
En Viena hay diez muchachas,
un hombro donde solloza la muerte
y un bosque de palomas disecadas.
Hay un fragmento de la mañana
en el museo de la escarcha.
Hay un salón con mil ventanas.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals con la boca cerrada.
Este vals, este vals, este vals,
de sí, de muerte y de coñac
que moja su cola en el mar.
Te quiero, te quiero, te quiero,
con la butaca y el libro muerto,
por el melancólico pasillo,
en el oscuro desván del lirio,
en nuestra cama de la luna
y en la danza que sueña la tortuga.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals de quebrada cintura.
En Viena hay cuatro espejos
donde juegan tu boca y los ecos.
Hay una muerte para piano
que pinta de azul a los muchachos.
Hay mendigos por los tejados.
Hay frescas guirnaldas de llanto.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals que se muere en mis brazos.
Porque te quiero, te quiero, amor mío,
en el desván donde juegan los niños,
soñando viejas luces de Hungría
por los rumores de la tarde tibia,
viendo ovejas y lirios de nieve
por el silencio oscuro de tu frente.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals del "Te quiero siempre".
En Viena bailaré contigo
con un disfraz que tenga
cabeza de río.
¡Mira qué orilla tengo de jacintos!
Dejaré mi boca entre tus piernas,
mi alma en fotografías y azucenas,
y en las ondas oscuras de tu andar
quiero, amor mío, amor mío, dejar,
violín y sepulcro, las cintas del vals.
Muchas veces me ha pasado llegar antes a la versión que al original. Suele ser un camino sorprendente. En este caso, me fijo en estos detalles maravillosos: "las diez muchachas" que para Cohen son necesariamente (y simplemente) "pretty women", la "boca cerrada" que debe tomar el vals es el propio vals, pero "with the clamp on its jaws", esa "nuestra cama de la luna" que para Cohen es "the bed where the moon has been sweating", o "la muerte para piano que pinta de azul a los muchachos" que se transforma en un "bar where the boys have stopped talking, they've been sentenced to death by the blues" (qué lindo pensar que una pieza llamada "muerte para piano", anudando en un bar lo azul, la tristeza y el blues, te deje sin palabras, ya una forma de muerte).
Cohen hace magia y hay tortugas y mendigos que desaparecen, hay cosas que cambian de lugar, un sepulcro es una cruz (y la cruz, eso que se carga, es un destino, como el sepulcro) y bueno, parenmé, que si no les cuento otra vez los dos poemas, que para mí son una unidad de ideas y emociones, una red de reenvíos mutuos. Pienso en la versión de Lorca cuando escucho a Cohen, escucho la voz de Cohen cuando leo a Lorca...
Se sabe: la escuela hace daño, pero la vida da segundas oportunidades, a veces. Y por fortuna alguien llevó mi atención hacia Leonard Cohen, y Leonard Cohen llevó mi atención hacia Federico García Lorca. Qué suerte que tuve.(19/01/2006) (Migas de pan)
Frutillas
...ella le convidó frutillas. No una manzana, por decir, sino frutillas. Porque a pesar de Adán y Eva, las frutillas son más eróticas que las manzanas, tan tópicas, tan vulgares.
La cuestión es que le ofreció frutillas y lo sorprendió. Después de dos meses sin hablarse, ella le convidó de esa fruta tan carnosa, tan húmeda...
Siguieron sin hablarse, luego. Quizás sólo le sobraban frutillas...(12/01/2006) (Superfluos relatos)
Ma gavte la nata
Y voy otra vez con la frasecita de Eco. Es que aquí, Adriana Battu dice que le gustan los blogs porque de alguna manera les sacan el tapón del culo a Sábato y a Aguinis.
¿Hablar como se les habla a los amigos? ¿Escribir como se escribe un e-mail?
Algo así.(09/01/2006) (Digresiones)
El lugar común...
"...ibas corriendo a la deriva..."
Jijiji
Patricio Rey y
sus Redonditos de Ricota
Soñé luces de colores y explosiones del tamaño de la luna. Soñé con los sonidos de mil rocanroles, quinientos márshalles al palo. Soñé con la intensidad y la violencia de los cascos de dos mil caballos desbocados.
Soñé con el narcótico perfume de los tilos de noviembre y con reconocer tu olor a hembra en medio de ese vapor impetuoso.
Soñé con la lluvia de febrero y con el tifón y la espuma. Soñé con el vértigo de unas pocas palabras henchidas, a punto de estallar en una lluvia de palabras nuevas, más pequeñas pero más filosas.
Soñé que me llevaba las manos a la boca, muchas veces, pero no lograba atajar el vómito.
Soñé eso justo esta madrugada, hoy, y uno con esa cosa acá de los balances...
(29/12/2005) (no-Relatos)
De la detección podal de vizcacheras
El grupo estaba hablando de diferentes técnicas para colgar espirales matamosquitos dado el caso de ausencia o extravío del soporte de lata provisto por el fabricante. La opción bajo examen era la de colgarlos de un alambre:
-¡Ah, pero de dónde sacás un alambre! -dijo ella, viuda desde joven, huérfana de padre más o menos para la misma época en que murió el marido, madre de dos hijos, el mayor un varón.
-Ché, ¡siempre hay un hombre en la casa que guarda boludeces de esas que las minas preguntan "y esto para qué lo guardás"!(27/12/2005) (Digresiones)
Esto no es una receta
El gesto de Magritte es irrepetible, pero no me resisto a la vanidad de intentarlo:
¡Señores que llegan aquí con la búqueda "Vitel toné": esto no es una receta!
Esas dos palabritas ("vitel toné") me proveen todos los días varios visitantes y colocan Falso Vitel Toné bastante alto en los resultados de Google. Imagino que estos visitantes saldrán frustrados de la lectura de ese post, si es que buscaban indicaciones prácticas, las físico-químicas, para elaborar el plato.
Para eso, estuve buscando y encontré una receta aquí, donde la mayonesa se hace casera, partiendo de los huevos y el aceite, y aquí, en una versión con vino blanco, una verdadera sofisticación, y esta otra con crema de leche, no hallé ninguna con aceitunas... pero bueno, para que quienes vienen rastreando efectivamente la receta no se vayan de este sitio con las manos vacías y puedan guardar un recuerdo amable de este lugar.
Entretanto, y ante la inminencia de las fiestas navideñas, puedo ponerme a hablar, más que de física y química, de alquimia y contar del vitel toné que para esta época cocina mi madre, vitel toné que, como todos acordarán, es el mejor del mundo (quiero decir, todos acordarán en que el que hace la madre -el padre, la abuela, la tía- de cada quien es el mejor del mundo). Yo podría repetir aquí la receta del vitel toné, indagar acerca de por qué tiene ese nombre afrancesado, descubrir que aquí dicen que es de origen italiano, cuánto tiempo debe hervir el peceto, qué proporción de atún es la canónica, si las alcaparras le gustan a alguien o no, o cosas por el estilo, pero entonces no les hablaría de mi madre, de la cocina de la casa de mis viejos, de las navidades en familia... Vamos, que la receta del vitel toné no es un vitel toné...
Mi vieja hace el vitel toné uno o dos días antes de servirlo, porque argumenta que de ese modo los sabores se amalgaman mejor. He visto la preparación realizarse con una vetusta batidora de esas del vaso alto primero, luego, en los 80, la vi hacerse con una Moulinex. En los noventa, mi vieja usaba una multiprocesadora de esas que parecen naves espaciales y después otra vez la Moulinex, que ahí estaba, funcionando todavía cuando las naves espaciales habían dicho basta y nadie podía pensar en renovar tal bien suntuario.
Desde hace un tiempito mis viejos han debido empezar a reducir su, como dicen los médicos, ingesta de sal, así que mi vieja ha optado por omitir, o reducir a un mínimo apenas apreciable, las anchoas como ingrediente. Ese saborcito un poco agresivo que está en el fondo del vitel toné es apenas una insinuación en la versión que comemos en casa de mis viejos, en aras de disminuir la dosis de sal que las anchoas aportan.
Por el mismo motivo, el peceto se hierve con multitud de hierbas y verduras, hasta dejarlo tierno y gustoso, pero apenas si se le agrega sal. Juro que uno se acostumbra y empieza a apreciar de otro modo los sabores, que ahí están, y que la sal sólo enfatiza haciendo perezoso nuestro paladar, como Platón decía que la escritura hacía perezosa a la memoria.
Cuando mi vieja empieza a hervir el peceto, la cocina se llena con el perfume del caldo y es entonces que uno sabe que empezó la semana de las fiestas, que durará hasta el asado del primero de enero.
Normalmente es mi viejo el encargado de filetear el peceto. Usa para eso un cuchillo fiambrero que tuvo alguna vez un cabo blanco de un plástico que parece baquelita pero que no sé si podría serlo, porque, como digo, era blanco, y no sé si existe baquelita blanca...
La cuestión es que el tal cabo ahora es mas bien amarillento, como le cabe al mango de un cuchillo que ya estaba en la casa de mis padres para cuando yo fui capaz de apreciar su presencia en el cajón de los cubiertos, el mismo cajón donde está ahora, el mismo lugar en el cajón desde hace años, en el compartimento de adelante, junto con un sacacorchos de esos que tienen como unos bracitos a los lados y con el que yo jugaba a los marcianos cuando la conversación de los grandes se me empezaba a hacer aburrida.
En los últimos años, yo he asumido también alguna vez la función de fileteador, o alguna de mis hermanas o mi mujer. Qué tanto: cualquier miembro de la familia, en algún momento, se ocupa de filetear el peceto mientras todos charlamos sobre las últimas refacciones que mi viejo planea hacerle a la casa, volver a levantar la pared que separaba el comedor de la sala, que quedó tan grande y que ahora que ustedes no están no se justifica, además cada vez que cocinás la casa se llena toda con el olor y te queda impregnado, pero ahora voy a aprovechar para hacer en esa pared una biblioteca empotrada, ya hice cortar las maderas que voy a usar para los estantes, va a quedar bueno. Mientras se filetea el peceto y los nietos juegan entre las patas de la mesa del comedor, mi vieja termina la salsa, a la sazón, y nunca mejor dicho, el corazón del plato.
Eso lo hace sólo ella, ofrecernos ese don es su privilegio. Cuando ella hace la salsa, todos le andamos alrededor como moscas, con un pancito en la mano. ¿Está bien así? ¿Le falta mayonesa? ¿Le agrego caldo? Y cada quién va mojando el pancito en la salsa, así está perfecta, pero dejame probar otro poquito para estar seguro.
Entretanto, el fileteador tiene la responsabilidad de lograr fetas lo más finas posibles. Esas fetas se disponen, encimadas como las escamas de un pescado, en una fuente que previamente se ha, como repiten las recetas, regado con la salsa de atún. A cada capa de carne se agrega otra capa de salsa.
La salsa como la hace mi vieja es mas bien líquida. No es una de esas salsas pastosas que uno suele encontrar en la versión de los restaurantes o las rotiserías. Y no es tan blanca, sino mas bien color te con leche, quizás porque su variante está basada en la mayonesa y el caldo de cocción del peceto y no en la crema, o vaya a saber por qué otra ignota causa.
Es así, un vitel toné que se precie necesita rodearse de palabras y pases mágicos: mi mujer cuenta de la fiesta del nene que terminó el jardín de infantes, lo hubieras visto, le puso al papá la medalla de egresado que hizo él mismo con un pedazo de lata,
estaba tan contento y orgulloso. Al mismo tiempo, mi vieja desparrama sobre la fuente un puñado de aceitunas verdes y negras picadas y manda todo a la heladera, esperando la hora de la cena de nochebuena, al otro día, en la que podrán faltar el pan dulce, el turrón, las nueces que están tan caras, la sidra o hasta algún comensal que este año no viene, pero que no falte el vitel toné, porque, si llegara a faltar, no sería la cena de navidad, sino una comilona cualunque.
Saludos a todos los que están por aquí y por allí buscando la receta del vitel toné.(20/12/2005) (Superfluos relatos)
Carne de diván
Algunos de ustedes quizás lo saben, pero resulta que hay analista y hay analizante.
Veamos: hay pianista pero no pianante, guitarrista pero no guitarrante. Hay cantante, sin que haya cantista.
Hay amantes, amoríos, amistades, pero no amoristas.
No hay naveguistas por más que haya navegantes; hay comediantes sin que haya comedistas; hay anarquistas y anarquizantes.
Hay corazones palpitantes para los que, a veces, el dolor es torturante: un contorsionista que extrema sus esfuerzos contorsionantes, un artista hartante.
Quizás esto sea simplista. Acordarán que, en todo caso, no es simplante. Cuando llegue el turno de lo importante no habrá manera de distraerse en lo importista: reconocerse anhelante, mas no anhelista.(05/12/2005) (no-Relatos)
Germinaciones
Escribir un blog, si uno se lo toma en serio, es un laburo de la puta madre. Y cuando digo "tomárselo en serio" me refiero a no ceder a la tentación de creer que la vida se vuelca al blog como si tal cosa y que se trata de llenar días y días de posts con boludeces de todo tenor. Me refiero a darse el tiempo y la mesura de parir los textos y de seleccionarlos, de dejarlos crecer y de corregirlos, de estar plenamente comprometido con lo que se escriba.
Y desde hace un tiempo siento que estoy al límite de mi capacidad de evitar la boludez. Uno se hace cargo del mandato de postear seguido, se supone que es la clave del formato, pero la urgencia por escribir puede ser enemiga de la sustancia, dependiendo de cuál sea la sustancia que se busque en la escritura.
Hace unas semanas leía a Daniel Massei, en Kaputt, recordándonos que un texto es literario cuando aborda una imposibilidad (más o menos esa era la idea). Como Glosa no pretende ser periodismo, ni pretende ser la puesta en escena de alguna forma de cotidianidad en la variante del diario personal, y sin atreverse a decir que lo que se hace aquí sea literatura, aborda quizás imposibilidades que se pelean con la urgencia de postear.
Decía Daniel Freidemberg en su Tómenlo como de quien viene: "no basta con nombrar algo para que eso a lo que alude el nombre quede puesto en juego en el texto donde se lo nombra".
Es decir, no basta dar cuenta de algo en el blog para haber puesto ese algo en juego. Es una idea muy poderosa y una exigencia de honestidad y compromiso. Pero, ¿qué es ese "poner en juego"?
No es sólo porque Daniel Freidemberg y Daniel Massei compartan el foro que es Kaputt y debatan entre sí y con otros, pero quisiera poner esa idea de Freidemberg en consonancia con una de Massei.
A Massei lo encontré hablando en Kaputt de su búsqueda de la "última metáfora " o algo así. Y me puso a pensar. Yo no sé si hablaría de "última metáfora", no sé. Dicho así, me suena a algo muy parecido al Nombre de Dios, a algo que busca, de alguna manera, salirse de la semiosis, no ser ya metáfora, una suerte de oxímoron.
Dice Massei: "cualquier metáfora a la que su autor no entienda como imprescindible, que no aparezca con la fortaleza de aquello que es imposible evitar, que no venga a sustituir un vacío, un concepto que ya no puede ser dicho de algún otro modo, es absolutamente inservible". Eso me gusta. Es parecido a dar con eso que es intraducible, tema del que hablábamos hace poco con un amigo (el link va a su sitio, porque la charla fue en un medio que no puede linkearse), cuyo padre, italiano, no pudo contarle una anécdota familiar sino en calabrés: un concepto que no podía ser dicho de algún otro modo. Allí, la lengua es ese grado superlativo de lo que es una metáfora, que no puede ser sustituída.
¿Estamos hablando de algo que ya no sea lo que "está en cierta disposición, en lugar de alguna otra cosa, para alguien"? ¿O la imposibilidad de traducir (de usar otra metáfora que no sea "esa") habla de otra cosa?
Adivino, leo, entreveo, escojo, en la reflexión de Massei, la búsqueda de una clase de texto que esté preñado de sentido, que va en busca del vértigo del uso, ya no última metáfora, sino algo que no sea "huera letra" (dice el diccionario: "huero, que no desarrolla embrión, que no germina"), no ya el lugar donde algo termine, como sugiere el adjetivo "último", sino el punto donde algo más empiece.
Entonces vuelvo a pensar en la idea de Freidemberg: "no basta con nombrar algo para que eso a lo que alude el nombre quede puesto en juego en el texto donde se lo nombra".
Poner en juego lo que se nombre, hacer al texto germinal. Ese pase de magia mediante el cual, lo que parece salirse de la semiosis, vuelve a entrar.(17/11/2005) (MetaGlosa)
Cannábico, cárnico, inconciente y colectivo
-...qué lástima que no les gustó esa versión de Eiti Leda...
-Si, me pareció que no le hace honor al tema... y ya la voz de Fabi, a mí, me impide llegar a un cierto clímax...
-A mí tampoco me gusta... ella... bueno, su voz... en ese contexto... ¿Quién remata estos chinchulines?
-¿Quedaron chinchulines? Yo voy a reventar...
- A mí me gustó justamente por "no hacerle honor", como decís. Rescata el lado más pop y más épico de la canción: con esta versión reparé en la frase que dice "¿no ves mi capa azul...
-...mi pelo hasta los hombros, la luz fatal, mi espada vengadoraaaa?" Qué grande Charly... se adelantó al metal clásico de los "magos y espadas", jajajaja... Dame esos chinchulines...
-Bueno, si fuera la estética de los magos y espadas la capa sería negra y el pelo sería más largo que "hasta los hombros". Y además estaría cuidadísimo con cremas de enjuague... Este "pelo hasta los hombros", en Charly, era como más hippie, tiene más que ver con algo "natural", espontáneo, un descuido...
-La frase, en la versión de Serú, ocupa un lugar menos protagónico en la textura sonora de esa parte...
- ¿"Textura sonora"?, andá... Che, ¿donde pongo todos los huesos?
- Dáselos a los perros... Puede ser que tengas razón con lo del cambio de relevancia de esa frase en particular... a mí me resulta una imagen de héroe de comic bien setentoso, e impresiona si la pensás en boca de Cerati. Entonces lo de "el pelo hasta los hombros", pasado por Cerati, puede tener mas bien una impronta romántica...
-...¿en el sentido del movimiento artístico de la Europa del siglo diecinueve?, ¿un rescate de una figura individual, pasional y centrada en la emoción, no?...
-Si, claro que no pensé que hablara de Montaner o del Puma Rodríguez... el "pelo hasta los hombros" sería un pelo "chopiniano"... ¿queda vino ahí?
- Queda del malbec... esa imagen romántica encaja bien con Cerati. El tipo tiene mucho eso de "la luz fatal", ¿no?. Y pienso que eso de "qué blanco soy"...
-¿"No ves qué blanco soy, no veeees"? Esa insistencia de Charly en el "ver" siempre me llamó la atención... como que no entiende cómo no te das cuenta de lo blanco que es... ¿Malbec queda, nada más?
-...si, pero esa "blanquitud" obviamente no es por la "raza" o un color de piel, tiene que ser otra cosa...
-¡Claro!, tiene que ver con esa "luz fatal", con una luminosidad, una pureza, que busca la canción. Acá queda un poco de merlot...
-Ah, dame...
-Qué grosso lo de ustedes: creo que ni Cerati ni Charly deben haber pensado en esas interpretaciones... pasame vino a mi también.
-Si las hubieran pensado, ¿de qué hablaríamos nosotros, eh? ¿Qué vino querés?...
-Ep...
-A mí me encantó que Cerati no hiciera la frase de viola esa tan caracterísitica del tema, la que hace el puente entre la parte melancólica de la canción y la parte épica: esa omisión me parece súper significativa.
-Significativa de qué. Expláyese, doctor... Che, estos chinchulines están re-secos...
-Y qué querés: hace dos horas que están al fuego...
-Insisto: a mí no me gusta. Para mí Cerati le hizo unos arreglos... muy "cerati"...
-Ah, si, claro, si a vos no te gusta Cerati estás frito... a mí Cerati me puede. Creo que el resultado es un buen tema de Cerati: fíjense que ese verso "entrando al cuarto, volando bajo" es aún mas "ceratiano" que "charlyniano"...
-Puede ser, sí... me hace pensar en el "me verás caer, como flecha salvaje, me verás caer, entre vuelos fugaces". A propósito, ¿se acuerdan de la versión de Bajan que hizo en Amor Amarillo?...
-Sí, muy buena... ¿Quedó algo de tira?
-No, hay un pedazo de tapa...
-Hmmm...debe estar re-seca... bueno, dame igual... pasame el vino...
-¿Quién tenía el encendedor?...A mi juicio, esta Eiti Leda está muy bien puesta al interior del mundo sonoro y lírico de Cerati, eso es lo que me interesa cuando escucho "versiones".
-Acá está, fijate si hace chispa, que está medio cagado, ya... ¿Cuál es la relación entre "versión" y "verter"? ...volcar algo de un continente a otro, digo yo...
-Che, no fumen que todavía estoy comiendo...
-No te proecupes, no molesta que comas mientras fumamos.
-Ponele que sea: al "verter" un tema a otro mundo sonoro y lírico, hay un esfuerzo comunicativo y creativo que no está presente en el simple esfuerzo por "sacar bien" un tema...
-Andáaa: "¡ma gavte la nata!", como decía el Belbo de Umberto Eco...
-Qué sofisticado para mandar a cagar a alguien... ¿pongo agua para unos mates?
-No jodas, todavía hay vino...
(04/11/2005) (Digresiones)
Ya no tan esgunfio...
...me pongo a buscar un enlace al texto al que debí referir ayer al usar la palabra "esgunfio". Es "La vida contemplativa", del maestro Don Roberto Arlt.
El problema es que la versión electrónica que encontré está en el medio de un documento bastante extenso con varias otras cosas de y sobre Arlt, así que espero que no estén ustedes esgunfios y sí dispuestos a tomarse la molestia de usar el comando "Buscar en esta página" o como se llame en su navegador para llegar hasta el título "La vida contemplativa".
Claro, que releer las otras "Aguafuertes porteñas" que están ahí nunca está de más...(25/10/2005) (Migas de pan)
Estoy esgunfio
Hoy es lunes y llueve, y cuando es lunes y llueve pierdo, casi diría que automáticamente, la fe en la acción.
Es decir, no creo en que valga la pena intentar la más mínima tarea, nada justifica el esfuerzo que requiera y nada más pensar en levantarme de la silla me produce una pereza de oso.
Después de todo, es tan bello ver caer la lluvia sobre la ciudad de Buenos Aires. Bueno, no, no es tan bello, pero no tengo ni ganas de ponerme a cuestionar el espectáculo, no sé si me' splico. Y la verdad es que tampoco tengo ganas de acercarme a la ventana para ver la lluvia en un aspecto que se asemeje a un espectáculo.
Estoy esgunfio. O supongo que un estado de ánimo de lunes con lluvia puede ser contenido para el "estar esgunfio". Vamos, que no logro ni sacar adelante este párrafo, como no salió adelante el anterior ni creo que prospere el que viene, si viene.
...
No. No viene.(24/10/2005) (no-Relatos)
Ay ay ay
Señores de Clarín:
No pueden publicar esta foto:
¿Era necesario lo de la aureola y el gesto de santón de estampita?(24/10/2005) (Digresiones)
El mayor depósito de tecnología obsoleta del mundo...
...es el espacio teórico constituido por la suma de todas las cavidades rectales de todos los usuarios del orbe.
(Sesuda constatación lograda en el trance de determinar la suerte de un viejo MMX que, a pesar de sus casi quince años, aún es capaz de cumplir dignamente con las tareas para las que fue diseñado)(19/10/2005) (Digresiones)
Honradas y sensatas distracciones
Los textos dialogan entre sí y blah, blah, blah (eso ya lo dijimos). Hoy no sé si es eso o es como la versión textual del fenómeno físico de la resonancia, eso que hace que, al pulsar un cuerda que vibra en una determinada nota, otras cuerdas, otros instrumentos o hasta los cristales de las copas, predispuestos a vibrar en esa misma frecuencia, inicien su movimiento oscilatorio.
Esta vez, leía a Nietzsche:
"He visto a más de uno estirarse e hincharse, y la plebe gritaba: '¡Vedle, ese es un gran hombre!' (...) Pinchar el vientre de los hinchados es lo que yo llamo una distracción honrada y sensata".
Y resonó Eco:
"Ma gavte la nata, quítate el tapón. Dícese de quien está henchido de sí. Se supone que aguanta en esa condición posturalmente abnorme por la presión de un tapón hincado en el trasero. Si se lo quita, pssss, recupera su condición humana."
Por supuesto, no diremos que Eco es nieztcheano por esto (y lo contrario sería un anacronismo), pero la resonancia está ahí...
...y me quedé pensando en alguna fórmula de nuestra habla argenta que exprese tan filosófico concepto, sin lograr decidirme: "andá a cagar" es como mucho, aunque tiene en común con la piamontesa eso de promover la evacuación de lo que en el cuerpo es un exceso. Siento además que es lo que un argentino hubiera dicho en el trance en el que el personaje de Eco dice su "ma gavte la nata" (decir cuál es tal trance sería un "spoiler"). Sin embargo, "andá a freír churros", en su recomendación de realizar una tarea menor, anodina, en su tono infantil e ingenuo, me parece más cercana a esa vocación honrada y sensata, más certera en su señalamiento de lo vano, lo pretencioso...
(fueron Nietzsche, en "Así hablaba Zarathustra", y Eco en "El péndulo de Foucault")(16/10/2005) (Migas de pan)
Pataleta del 12 de octubre
Pensé mucho si escribir este post o no. Pero creo que hay pataletas que merecen ser llevadas a cabo con integridad, y lo más dignamente posible.
Quiero decir: abundar en la aclaración de que hoy no es el día de la raza, que hoy se celebra el día en que el incipiente capitalismo europeo comenzó una de las más colosales transferencias de recursos que la historia registra, gracias a la cual (la transferencia de recursos, no la historia) pudo realizar el proceso de acumulación de capital en el que se basa su esplendor actual. Abundar en recordar el argumento de varios dirigentes indigenistas que aseguran que, si todo lo que Europa "tomó" de América se computara como préstamo, no sólo la deuda externa actual de nuestros países quedaría pagada, sino que aún quedarían debiendo.
Y abundar también en que, sí, claro, la historia no puede volverse atrás y sin la llegada de Cristobalito todas nuestras maravillosas "culturas híbridas" no existirían.
Hoy es un día complicado. Y entender su complejidad no es sino pensar la complejidad de nuestra América. Digo yo, con tono doctoral y parado en el banquito de Mafalda...(12/10/2005) (Digresiones)
Acá estamos
Bueno, finalmente está operativa otra vez la dirección www.glosa.com.ar
Espero que aquellos de ustedes que la usaban vuelvan a rondar este espacio modesto.(11/10/2005) (MetaGlosa)
Lucas Pizarro y sus reflexiones sobre el tiempo
"Yo sí que no puedo parar de joder: se me dió por reparar en el hecho evidente de que la eternidad se divide en dos períodos que, en la medida en que tienden ambos al infinito, se pueden considerar de magnitud igual. Que la eternidad se divide en mitades, eso.
La primera mitad está constituida por la monstruosa masa de tiempo durante el cual uno ni siquiera ha existido. La otra mitad es la monstruosa masa de tiempo durante el cual uno se encontrará en un estado aparentemente perdurable, al punto que dirán: "está muerto", así, en presente, aún cuando ya haga décadas que no queda del muerto ni el polvo.
Entre las dos mitades está uno, igual que un mojón: a todos los fines prácticos y teóricos, de magnitud irrelevante."(03/10/2005) (Digresiones)
¡Pum!
"Veh.1 circulaba por XXXX al estar llegando a NNNN y estar el semaoforo en Rojo Veh.1 empieza a frenar pero debido al asfalto mojado no pudo evitar colisionar en el Veh.2 que se halla parado en semaforo de NNNN y XXXX en su parte trasera"
Es decir que, según la policial escriba, Veh.2 aún está en la dichosa esquina, parado, cual monolito de Kubrick u obelisco grotesco, sobre su parte trasera.
Esperemos que el empleado del seguro no sea víctima del rigorismo gramatical que aqueja a los practicantes de otros oficios.(29/09/2005) (Digresiones)
Antientropía
El mundo todavía es una plenitud indiferenciada de luz, colores abrumadores. El afuera sobrecarga los nervios con una enormidad de estímulos y no se separa del adentro que agrede con la violencia del hambre y de los pedos (un adentro que asoma a veces a los ojos el terror y el desconcierto). Los sonidos asaltan desde todas partes, cuando no hay partes todavía y sin embargo asaltan. Los músculos se accionan, cómo establecer si intencionadamente o no, díscolos, irreductibles, indóciles. Y en el magma de reflejos y movimientos involuntarios, diferenciándose dentro de la fortuita combinatoria de los músculos faciales, repertorio innumerable de la sustancia de la expresión, mi hija, a los dos meses de edad, sonríe. (27/09/2005) (no-Relatos)
Silencio
Normalmente, trato de no poner en Glosa meros vínculos o transcripciones de los textos de otros: he dicho aquí que lo que me interesa son las con-mociones que los textos despiertan, los textos nuevos a que dan lugar.
Sin embargo, esta vez, leo a Daniel Freidemberg, en Kaputt.it: "Leer o mirar (poesía o lo que sea, o una roca, o un rostro): un ejercicio de la apertura, de la disponibilidad. Hacer callar al hablador de adentro".
Aquí, entonces, callamos: sigan hacia Kaputt.it y lean estos Recortes.
(20/09/2005) (Migas de pan)
Confirmación
Las galletas esas de arroz inflado, esas que parecen discos de telgopor, no están hechas con ninguna sustancia de origen orgánico: no se calientan en el microondas.(19/09/2005) (Digresiones)
Cómo acabar con la pobreza
Siéntese de brazos cruzados a esperar un huracán. Cuando el desastre sea inminente, no se mueva: siga sentado. Podrá ver cómo los mejores, los valiosos, los blancos y sajones protestantes abandonan la ciudad como ratas con sus autos brillantes, en vuelos de línea o con sus jets privados. No se preocupe: dejan atrás a los más pobres, montón de negros, algunos latinos. Para los que puedan desplazarse de entre ellos, señale un lugar de concentración y deje que se amontonen.
Cuando el huracan llegue, el viento desmesurado y el agua incontenible acabarán con los holgazanes y débiles de espíritu que no hayan sabido buscar resguardo y aplastarán a los tullidos que anden sueltos, a los viejos que de cualquier manera no iban a durar mucho.
Los que queden, en sus casas o en los refugios, comenzarán a ser víctimas de enfermedades, de la falta de agua, del desabastecimiento.
Entonces, la desesperación, el hambre o la ignominia de años sacará a relucir revólveres y cuchillos y comenzarán los asaltos, los saqueos, las violaciones: las bestias se matarán entre ellas.
Cuando la violencia sea una suerte de clímax o paroxismo, suspenda las actividades de rescate y mande al ejército, para que se ocupe de fusilar y matar a quemarropa a los más violentos, a los más salvajes, a los revoltosos, díscolos y altaneros.
Entretanto, en los refugios, el hacinamiento se encargará de decenas de cuerpos fragilizados por el miedo, la violencia y el hambre. Varios desesperados se suicidarán.
Cuando todo pase, la pobreza y la marginalidad habrán disminuido significativamente en el distrito y sólo habrán sobrevivido aquellos excepcionalmente fuertes. Para esos podrá tener palabras de consuelo.
Y será el momento de que sus empresas empiecen a aprovechar las maravillosas oportunidades de negocio que creará la reconstrucción.
(03/09/2005) (Superfluos relatos)
Interruptus
Hace un tiempo, en este blog, cometí la imprudencia de deslizar la promesa de escribir sobre la experiencia de leer en tránsito, es decir, en el omnibus, en el tren, en el avión... Un amigo, no hace mucho, me recordó que no había cumplido nunca con esa ligera promesa (todas las promesas son ligeras: o lo son todas o no lo es ninguna).
Pero hoy una novela me había atrapado y se negaba a soltarme: durante una hora y media, el territorio que rodea a la autopista que une a las ciudades de La Plata y Buenos Aires (¿une?), lugar común, se esfumó. Faltaban cuatro o cinco páginas para terminar la novela y el micro terminaba, a su vez, su recorrido: mi parada se acercaba.
Cuatro o cinco páginas. Quizás lo logre. Pero no voy a apurarme, si lo estoy disfrutando, no voy a saltar párrafos, quizás llegue al próximo punto... Puedo elegir pasarme... Quiero seguir leyendo, saber cómo termina la historia, si los hilos se tejen o se destejen...
Finalmente obedecí a la rutina: me bajé en la parada de siempre con el libro bajo el brazo y todavía estoy tratando de convencerme de que he elegido el suspenso...(26/08/2005) (Digresiones)
Ocaso
"...y no es justo
que a un adicto a la piel
le duela el alma..."
Para terminar, Richard Coleman.
Aurora cierra los ojos e inmediatamente es de noche.
-¿Otra vez compraste boludeces?
"Debe haber algo más", pienso. Algo detrás de la compra del supermercado. Algo más que Aurora recostada en el sofá, con los ojos cerrados, dejando que el cigarrillo que tiene entre sus dedos se queme sin fumarlo.
-Compré un montón de cositas ricas. Pensaba hacer una fondieu.
-Qué rico. ¿Trajiste vino?
-Un chardonay de Nieto Senetiner.
-Te gusta gastar plata al pedo...
Algo más. Quizás eso que llaman los fantasmas del vino o algo en la suavidad de los quesos que pronto serán una crema amable. "Sin nada parecido a palabras". De ese modo pienso en que el vago perfume de la madera que se quema en el hogar podría bastar para crear la ilusión de placidez, como el humo del cigarrillo que Aurora se lleva ahora a los labios o el sabor áspero y prepotente que imagino que debe inundarle la boca podrían bastar para crearle la ilusión de placer. Ahora le hacen abrir los ojos. Nadie puede saberlo, pero eso me estremece... Miro con ansiedad por la ventana hacia afuera, mas no: las cosas son más complicadas que en los juegos de palabras. Ahí sigue la noche.
(14/08/2005) (Superfluos relatos)
El Discovery nunca aterrizó: un ejercicio de sospecha
Por el Profesor Arturo Sandoval
Siguiendo la línea argumental que se inicia con la tan mentada sospecha de que alguna vez Don Armstrong (donde "Don" es la fórmula de tratamiendo de respeto española y no diminutivo de Donald. Todos sabemos que hablamos del célebre trompetista Louis), decíamos: siguiendo la línea trazada por la sospecha de que el señor Armstrong y su tropa no hayan pisado jamás la Luna ni tan siquiera salido de la atmósfera, postulamos que no sólo el Discovery no realizó nunca su misión, sino que toda la "era de los transbordadores" es un puro cuento.
En el caso reciente, el Discovery realizó su espectáculo de fuegos artificiales simulando su salida de la atmósfera, luego de lo cual dio inicio una transmisión televisiva fraguada (expresión que constituye pleonasmo) en la que asistimos al primer reality show SciFi de la era de la TV, lleno de suspenso y emoción.
Luego, el mañoso aterrizaje, pospuesto hasta tener garantizada la luminosidad ambiente apropiada, realizado en la oscura madrugada de un día nublado, permitió la conveniente transmisión borrosa e ininteligible de las maniobras de un artefacto voluminoso cuya naturaleza y procedencia no pueden verificarse.
Definitivamente, durante el desarrollo de la épica historia espacial, técnicos en márketing y otros especialistas realizaron la práctica, obligatoria en Hollywood, de probar distintos finales con varios grupos de espectadores para determinar cuál garantizaba la satisfacción del cliente, llegando a la conclusión de que lo mejor para alcanzar los objetivos presupuestarios de la NASA era el final feliz, es decir, que Doña Eileen, dama heroica, pudiera volver a casa (como sin dudas harán los soldados destacados en Irak). Sin embargo, sabemos que, en varios grupos, los que querían una explosión dramática eran numerosos.
En suma, sólo resta agregar que el Challenger y el Columbia nunca explotaron y que la maestra McAuliffe vive ahora en la misma isla del Pacífico donde residen Elvis Presley, Jim Morrison e inclusive algunas glorias argentinas como Luca Prodan (y donde es de esperar que resida Maradona algún día).
Sin embargo, a pesar de toda esta cadena de conspiraciones, y sin relación con ellas, parece que J. F. Kennedy murió de verdad.
(10/08/2005) (Digresiones)
La glosa pendiente
Me da vergüenza y pudor escribir sobre Saer, a pesar de que aquí en Glosa no me reprimo de comentar libros desde la más autocomplaciente y pedante verborragia. Aquí, en Glosa, lo que nos interesa es la experiencia de leer (que no es patrimonio de los profesores de letras, los críticos o los especialistas) y lo que esa experiencia tiene de gozoso, de juego y de punto de incio de alguna otra cosa.
Pero Saer (como Borges, como Arlt, como Walsh) ha sido colonizado, en su calidad de objeto de estudio, por intelectuales y especialistas, señores eruditos y aplicados que comentan la literatura con la debida autoridad. Ante eso, uno toma conciencia de lo humildemente amateur de su aproximación.
Sin embargo, y casi se podría decir que a pesar de eso, Juan José Saer representa para mí uno de los momentos más intensos en esa experienza gozosa de leer (que no es patrimonio de blah, blah, blah), hasta el punto de que este modestísimo blog lleve, "a su salud", el nombre de la que muchos consideran su novela más importante.
En definitiva, lo que hoy justifica que finalemente me atreva a escribir la glosa que faltaba en este blog fue el hallazgo de una nota de Página/12 del 19 de junio que da cuenta de que, una semana antes, Saer había muerto. ¡Dios santo! ¡Saer ha muerto!. Presentado así, esta deviene la tercer o cuarta necrológica que escribo en Glosa. Una necrológica inevitable, aunque sea ahora, tan tarde.
A pesar de mi pudor y de las interpretaciones eruditas, quisiera, en honor del muerto, poder atrapar el goce. La lectura de Glosa (la novela de Juan José Saer, que me llevó luego a visitar Unidad de lugar, Cicatrices, El rio sin orillas, El arte de narrar...) me produjo la sensación de estar asistiendo a la aparición ante mis ojos, surgiendo como un hormiguero cuya construcción hubiese sido capturada por esas cámaras que condensan tiempos larguísimos en secuencias frenéticas, de una catedral monumental, barroquísima, bella, traslúcida, plena de haces de luz...
Y ahora, que no es hora para nada, leo interpretaciones sobre caminatas, fiebres y complejas geometrías.
Saer ha muerto. Nada: eso que a uno le agarra cuando se muere un artista que ha sabido mostrarle a uno qué cosa es un cosa maravillosa.
Y, claro, el goce, que sigue inefable.(27/07/2005) (Digresiones)
Lo inefable
Usá una hoja de papel rectangular. Tomá una de las esquinas y doblá la hoja hasta que esa esquina toque un punto cualquiera del lado largo, opuesto, del papel, adoptando la forma de un triángulo al que le brotara por uno de sus lados una especie de pedestal retangular.
Ese pedestal rectangular deberá cortarse de modo tal que el triángulo quede liberado (no tirés el rectángulo, se usará luego).
Luego, desdoblá la hoja de modo tal que obtengas un cuadrado. Ese cuadrado tendrá un pliegue que sigue una de sus diagonales. Deberás unir ahora las otras dos esquinas, doblando la hoja otra vez en triángulo, pero de manera que, al desplegarla, la otra diagonal del cuadrado quede marcada.
Llegados a este punto, al desplegar la hoja, deberás tener un cuadrado más o menos perfecto cuyas dos diagonales son surcadas por sendas marcas. Recordá que el rectángulo sobrante (ese que era como una base o pedestal del primer triángulo) debe guardarse porque nos resultará útil luego.
Ahora, tenés que tomar la hoja por uno cualquiera de los dobleces realizados, como si fueras a formar nuevamente el triángulo, pero antes de que el triángulo llegue a concretarse, empujás hacia adentro los pliegues, de modo tal que la hoja se abra por el doblez libre, adoptando la forma esquemática del armazón de una pirámide, con una base en estrella. Debe quedarte algo como una punta de flecha o de arpón. Deberás aplastar la punta de flecha o armazón de pirámide hasta lograr un nuevo triángulo, de tipo isósceles y más pequeño que el primero, compuesto por dos triángulos siameses unidos desde el ápice por dos discretos pliegues interiores, cuya base es mayor que los lados y que constituyen una suerte de doble sobre.
Será más cómodo que apoyes esta nueva figura sobre la mesa, para poder tomar las puntas del triángulo siamés que mira hacia arriba y doblar esas puntas hasta que toquen el ápice común. Deberías lograr algo así como un triángulo que tuviera encima, hermano siamés, una suerte de rombo o de diamante.
Entonces, desplegás el diamante. Volvés a tener los isósceles siameses, pero el de arriba tiene dos surcos que dibujan la línea que une el centro de cada lado menor con el centro de la base. Tomás los lados menores del triángulo y los plegás hacia el centro, haciendo que queden paralelos entre sí y respecto de la línea imaginaria que une el ápice de los triángulos con la base, o sea, esa línea que en geometría se representa con el símbolo "h". Ahora nuestro isósceles que apoya en la mesa tiene por hemano siamés a un nuevo rombo, pero uno de los extremos del rombo sobresale del área del triángulo, dibujando una especie de aladelta que tuviera unos alerones en la parte de atrás, o podría ser una mantarraya que en lugar de cola, larga y finita, tuviera pegado un triángulo de papel que apuntara hacia el camino recorrido...
Sea lo que fuere que la figura parezca, debe volver a desplegarse hasta recomponer los tiángulos siameses. El de arriba, el que no apoya en la mesa, tiene marcadas cuatro líneas, las que ya dijimos, que unen los centros de cada uno de los lados menores con el centro de la base, y dos que, partiendo del ápice, llegan a la base, entre los extremos y el medio, partiéndola en cuartos. Estos pliegues se cruzan, más o menos en el centro del área de cada una de las mitades del triángulo.
Es el momento de realizar un doblez que una cada cuarto de la base con el centro da cada uno de los lados menores, forzando al papel a doblarse siguiendo las marcas ya realizadas, y aplastar ese pliegue contra el centro del triángulo que sigue sobre la mesa. La figura resultante es indescriptible: tenemos en la base el triángulo isósceles que apoya en la mesa, que no hemos tocado para nada. Sobre él, su hermano siamés, un rombo del cual surgen hacia el techo, o hacia nuestro rostro, o hacia la mirada de Dios, que cada quien elija el punto de referencia que más le conmueva, unos cuernos, o unas orejas de gato, o dos menhires como los de Tebas, Stonehenge, Pascua o algún lugar así.
Pero no dejaremos los menhires haciendo su alabanza al cielo o lo que sea que los menhires hagan. No, los volcaremos hacia el ápice del triangulo basal, allí donde se unen los lados menores. El triángulo basal tiene a su hermano siamés convertido en una figura que recuerda vagamente a una vulva, una vulva cubista, a juzgar por las líneas rectas que la trazan o por la ortogonalidad de su silueta. En todo caso, reconozco que el símil es susceptible de psicoanálisis de salón.
Y ha llegado el momento de recuperar aquel rectángulo que era la base, o pedestal, del tríangulo equilátero con el que comenzó esta metamorfosis. Dóblenlo a la mitad, longitudinalmente, para volver a desplegarlo. Escojan uno de los lados cortos y tomen los vértices, plegándolos hacia adentro, hasta que se toquen en la línea que ha quedado trazda en el centro, de modo tal que el extremo del rectángulo se convierta en una punta. Y también es momento de recordar que el triángulo basal que permaneció sobre la mesa mientras realizábamos todos los pliegues que transformaron a su hermano siamés en una vagamente vulva cubista conforma algo así como un sobre, dentro del cual deberá insertarse el extremo afilado de nuestro rectángulo, de manera que la punta calce por dentro en el ápice del triángulo.
Quedó una especie de paraguas o sombrilla, o un hongo o la silueta del humo de una explosión nuclear, todo, claro, con una mirada cubista o algo así. Pero no durará mucho. Doblá el ápice del triángulo hacia adentro, hacia el lado opuesto a aquel que parece una vulva. Los que por un momento parecían menhires u orejas de gato, quedarán apuntando, como tenazas de una tarántula, por ejemplo, hacia el ausente ápice del que ahora es un trapecio.
Nuestra figura completa recuerda ahora vagamente a una letra T con cuernitos. Doblaremos la T longitudinalmente, uniendo los extremos de los brazos por el lado liso, el contrario al de los pliegues esos que parecían una vulva y que se terminaron transformando en las tenazas de una tarántula. Si acostamos nuestra figura, tenemos algo que recuerda a un pájaro, con alas trapezoidales y un pico corto.
Pero a lo que constituye el tronco del pájaro, lo que era la pata de la T, le arrancaremos un pedazo de papel, un pedazo cuneiforme, suficiente como para lograr que ese rectángulo adquiera el perfil del fuselaje de un avión, con su timón de cola.
¿Te salió? ¿No? Claro, para saber cómo se hacen estos avioncitos de papel deberías haber estado ahí, en aquellas tardes del barrio de Flores, en silencio como yo, azorado, viendo a mi viejo operar para mí la mágica transformación de un papel en aeronave ("cuanto más exactos sean los pliegues, mejor volará tu avión"), una y otra vez, mil y un avioncitos, hasta que aprendí el truco, los pases...(12/07/2005) (no-Relatos)
25 de junio de 2005
Hace un tiempo, conversábamos con un amigo acerca de que, a veces, la vida te avasalla, y señalábamos que muchas veces ese "avasallar" se dice, al menos en nuestra habla argentina, con el sentido de "llevarse por delante con cierta prepotencia", pero que no debíamos olvidar que "avasallar" significa más literlamente "hacer vasallo".
La vida te avasalla, y cuando sos vasallo de la vida, no tenés ni el tiempo ni la capacidad de escribir boludeces en un blog. La vida es un señor exigente y celoso.
Ayer hizo exactamente una semana que nació mi hija, a la sazón, la menor de dos hermanos.
Toda esta semana he sido feliz vasallo de la vida. Serán amables en disculpar mi ausencia por estos territorios.(03/07/2005) (MetaGlosa)
¡Qué amables!
Acabo de recibir uno de esos estúpidos e-mails de propaganda interna de Hotmail que trae por subject: "MSN Hotmail deja que te expreses"...
¡Faltaba más, señores de Hotmail ¡Qué amable de su parte! Sin ánimo de inmiscuirme en los dominios de tantos miles de blogs geeks, tecnofílicos, ciber-atentos y so on, no puedo evitar hacer un comentario "político" sobre una noticia que habitualmente merecería ser tratada (o ni siquiera) por esos tales blogs. En mi caso, es una digresión motivada por el espanto.
Y quiero señalar el detalle de que nos parezca lo mas normal del mundo, que lo aceptemos con naturalidad, que los imbéciles redactores de Hotmail escojan, de entre el amplio abanico que ofrece el maravilloso idioma español, por no contar la pléyade de neologismos y barbarismos que aportan el spanglish y las propias hablas vernáculas, el verbo "dejar" en su acepción de "permitir", en cuyo caso no es "permitir" en el sentido de "hacer posible" u "otorgar el don o habilidad", sino en el de "autorizar".
¿Ahora resulta que los señores de Hotmail nos autorizan a expresarnos? ¿Quién les dio esa autoridad?
Señores, no es por ponerme apocalíptico, aunque me sale espontáneamente, pero estamos fritos.(16/06/2005) (Digresiones)
Acabo de recibir uno de esos estúpidos e-mails de propaganda interna de Hotmail que trae por subject: "MSN Hotmail deja que te expreses"...
De la incertidumbre y el feliz hallazgo
¿Se acuerdan de las greguerías de Rodríguez de la Serna? Bueno, quédense con esa brevedad. Agreguen eso que gustan de calificar de "cinismo posmoderno". Pongan también una dosis del así llamado "desencanto propio de nuestro tiempo". Pueden conservar el sentido del humor de las greguerías, pero no admitan ni su ingenuidad ni su sorpresa bonachona ante el mundo. Sométanlas cada tanto a un esfuerzo de "non-sense", a un automatismo dadaísta o a un espasmo epiléptico, cómo saberlo. Con todo eso, quizás logren tener una idea aproximada de lo que pueden encontrar en Korochi Industrias (www.korochi.com). El resultado no siempre es feliz, pero una incertidumbre parecida, la conciencia de tener una expectativa que sabemos que puede verse frustrada, debe sentirse en el deporte de la pesca, que da gusto por eso.
¿Rodríguez de la Serna? Ah, sí, todo bien, pero ¿quién estaba hablando de eso?(07/06/2005) (Sitios)
RAM
¿Vieron? El blogger ese, que escribía tan regularmente, hace unos meses que no postea nada. Ha desaparecido de los lugares que solía frecuentar, especialmente, ciertos otros blogs. Una desaparición tan paupérrima y frecuente, da lugar a un caso que no puede importale a nadie...
...es como la muerte por congelamiento de un homeless o como la célebre caída del árbol en el medio del bosque, allí donde nadie puede oirlo. Sin embargo, a pesar de la fragilidad del misterio, los interesados son dos. Tal vez nosotros dos.
Entonces se produce, entre vos que estás leyendo y este que suscribe, un tácito acuerdo para delinear la suerte del blogger. Eso, en el mejor de los casos.
Dado el mejor de los casos, puedo proponerte hipótesis de tenor diverso. Podemos suponer un suicidio o podemos suponer la muerte súbita y violenta del blogger. Podemos imaginar forcejeos silenciosos en la soledad de una tópica ciudad indiferente. Podemos vislumbrar historias de amores contrariados o traiciones grecorromanas. Nada nos impide preferir patologías obsesivas o deudas de drogas, de juego o de putas. La nómina de móviles criminales es regular y finita y su previsibilidad convierte al género policial en un milagro, una maravilla sobrecogedora e inexplicable. Podemos imaginar, todavía, que, sea cual fuere la causa de muerte que escojamos, el muerto tendrá la suerte de que el inquilino del departamento lindero (uno de esos vecinos que visten perramuses color beige, o camisetas sin mangas manchadas de salsa, o trajes impecables de neuróticos solitarios) perciba finalmente el olor a muerto y escuche en el silencio de la noche, tras la pared, el zumbido monótono de la fuente de alimentación de una PC encendida.
Llegados al momento en que los policías derriban la puerta, será de rigor mencionar que el olor a muerto se les impondrá como una bofetada, o como un muro o como algo así. Opcional es suponer la presencia de un gato que se escabullirá entre las piernas de los oficiales, que advertirán con discreto horror profesional el cuerpo mordisqueado del cadáver, las manos peladas hasta las muñecas, consuelo del minino hambriento, un detalle truculento.
Ninguno de los policías reparará en que el muerto repugnante y mutilado era blogger, ni tomará en consideración el post inconcluso que aún se leía en la pantalla (el mejor que nuestro blogger jamás escribió, de más está aclarar), en el que consta un nombre de mujer, y que se perderá irremediablemente en el desperdicio de electrones que seguirá al tirón que un oficial, en la confusión del allanamiento y en un error de procedimiento, le dará al cable de la PC, apagándola.
(21/05/2005) (Superfluos relatos)
¿Vieron? El blogger ese, que escribía tan regularmente, hace unos meses que no postea nada. Ha desaparecido de los lugares que solía frecuentar, especialmente, ciertos otros blogs. Una desaparición tan paupérrima y frecuente, da lugar a un caso que no puede importale a nadie...
Niebla
La niebla es un lugar común. Quiero decir: un tópico repetido y frecuentado, pero también una forma o disposición del espacio que nos es compartida. Pongamos por caso el día de hoy: la niebla se aposentó en mi barrio como una dama victoriana, petulante y pagada de si misma. Curiosamente, se desparramó en parches caprichosos (bueno, una dama victoriana no se desparramaría en parches caprichosos. Se sentaría recatada y con la piernas bien juntas, las manos sobre esa parte del cuerpo victorianamente conocida como "regazo", con expresión de nunca haber chupado una pija y con una maldad evidente y notoria). El efecto de esta niebla-patchwork fue el de sumergir a los transeúntes y a los automovilistas en súbitas fosforescencias tridimensionales, de ese color amarillento, o cobrizo, o rosado, propio de las luminarias modestas de los suburbios, en las noches de niebla. La luz se apelmaza en la niebla. La luz de los faros de los autos se apelmaza en la niebla. La luz de los faros de los autos que vienen en sentido contrario se queda pegada a los faros de los autos que vienen en sentido contrario y avanza con ellos, a veces como amenazas brutales, a veces con timidez de pantera. Y súbitamente, la niebla-patchwork se acaba,
la claridad se abre y encandila,Pero, allá en el fondo, doscientos metros adelante, donde la calle se hace de tierra y salta en un puente angosto sobre el arroyo Rodríguez, otra vez, la señora victoriana se impone como una pared, una fosforescencia, un rubor sonrosado, o amarillo o cobrizo, que hace de todo un telón pintado, una pantalla 2d, una apnea de masa.
el volumen de las cosas es un oprobio o un elefante o una pagoda,
o un volumen o una atmósfera o peso específico o mera masa,
y la distancia tiene otra vez función, sentido, rumbo y dimensión.
(12/05/2005) (no-Relatos)
Una especie de hiedra...
Es una especie de hiedra. Como tal, crece un poco desordenadamente, extendiendo su espolones para anclar en alguna superficie húmeda, apenas lo suficientemente húmeda como para seguir creciendo, indefinidamente. (¿Acaso alguien sabe cuánto puede crecer una hiedra? He visto edificios de una veintena de pisos con sus paredes completamente cubiertas).
Y si uno no se toma el trabajo metódico de podarla regularmente, la hiedra terminará por velar las ventanas e inutilizar las puertas. Ese es mi trabajo como jardinero. Cada día escojo los tallos viejos y los ápices más audaces y de un tijeretazo mantengo acotada a la bestia de las siete cabezas (no pensarán que es un error: es un deliberado juego de palabras).
A veces, cuando en este esfuerzo vano, vacío de toda esperanza y libre de todo destino, me confío y dejo volar la mente, pienso si cada rama de esta especie de hiedra es la misma hiedra, o si cada ávida radícula es el origen de un nuevo individuo, unido a la planta madre por una red de tentáculos innumerables.
Es entonces cuando entiendo mi trabajo de jardinero: en esos momentos esta especie de hiedra acelera su crecimiento.
Y de un tajo, le pongo coto.(07/05/2005) (Superfluos relatos)
Es una especie de hiedra. Como tal, crece un poco desordenadamente, extendiendo su espolones para anclar en alguna superficie húmeda, apenas lo suficientemente húmeda como para seguir creciendo, indefinidamente. (¿Acaso alguien sabe cuánto puede crecer una hiedra? He visto edificios de una veintena de pisos con sus paredes completamente cubiertas).
Pseudopoema línkico acerca de cierta cifra saturada de significación
Amor (pesar, dolor):
Tres cosas lleva el alma herida
(la casa del herrero, barro y)
casi
son las tres agujas de un par perfecto:
lo que se ve, se ama, se pierde
(-Mar austral, el Plata y pampa- dijiste...)(02/05/2005) (no-Relatos)
Lucas Pizarro, la hermenéutica, o el arte de opinar livianamente sobre el nombre que tendrán los hijos de otros
...no me disgusta Casandra, aunque la historia no es muy feliz, tratándose de una griega: Casandra fue la naifa que predijo el caballo de Troya y a la que nadie le dió bola, porque, dicen, Apolo le había dado el don de la profecía a cambio de un olímpico polvazo y parece que la mina, ni bien tuvo el don, se hizo la estrecha y lo dejó a Apolo con las bolas en la mano. De lo cual se desprende que Apolo era medio boludo y completamente masculino. Semejante afrenta merecía una maldición y luego de pajearse helénicamente, Apolo la cagó a Casandra con la jodita de poder profetizar, sí, que ya le había dado el don (o donado el dado, que debería ser lo mismo pero que por esas cosas de la lengua no lo es) decíamos, profetizar, pero sin ser tomada en serio jamás. Así, la mina se pasó la vida anunciando desgracias al pedo.
Cuando los aqueos entraron en Troya comandados por Brad Pitt, hiceron bolsa todo, como es sabido, y se llevaron a la papusa como parte del botín. Se la quedó Agamenón, que, caliente como una pipa, parece ser que es el primero que se la logra garchar. No sabemos si eso funcionó como conjuro contra la maldición de Apolo, es decir, si desde entonces Casandra pudo profetizar con eficacia o si, si siguió siendo ignorada, al menos ya no tenía visiones del futuro. En todo caso, se habrá hechado sus buenos polvos con Agamenón, que, a la postre, como se dice, le hizo dos hijos, gemelitos, a la usanza griega (¿por qué en todos los mitos griegos hay gemelos en alguna parte?).
Con esa rara organización del tiempo que tienen los griegos, todo eso pasó antes de que la parejita llegara de vuelta a Micenas, tierra del Agamenón, donde resultó que lo esperaba Doña Clitemnestra, esposa del susodicho, que, ante la bonita novedad, se cargó a los dos. (Parece que Casandra se lo había avisado al Aga, que no le creyó, para variar y demostrando inapropiada mi hipótesis sobre el conjuro por vía sexual.) Mis fuentes no aclaran si Clitemnestra se los cargó con veneno o con métodos más sangrientos, si mediante la intervención de un monstruo fantástico o de la mano de un semidiós, o si fué con la indiferencia (aunque parece que un tal Egisto, que a la sazón se la movía a Clitemnestra mientras el maridito andaba conquistando troyas, tuvo algo que ver). La cuestión es que Casandra termina bajo tierra (o en un panteón griego, chi lo sá), cosa que en definitiva nos pasará a todos y que por lo tanto me lleva a preguntarme qué tiene de especial esta historia. (26/04/2005) (Superfluos relatos)
...no me disgusta Casandra, aunque la historia no es muy feliz, tratándose de una griega: Casandra fue la naifa que predijo el caballo de Troya y a la que nadie le dió bola, porque, dicen, Apolo le había dado el don de la profecía a cambio de un olímpico polvazo y parece que la mina, ni bien tuvo el don, se hizo la estrecha y lo dejó a Apolo con las bolas en la mano. De lo cual se desprende que Apolo era medio boludo y completamente masculino. Semejante afrenta merecía una maldición y luego de pajearse helénicamente, Apolo la cagó a Casandra con la jodita de poder profetizar, sí, que ya le había dado el don (o donado el dado, que debería ser lo mismo pero que por esas cosas de la lengua no lo es) decíamos, profetizar, pero sin ser tomada en serio jamás. Así, la mina se pasó la vida anunciando desgracias al pedo.
Arcaísmos
No deja de tener un irónico efecto poético el hecho de que en estos días de telefonía móvil y tecnología inalámbrica, la televisión planetaria esté pendiente de unas señales de humo.(19/04/2005) (Digresiones)
Duda cruel
¿No es una conducta racista escoger a un artista negro para que le ponga la voz al personaje negro de una película de animación?(18/04/2005) (Digresiones)
El vapor, las sombras, las exhalaciones
Puedo adivinar la presencia de los fantasmas. Como a los átomos, no podemos verlos, pero sabemos de su existencia a través de sus efectos, por las marcas que dejan en los instrumentos de observación.
No son muchos, es cierto (los fantasmas, claro, que los átomos son incontables y pocos los instrumentos). Son apenas una decena cada día, pero su sombra difusa y anónima se retrata en mis fotos Kyrlian o mueve las agujas del esotérico contador Geiger que me alquila una conocida firma holandesa.
Vienen de lugares disímiles y se comportan con una discreción que resulta tanto más exasperante cuanto que apreciable es su visita: las burbujas azules en el vaso que dejé a su alcance dan testimonio.
Sólo observan y se van. Sé que algunos vuelven, porque describen patrones de comportamiento constantes, prefieren ciertas horas o ciertos días, repiten sus manifestaciones o alientan siempre el mismo perfume (un Fifht Avenue).
Pero sólo unos pocos han intentado comunicarse. Los demás serán fantasmas taciturnos o melancólicos, no lo sé.
Otros brujos y mediums desarrollan recetas para obligarlos a traicionarse. Combinan materias y esencias, recitan conjuros, pronuncian palabras mágicas. Yo confío en que su propia voluntad los hará hablar, o dar tres golpes en la mesa, o tomar posesión del cuerpo de una señora gorda. Aunque quizás deba aceptar que sólo sean voyeurs espectrales que gozan de sugerirse.
Por supuesto que he considerado como posibilidad que yo tenga una personalidad paranoide . Puede ser que los fantasmas no estén ahí, como puede ser que los átomos no existan y que mejor sea explicar el mundo con cuerdas o espacios curvos. O que el mundo ahí afuera sea una invención de mi mente, o de otra mente que nos sueña. Esas hipótesis gozan de cierto prestigio y son muy poéticas o muy dramáticas.
Pero he preferido explorar la hipótesis prosaica, la que confía en lo que dicen los instrumentos: los fantasmas vienen, de a uno, de a dos, nunca de a tres, un poco cada día, impresionan las superficies sensibles, dejan sus huellas en la fina arena del jardín de rocas y se van.
Entre tanto, y como no puede ser de otra manera, aún si los fantasmas no pulularan por mis habitaciones, envejezco.(15/04/2005) (MetaGlosa)
Puedo adivinar la presencia de los fantasmas. Como a los átomos, no podemos verlos, pero sabemos de su existencia a través de sus efectos, por las marcas que dejan en los instrumentos de observación.
Digestivas
Los textos dialogan entre sí, lo aprendimos de Borges (después quizás descubrimos que la idea también la habían tenido otros, pero la aprendimos con él). Y como en las fiestas más animadas, las conversaciones más estimulantes las tienen los invitados más disímiles:
-...uno es lo que come, con quién lo come y cómo lo come...
-...y en nuestra calidad de latinoamericanos, poseemos el mejor estómago del mundo, un estómago ecléctico, libérrimo, capaz de digerir, y de digerir bien, tanto unos arenques septentrionales o un kouskous oriental, como una becasina cocinada en la llama o uno de esos chorizos épicos de Castilla...
Son Laura Esquivel, en Íntimas suculencias, de 1998, y Oliverio Girondo, en Veinte poemas para ser leídos en el tranvía, de 1930.(07/04/2005) (Migas de pan)
Los textos dialogan entre sí, lo aprendimos de Borges (después quizás descubrimos que la idea también la habían tenido otros, pero la aprendimos con él). Y como en las fiestas más animadas, las conversaciones más estimulantes las tienen los invitados más disímiles:
Doppelgänger
"Todo esto no explica nada, ya lo sé. Pero todo forma parte de todo."
George Simenon, Les mémoires de Maigret.
-...bueno listo, me voy a ver a mi contador.
-Ocá... che, ¿cómo se llama tu contador?
-Floreal Mercante.
-¡No me digas!
-Si, mirá vos, llamarse Mercante y dedicarse a la contabilidad. Atravesado por el significante.
-No, no es por eso, es que yo conozco un Floreal Mercante.
-Me estás cargando. No puede haber por ahí muchos tipos que se llamen Floreal y que no hayan interpuesto un recurso legal o intentado el suicidio. Menos, dos que tengan el mismo apellido...
-Y que sean contadores... ¡demasiado!
-¿Contador también? No puede ser, deben ser la misma persona, ¿de donde lo conocés?
-De Guaminí. Era el contador del pueblo. Era muy buen tipo, en definitiva, a pesar de llevar un nombre cómico. Lo llevaba con mucha dignidad. Una dignidad contable.
-No, entonces no son el mismo. El que yo conozco vive en Floresta...
-"Floreal de Floresta". Si deja un mensaje en un programa de encuentros, pensás que el productor exageró en el bolazo.
-Ja, si, pero bueno, vive en Floresta y que yo sepa no se movió nunca de ahí.
-¿Y cómo es?
-Un tipo alto, flaco, con una cabeza rara con forma como de pera al revés, esas cabezas de extraterrestre...
-...con un gran volumen dedicado al cerebro y un mentón chiquito. ¿Medio morocho y con poco pelo?
-¡Si, igual! Al de Floresta le gusta el golf.
-No jodas... el de Guaminí era el secretario del Club de Golf.
-No, este no tiene ningún cargo, juega nomás.
-Mirá qué curioso. Bueno, che, si podés decile que lo voy a llamar, necesito ayuda para poner en regla mis cosas. Hace meses que estoy con unos kilombos que te la voglio dire...
-Oquei, este tipo es macanudo. Y no te mata con los honorarios.
-Joya, bueno, nos vemos...
-Chau, suerte.(01/04/2005) (Superfluos relatos)
"Todo esto no explica nada, ya lo sé. Pero todo forma parte de todo."
George Simenon, Les mémoires de Maigret.
Leer antologías
Como podrán observar, no soy un lector que esté muy preocupado por la actualidad editorial. No les voy a poner acá comentarios (no "on time") sobre "EL Código Da Vinci" (aunque prometí hacerlo) ni sobre"Memorias de mis putas tristes". Me dejo llevar por olores viejos, las más de las veces...
En esa clave, resulta que últimamente estuve leyendo una antología (en realidad dos) sobre el cuento argentino, en especial, sobre los movimientos de Boedo y Florida.
Y la sensación fue de frustración. ¿Acaso, leer antologías no debería ser como el zapping de la literatura? Sin embargo, eso que en la tele-visión se transforma en un collage a veces divertido, en este caso no resulta más que un frustrante ejercicio de entrar y salir de mundos muchas veces incompatibles entre sí, sin llegar a vivirlos ni compenetrarse con ninguno de ellos.(30/03/2005) (Migas de pan)
Como podrán observar, no soy un lector que esté muy preocupado por la actualidad editorial. No les voy a poner acá comentarios (no "on time") sobre "EL Código Da Vinci" (aunque prometí hacerlo) ni sobre"Memorias de mis putas tristes". Me dejo llevar por olores viejos, las más de las veces...
Voseantes de todos los países, ¡uníos!
En una reunión más o menos informal de hispanohablantes diversos, todo el mundo se trata, en principio, de "tu". Pero basta que alguien use la forma pronominal "vos" para que una transformación sorprendente opere en el habla de muchos de los reunidos...
Hace un tiempo participé de una reunión así, a la que asistíamos varios hispanoparlantes de diferentes procedencias. Había colombianos, nicaragüenses, guatemaltecos, venezolanos, argentinos y un par de europeos que habían aprendido su español en España.
En ese tipo de reuniones, dijimos, la fórmula de tratamiento "por defecto" es el llamado "paradigma tuteante", es decir, las personas se dirigen unas a otras usando el pronombre personal "tu" y conjugando los verbos en concordancia.
A pesar de ese "standard", a los argentinos nos cuesta mucho renunciar al paradigma voseante y nos resistimos a ceder al "pequeño" imperialismo del tuteo (personalmente, me siento un impostor cuando uso el "tu"). La cuestión es que, en la reunión de marras, cuando los argentinos ya no pudimos evitar usar nuestro característico tratamiento de "vos", ocurrió algo muy llamativo: muchos de nuestros compañeros comenzaron a vosear también.
¿Se había producido una contaminación súbita? No, tal cosa querría nuestro inflamable ego argento, pero mis colegas se explicaron: buena parte de los colombianos presentes venían de Cali, donde la forma de tratamiento de máxima confianza es el voseo y ocurre que, en Nicaragua (me lo señaló con orgullo uno de los nicaragüenses), el voseo es la forma normal y exclusiva, igual que en Guatemala y Costa Rica.
Es decir: no había habido ninguna contaminación, sino que cada quien, lograda una cierta confianza en el trato y roto el hielo por los argentinos díscolos, había empezado a usar el paradigma pronominal que más se ajustaba a su temperamento. En la ocasión que cuento, los tuteantes quedaron en minoría, aunque impertérritos.
Movilizado por esta anécdota, hice un modesto relevamiento bibliográfico (linkográfico , en este caso) por el que encontré datos curiosos, o que, mejor es decir, me eran desconocidos.
El voseo más famoso, es probable y creo que afirmarlo no es ceder a un nacionalismo tonto, es quizás el rioplatense. El tango y el cine argentinos, Borges y Cortázar, el Che Guevara, han asociado a nuestro país con ese paradigma pronominal y verbal. Sin embargo, el argentino no es, ni por asomo, el único voseo ni se trata de un invento (o desviación) nuestro (que así lo creamos no es más que una muestra de nuestro enorme provincianismo).
El voseo tiene un origen histórico bien peninsular. Según pude leer, nace en España como fórmula de respeto, forma singular del "vosotros" de la segunda persona del plural, a la que recurrían los hablantes para expresar la distancia social. Imaginen a un castizo hidalgo medieval diciendo: "Su Majestad, Vos sabéis que a Vos me debo". Suena verosímil, ¿no?
En cierto momento de la historia, el voseo deja de ser un tratamiento de respeto y es reemplazado para esa función por el "Usted", desapareciendo en España. Pero sobrevivirá en muchos lugares de la América hispanohablante como la forma de la segunda persona del singular para el tratamiento de confianza.
Hoy, el voseo es utilizado, en alguna medida y por alguna comunidad, en casi todos los países latinoamericanos: como ya dije, en Colombia, en Cali, pero también en Medellín, vosean. Es la forma normal en Nicaragua y toda Centroamérica, incluyendo Chiapas y Tabasco, México. En Venezuela, los habitantes de Maracaibo vosean. Yendo hacia el sur, hay comunidades en el norte y el sur de Perú donde el voseo es perfectamente normal. Bolivia es un país casi 100% voseante, lo mismo que Paraguay, donde se conserva el tuteo como forma estetizante.
En Chile, quizás no tanto como en Uruguay, las dos formas conviven más o menos armoniosamente en varias regiones, artículandose en complejos sistemas de tratamiento, aunque según los que saben en serio, no como este comentarista chapucero, se observa un paulatino avance del voseo.
(Para un detalle más fino y atento a los matices de la distribución del voseo, véase la linkografía)
Según algunos estudiosos, Argentina sería el único país que ha admitido el voseo en lo que considera su "norma culta", es el único que lo usa en su literatura y que le ha dado estatuto legítimo al reconocerlo su Academia de Letras. Desde la década del 80, el paradigma voseante es enseñado en las escuelas cuando los niños aprenden a conjugar los verbos.
En cambio, en los países donde el voseo compite con el tuteo y éste último es utilizado por las clases instruidas, la forma voseante está asociada con un estigma social, ajeno a la lingüistica, que relaciona a esta forma de tratamiento con los grupos desfavorecidos, asignándoles propiedades negativas: brutalidad, ignorancia (si, hagan el chiste: los argentinos somos brutos e ignorantes. Listo, ya está. ¿Y ahora qué?). Encontrarán afirmado en uno de los documentos de la linkografía que quienes tienen intereses sociológicos claros, encuentran en la estigmatización lingüística una herramienta por demás poderosa.
Por eso: voseantes de todos los países, ¡uníos!
No es por plantar bandera de diferencia, de por sí imposible dada la enorme riqueza y variedad de las soluciones voseantes hispanoamericanas, sino por hacer valer nuestra dignidad y por afilar nuestra sensibilidad ante las "neutralizaciones" que suenan más a operaciones de tipo policíaco que lingüístico y que buscan ampliar mercado eliminando (otro verbo caro a los señores uniformados) matices molestos. Molestos para quién, es la pregunta.
Linkografía:
RAMIREZ LUENGO, José Luis. Contribución a la historia del "voseo": El paradigma altoperuano a inicios del siglo xix. . Estud. filol.. [online]. 2003, no.38 [citado 22 Marzo 2005], p.179-188. Disponible en la World Wide Web: http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0071-17132003003800011&lng=es&nrm=iso. ISSN 0071-1713.
Seiichi AOTO. La aplicación de LMS en la cartografía electrónica de Varilex. http://gamp.c.u-tokyo.ac.jp/~ueda/varilex/art/v12aoto.pdf
Roberto Hernández Montoya. La división del español de América en zonas dialectales. http://www.analitica.com/bitblioteca/roberto/zonas_dialectales_america.asp
Fragmento de un intercambio en el foro de español urgente de la Agencia EFE: http://lists.albura.net/efe.es/apuntes-kpn/2000-03/0612.html
Nelson Cartagena Rondanelli. Conservación y variación como factores de divergencia del verbo español en América. Posibilidades y límites de convergencias normativas. http://cvc.cervantes.es/obref/congresos/valladolid/ponencias/unidad_diversidad_del_espanol/2_el_espanol_de_america/cartagena_n.htm
Adolfo Elizaincín. FRUCTUOSO RIVERA COMO INFORMANTE CALIFICADO
PARA LA HISTORIA DEL ESPAÑOL EN EL URUGUAY. http://www.iacd.oas.org/Interamer/Interamerhtml/Weinberghtml/Weinb_Eliz.htm
John M. Lipski. El español que se habla en El Salvador y su importancia para la dialectología hispanoamericana. http://www.personal.psu.edu/faculty/j/m/jml34/salvador.pdf
Norma Beatriz Carricaburo. Las fórmulas de tratamiento en el español actual. http://www.fundlitterae.org.ar/jornadas6.html(22/03/2005) (Digresiones)
En una reunión más o menos informal de hispanohablantes diversos, todo el mundo se trata, en principio, de "tu". Pero basta que alguien use la forma pronominal "vos" para que una transformación sorprendente opere en el habla de muchos de los reunidos...
Condiciones de lectura
Que a veces tomar ciertas precauciones leguleyas no está de más y de paso uno encuentra que otros han resuelto un problema análogo con maestría.
En Glosa, nos regimos por las Condiciones de Lectura elaboradas por Fabrizio Ferri Benedetti.
A los fines prácticos, donde dice "Fabrizio Ferri Benedetti" debe leerse "Pablo" y donde dice "La Cosa Húmeda" debe leerse "Glosa" (¿constituye esto una violación de la licencia de LCH?)
Sírvase reir.(17/03/2005) (Sitios)
Que a veces tomar ciertas precauciones leguleyas no está de más y de paso uno encuentra que otros han resuelto un problema análogo con maestría.
Una de anacoretas
El anacoreta dejó a su sobrino huérfano al cuidado de una vecina y abandonó la ciudad. Se retiró a la montaña.
Allí permaneció unos años (unos cuantos). Practicó la ascesis y la oración. Mortificó su cuerpo físico con los rigores del ayuno y de los piojos. Dominó el arte de la levitación. Evitó la cercanía de los hombres curiosos que seguían el rastro de sus fogatas. De a poco, a su alma se abrió el camino del Conocimiento.
¿Te acordás? Fue hace un par de semanas que lo cruzamos en la calle y creyó reconocernos. Nos detuvo para contarnos su historia. "He hablado con Dios y con el Diablo", nos dijo, incapaz de hallar un rasgo terminante que le permitiera juzgar cuál de nosotros podía ser el sobrino que buscaba.(14/03/2005) (Superfluos relatos)
El anacoreta dejó a su sobrino huérfano al cuidado de una vecina y abandonó la ciudad. Se retiró a la montaña.
La vía hipoglucémica hacia el conocimiento
La Decadencia del Ingenio es un excelente blog de relatos breves. Y Jaime, su autor, es también un gran animador de las conversaciones que se arman con los comentarios a sus relatos. Esta vez, Jaime cuenta un cuento sobre alguien que descubre el sentido de la vida y lo garabatea en un papel que luego, no puede descifrar.
Gus, alguien que lee el sitio de Jaime, pone un comentario (creo que el octavo comentario) donde afirma que algo así le pasa cuando tiene lo que llama "sueños de totalidad", que, al despertar, no puede recordar. Atribuye el fenómeno a las caídas de glucosa que hacen que el cerebro "flipe" (me encanta el regionalismo "flipar").
Diganmé si la secuencia de comentarios entre Gus y Jaime, a raíz de los "sueños de totalidad" del primero, no es maravillosa en sí misma:
http://jaime.antville.org/stories/1062853/#comments
La conclusión de Jaime está muy buena: "Es decir, el azúcar nos impide alcanzar la sabiduría", y también el corolario de Gus: "Vía hipoglucémica hacia el conocimiento".
Lo sostenemos en Glosa: un texto no vale sólo por lo que dice, sino también por lo que inspira.
Aquí, el enlace directo al post de Jaime.
(11/03/2005) (Migas de pan)
La Decadencia del Ingenio es un excelente blog de relatos breves. Y Jaime, su autor, es también un gran animador de las conversaciones que se arman con los comentarios a sus relatos. Esta vez, Jaime cuenta un cuento sobre alguien que descubre el sentido de la vida y lo garabatea en un papel que luego, no puede descifrar.
Brutal
Hay ideas violentas. Hay acontecimientos violentos. Hay violencia. Y hay quienes esconden su vocación de muerte tras una máscara de vida. Y hay quienes son brutales para ponerlos en evidencia.
Esto es la contratapa, un falso anuncio de la Conferencia Episcopal Argentina, del último número de la revista "Barcelona, una solución europea para los problemas de los argentinos", una revista que podría describirse como una publicación de "humor de actualidad".
Quizás sea necesaria cierta información para nuestros lectores no argentinos: la frase "Algo habrán hecho" expresa, en el imaginario argentino, la actitud vilmente cómplice con que muchos compatriotas justificaron las aberraciones del terrorismo de estado: "se metieron a los tiros en la casa de la esquina y se los llevaron: algo habrán hecho", "balearon a una parejita en la otra cuadra: algo habrán hecho", "hace días que no se sabe nada del del 2 C, parece que se lo chuparon: algo habrá hecho".
Vincular eso con el delicado problema del aborto es poner, con total brutalidad, la hipocresía de la Iglesia (que aún adeuda la "autocrítica" por su conducta durante la dictadura) ante los ojos de todo el mundo.
Y, ante este texto de Barcelona uno no puede evitar la expresión, mezcla de asombro y aprobación: "Quéyyyjosdeputa".(08/03/2005) (Migas de pan)
Hay ideas violentas. Hay acontecimientos violentos. Hay violencia. Y hay quienes esconden su vocación de muerte tras una máscara de vida. Y hay quienes son brutales para ponerlos en evidencia.
Dos poemas de Neruda, o de la semiosis del aura
Neruda tiene, digo yo, que no sé de dónde lo habré sacado, un aura de viejo romanticón, de cantor de la revolución que tenía que ser, de letrista involuntario de canciones para artistas comprometidos y de fuente de inspiración para jóvenes escritores de cartas de amor (y nada de eso está mal, qué va). Una urgencia fisiológica que requería de alguna lectura para mayor solaz durante su satisfacción, me llevó a tomar apresuradamente un libro cualquiera de mi biblioteca. Resultó el "Tercer libro de las odas", de Neruda.
Y ahí, entre poemas rayanos en lo ingenuo dedicados a la manzana, las tijeras o al limón, encontré estas maravillas de Pablo Neruda:
Un impreciso
vapor, aroma o agua,
sumergió
los cabellos del día:
errante olor,
campana
o corazón de humo,
todo
fue envuelto
en ese deshabitado hangar,
todo
confundió sus colores.
Amigo, no se asuste.
Era sólo
el otoño
cerca de Melipilla,
en los caminos,
y las hojas postreras,
como un escalofrío de violines,
se despedían
de los altos árboles.
No pasa nada. Espere.
Las casas, los tejados,
las tapias
de cal y barro, el cielo
eran
una sola amenaza:
eran un libro
largo
con personajes
sumamente tristes.
Esperemos. Espere.
Entonces
como un toro
atravesó el otoño
un camión colorado
cargado con toneles.
Surgió de tanta niebla
y tanto vago cielo,
rojo, repleto
como una
granada,
alegre como el fuego,
despeñando su rostro
de incendio, su cabeza
de león fugitivo.
Instantáneo, iracundo,
preciso y turbulento,
trepidante y ardiente,
pasó
como una estrella colorada.
Yo apenas
pude
ver
esa sandía
de acero, fuego y oro,
el coro
musical
de los toneles:
toda esa
simetría
colorada
fue
sólo
un
grito,
un
estremecimiento
en el otoño
pero
todo cambió:
los árboles, la inmóvil
soledad, el cielo
y sus metales moribundos
volvieron a existir.
Así fue como el fuego
de un vehículo
que corría anhelante
con su carga
fue
para mí
como si desde el frío de la muerte
un meteoro
surgiera y me golpeara
mostrándome
en su esplendor colérico
la vida.
Sólo
un camión
cargado
con toneles,
desbocado, cruzando
los caminos,
cerca de Melipilla, en una
mañana,
acumuló en mi pecho
desbordante
alegría
y energía:
me devolvió el amor y el movimiento.
Y derrotó
como una llamarada
el desmayo del mundo.
1956. Oda a un camión colorado cargado con tonelesTrajimos un gran cactus
de tierra adentro
hasta la playa verde.
Tenía las raíces
el gigante
metidas
en la piedra
y se agarraba
a aquella dura
maternidad
con subterráneos,
implacables
vínculos.
La picota
caía
alzando
polvo
y fuego,
la roca
se estremecía como
si pariera,
y apenas
se movía
el obelisco verde,
acorazado
con todas las espiras
de la tierra,
hasta
que con un lazo
lo amarramos
arriba
y tirando
entre todos
derribamos
la sagrada columna
de los montes.
Entonces
custodiado
y detenido,
envuelto en
saco y ruedas
arrastramos
su erizada
estatura,
pero
apenas
alguien
acercó la mano
al vegetal ardiente,
éste
le clavó sus espinas
y con sangre marcó la mordedura.
Lo plantamos
mirando al mar sombrío,
alto
contra las olas,
enemigo,
erizado por todas
las púas
del orgullo,
majestuoso
en su nueva
solemnidad de estatua.
Y allí
quedamos
repentinamente
tristes,
los hombres
de la hazaña,
mirando
el alto
cactus
de la montaña andina
trasladado
a la arena.
Él continuó
su
áspera
existencia:
nosotros
nos miramos
como humillados,
viejos
carceleros.
Viento amargo
del mar
balanceó
la delgada
silueta
del alto solitario con espinas:
Él saludó
al océano
con
un
im-
per-
cep-
ti-
ble
mo-
vi-
mien-
to
y
si-
guió
allí
ele-
va-
do
en
su
mis-
te-
rio.
1956. Oda al cactus desplazado
Cada escritor tiene su aura y uno, muchas veces, como una suerte de médium literario, lee mas bien auras que textos. Algo del aura de Neruda lo mantiene fuera del foco de atención de mucha gente, hoy por hoy. Yo no lo había leído, por culpa de su aura. Y poemas como los de arriba me significaron un rato de placer que nunca hubiera imaginado.
Después vinieron las racionalizaciones: qué género arcaico es la oda. Parece la forma primitiva del trabajo del publicista, que acepta la imposición de cantar loas a las cosas más pedestres y anodinas. Esa es una primer distancia con este Neruda de las odas.
Luego viene esa retórica ampulosa, esa expresividad desmesurada, como si todas las palabras le quedaran chicas.
Pero, finalmente, uno se deja llevar por ese ansia de dar lugar a lo que ve una mirada vigorosa en las simples cosas. Y descubre la enorme dignidad de un cactus, la bramante vitalidad de los camiones...
(04/03/2005) (Migas de pan)
Neruda tiene, digo yo, que no sé de dónde lo habré sacado, un aura de viejo romanticón, de cantor de la revolución que tenía que ser, de letrista involuntario de canciones para artistas comprometidos y de fuente de inspiración para jóvenes escritores de cartas de amor (y nada de eso está mal, qué va). Una urgencia fisiológica que requería de alguna lectura para mayor solaz durante su satisfacción, me llevó a tomar apresuradamente un libro cualquiera de mi biblioteca. Resultó el "Tercer libro de las odas", de Neruda.
Vacíabolsillos
Siguiendo la lista de blogs insólitos de José Luis Orihuela caí a este blog donde Gustavo Romano (de quien no tenía el gusto) comparte con la humanidad el contenido de sus (es un decir) bolsillos.
El sitio está en http://moblog.findelmundo.com.ar/ y me resultó un descanso sobrecogedor.
Adivinar itinerarios, encuentros, convertirse en una Doña Rosa Holmes y chusmear en los bolsillos ajenos para encontrar vaya a saber qué, que sin duda encontraremos.
Los textos que acompañan cada foto no parecen dar ninguna clave de lectura, pero tienen una poética ligera que los hace degustables.
Ideal para refrescar el cerebro cuando un cierto overload obligue a un reseteo rápido....
Aquí hay más sobre este muchacho.(02/03/2005) (Sitios)
Siguiendo la lista de blogs insólitos de José Luis Orihuela caí a este blog donde Gustavo Romano (de quien no tenía el gusto) comparte con la humanidad el contenido de sus (es un decir) bolsillos.
¡¡¡A la pelotita!!!
Nobleza obliga: hemos aparecido en la lista de "buenos blogs" de José Orihuela y, como dice un amigo, "uno se nutre de esas aprobaciones"....
Lo primero, lo más importante, entonces, es agradecerle a José por haber incluido este modesto blog en su eCuaderno.
Para los que no lo conocen, José es un "conspicuo", como gusta decirse, habitante de la "blogósfera hispana", como también gusta decirse. Su sitio sobre "cibercultura, medios, ecomunicación, weblogs y blogging" es una referencia prestigiosa para todos los que hacen algo asimilable a las cosas y prácticas que figuran en la lista entrecomillada.
Después, fiel al estilo de Glosa, está repasar lo que de nuevo se despierta ante la (enorme) sorpresa de encontrar el propio blog mencionado en el site de José.
Ideas sueltas: democracia - horizontalidad: José no me conoce, yo no lo conozco, no nos une nada (ni la nacionalidad, ni la actividad profesional o académica) y, caprichosamente, escoje con total honestidad, un sitio humilde perdido en la masmédula de electrones que pululan la web. Hemos de suponer que, ninguno de los blogs elegidos por José, ha sido elegido por criterios distintos de la afinidad, el encanto, el gusto, la sorpresa, esas pasiones y emociones del lector que lo hacen feliz ante textos disímiles y variados (pura especulación: difícilmente podré participar del "blogs & beers" que ya varios han propuesto como para preguntarle al propio José: el océano me mantiene aparte).
Después, y me pasa siempre, constatar al otro lado de la pantalla la presencia humana a la que uno se dirige. A la pelotita...
Gracias a José. Con él, gracias a todos los que dejan su vapor remoloneando sobre Glosa.
Pablo(01/03/2005) (MetaGlosa)
Nobleza obliga: hemos aparecido en la lista de "buenos blogs" de José Orihuela y, como dice un amigo, "uno se nutre de esas aprobaciones"....
El hombre suburbano sigue su rutina...
...su rutina de esclavo asalariado, que sigue imperturbable con sus blues de las seis y treinta, a pesar de que tenues desplazamientos de los planetas hacen del mundo de la rutina, del suburbio y del hombre, un paulatino fantasma disolviéndose: se murió Pappo.
- Se murió Pappo- dijiste.
-¿El Papa?
-No, no. Pappo, Pappo Napolitano.
Estaba dispuesto a que algún medio diera la noticia de que el Papa, finalmente, se había muerto: tanto hace que viene amagando que hubiera sido casi una no-noticia. Además, la muerte de Wojtila, un tipo viejo, hubiera tenido el carácter de la fatalidad más normal y pedestre. Mi oído se negaba a aceptar lo que escuchaba.
-¡Cómo que Pappo!
-Si, parece que iba en moto y se la puso. Así nomás...
Da la impresión de que el género de estos úlltimos días se empecina en ser la necrológica, pero es que hay muertes y muertes.
Hay muertes que prenden la luz amarilla que indica que el mundo al que uno pertenece se disolverá, de a poco, y que esas cosas que dan sentido y organizan nuestro estar aquí tienen la misma frágil contingencia que nuestras viditas, vidalitá.
Nunca fui un fan de Pappo, pero la Argentina de mis amores lo contenía, era uno de sus rostros amables y familiares, como el asado entre amigos.
Chau, Pappo, hasta pronto.(25/02/2005) (Digresiones)
...su rutina de esclavo asalariado, que sigue imperturbable con sus blues de las seis y treinta, a pesar de que tenues desplazamientos de los planetas hacen del mundo de la rutina, del suburbio y del hombre, un paulatino fantasma disolviéndose: se murió Pappo.
Cansancio
" Cansado. ¡Sí! Cansado de usar un solo brazo, dos labios, veinte dedos, no sé cuántas palabras, no sé cuantos recuerdos, grisáceos, fragmentarios."
"Cansado, muy cansado, de este frío esqueleto, tan púdico, tan casto, que cuando se desnude, no sabré si es el mismo que usé mientras vivía."
"Cansado ¡Sí! Cansado por carecer de antenas, de un ojo en cada omóplato y de una cola auténtica, alegre, desatada, y no este rabo hipócrita, degenerado, enano."
"Cansado, sobre todo, de estar siempre conmigo, de hallarme cada día,
cuando termina el sueño, allí, donde me encuentre, con las mismas narices y con las mismas piernas; como si no deseara esperar la rompiente con un cutis de playa, ofrecer, al rocío, dos senos de magnolia, acariciar la tierra con un vientre de oruga, y vivir, unos meses, adentro de una piedra."
Oliverio Girondo(24/02/2005) (Migas de pan)
Persuasión de los días
" Cansado. ¡Sí! Cansado de usar un solo brazo, dos labios, veinte dedos, no sé cuántas palabras, no sé cuantos recuerdos, grisáceos, fragmentarios."
El formato de las necrológicas
-Uhh!!!... Se murió Miller...
-Eh?
-Si, se murió Miller.
-Ah... qué garrón.
-Si, me dió como una tristeza lejana, un capo de la literatura erótica, "le metí los dedos hasta sacarle espuma", ¡qué frase!... qué pena...
-Pero ¿no estaba muerto?
-¿Cómo...? No sé. Puede ser... Entonces ¿quién es el que se murió?
-No sé, vos viniste con la novedad, pero creo que el que se murió es Arthur Miller.
-¿Y ese escribió los "Trópicos"?
-No, Arthur escribió "La muerte de un viajante", la pasan cada dos por tres esos canales de cable que quieren parecer culturales... La debés haber visto.
-¿Y el de los Trópicos cómo se llamaba?
-Henry
-La muerte de un viajante... si creo que la ví. ¿Con Dustin Hoffman?
- Si, pero esa fue una versión para televisión. Hay otra más vieja, de la década del 50.
-Entonces, ¿Henry ya estaba muerto?
-Si, creo que para la misma época que Lennon, por ahí un poco antes.
-Ya estaba muerto...
-"...y andaba de pachanga."
(14/02/2005) (Digresiones)
-Uhh!!!... Se murió Miller...
-Eh?
-Si, se murió Miller.
4Colors, blog sin criterio
(09/02/2005) (Sitios)
Ya no recuerdo como encontré este blog
pero su hallazgo me deparó
//qué buena palabra //
una de las lecturas más interesantes
a las que suelo dedicarme últimamente.
4Colors lleva adelante
// me parece a mí, digamos//
uno de los experimentos formales más lúcidos de la blogósfera.
Es que uno lee 4colors y no puede evitar pensar:
"¿Existe un lenguaje "específico de internet"?
// ¿se acuerdan? como aquella discusión de principios de siglo acerca del
lenguaje "específico cinematográfico" o después, el "específico televisivo"//
Post ascéticos, ácidos, agudos
// no siempre breves, pero si rápidos de leer //
y capaces de arrancarte una sonrisa
// no esas carcajadas sonoras de los chistes flagrantes, sino esas sonrisas de satisfacción intelectual ante una observación lúcida //
tomando por tema la cotidianidad.
// vean especialmente las anotaciones clasificadas como "Notas en la nevera" //
Mi voto es para 4colors.
Semiosis cruzadas
Trátase de una antología del cuento argentino. Hay de todo, como en botica, y de todo lo que hay están los que tienen mérito histórico, valor arqueológico, genuino interés actual...
Pero no vamos a hablar de la antología, sino del curioso efecto que me atacó de golpe en uno de los cuentos que, a pesar de (el antedicho efecto), más me gustó.
Érase un cuento de Ricardo Piglia, de título "El Laucha Benítez cantaba boleros", que narra la historia, el vínculo, entre dos boxeadores. No diremos más, salvo que al protagonista se lo dice platense y, en un momento de la historia, vuelve a su ciudad, dando al autor la oportunidad de decir que
Caminó por las calles desiertas, en el ardiente calor de la siesta de febrero, enfundado en una tricota negra de cuello volcado, llamando la atención con su cuerpo tan alto, con su figura estrafalaria, sin mirar a la gente que se daba vuelta para ver pasar a ese gigante rubio; atravesó el espeso y dulce aroma de los tilos y buscó el Club Atenas como quien vuelve a casa después de una tormenta".
Auch. Vivo en La Plata, y sé, por un empirismo un tanto ingenuo como el del célebre pavo inductivista, que los tilos florecen (y, consecuentemente, perfuman) entre octubre y noviembre.
¡Que molesta intromisión de mi experiencia sensible y del orden que la organiza según estaciones y aromas, que interfiere tan descortésmente en un muy lindo cuento!
(08/02/2005) (Migas de pan)
Trátase de una antología del cuento argentino. Hay de todo, como en botica, y de todo lo que hay están los que tienen mérito histórico, valor arqueológico, genuino interés actual...
El sutil viaje de las estaciones
...mi blues de las seis y treinta de cada día me ha dado a saber que el sol ha iniciado su irrefrenable curso hacia la gragea de muerte del invierno. Una oscuridad tímida y fugaz me espera en el momento de la alarma y se evapora como una ilusión antes de que termine de lavarme los dientes. Sin embargo, yo ya lo sé: el verano está muriendo y una melancolía conocida empieza a empañar mis mañanas.(04/02/2005) (no-Relatos)
Falso vitel toné
La elaboración del falso vitel toné constituye una práctica básica de la cocina actual. El origen de esta receta se remonta a los inicios de los tiempos modernos. Algunos eruditos aseguran que el falso vitel toné es en realidad la receta original, que habría sido llevada hasta la composición del actual vitel toné por cocineros franceses de fama menos heroica que Monsieur Vattel.
En esta corriente de opinión, Ambroise Depardini argumenta que la historia del plato resulta, al menos, paradójica, ya que el verdadero vitel toné no sería sino una deformación del falso, con lo cual este último resulta el verdadero, como era de esperarse.
En la actualidad, el rasgo más característico del falso vitel toné es la ausencia de alcaparras. Diversos intentos por utilizar coquitos de tuyas u otras coníferas han resultado en sonados fracasos, como la oportunidad en que un plato de falso vitel toné le fué servido a la Duquesa de Estrasburgo durante la cena de fundación de la Cruz Roja local. Los duros coquitos de tuya que intentaban emular a las alcaparras provocaron daños irreparables en las encías de la dama, hasta entonces de belleza envidiable. Madame de Filimbourg, quien juraba que en su plato no había coquitos de tuya, dió a entender que el experimento había sido realizado a conciencia por uno de los cocineros, a quien sindicó no muy solapadamente como amante de la duquesa, y al que acusó de haber actuado movido por los celos y por la certidumbre de que la aristócrata jamás condescendería a abandonar a su marido para huir con él a tierras eslavas.
Antecedentes como ese han llevado a que la receta actual sencillamente omita las alcaparras que, después de todo, no son del gusto de nadie.
El otro gran desafío que los cocineros afrontan en la elaboración del falso vitel toné es representado por el pescado que integra la salsa. Hacia 1906, un restorán de la por entonces tan afrancesada Buenos Aires era célebre por su vitel toné. Análisis contables de la época, sin embargo, demostraban que ese restorán no había recibido jamás entrega alguna de atún ni de anchoas, lo que prueba que el vitel thoné era falso.
Otro caso documentado se conoció durante la cena celebrada en el Jockey Club de La Plata con ocasión del 10° aniversario de la colocación de la piedra fundamental de la ciudad, cuando fue servido un vitel toné para el que no se usó mayonesa alguna. En su diario, Joaquín Cáceres, jefe de la cocina de la institución, dice:
"Faltaban 40 minutos para presentar la mesa fría y la entrega de huevos para la salsa de Mayón no había llegado a nuestro depósito. Decidí enviar a uno de los mozos a reclamar al proveedor, mientras uno de los ayudantes de cocina comenzaba a batir una salsa con los pocos huevos que nos quedaban de otros platos. Recuerdo que el joven fue víctima de las bromas de toda la cocina ya que, como a una jovencita embarazada, se le cortó la salsa (dicen que el muchacho gustaba de la íntima compañía de otro de los ayudantes). Ante la urgencia de presentar el plato, y al no tener novedades del mozo, recurrí a mi imaginación y preparé una salsa de apariencia y sabor similares a los de la salsa de Mayón, ligeramente más ácida que lo que cabía esperar, pero que combinaba agradablemente con el atún y las anchoas."
La receta creada por Cáceres se fué con él a la tumba (la tumba 109 del cementerio de La Plata, que algunos estudiantes de cocina muy posmodernos habrían profanado recientemente con el ánimo de recuperar la receta) y hoy desconocemos el modo en que el cocinero salvó la falta de huevos.
Sin embargo, el extremo más flagrante en la elaboración de un falso vitel toné es el alcanzado por cierto restorán vegetariano de Barcelona, que sirve un falso vitel toné sin carne, sin mayonesa (ya que los huevos son de origen animal) y por supuesto que sin pescado. En la revista Ego, Miguel Brascó se preguntaba si tal preparado chichipío podía considerarse un falso vitel toné bien debute cuando no pretendía pasar por el verdadero. En el número siguiente, Martín, de Floresta, se preguntaba si era condición sine qua non que el falso vitel toné pretendiera suplantar al verdadero para que se tratara de uno efectivamente falso. La pregunta dió lugar a una humorada del gran escritor Brascó, que algún coleccionista puede aún atesorar en su hemeroteca y proveernos para citar aquí in extenso en futuras revisiones de este artículo.
En todo caso, el falso vitel toné es la estrella de las cenas navideñas argentinas, por definición, falsas cenas invernales, donde las familias se reúnen junto a un falso pesebre a esperar la llegada de un falso Papá Noel, sucio de falsa nieve, para traer regalos a niños que esperan con una ansiedad a todas luces (luces de arbolitos falsos) verdadera.(10/01/2005) (Diccionario paralógico enciclopédico)
La elaboración del falso vitel toné constituye una práctica básica de la cocina actual. El origen de esta receta se remonta a los inicios de los tiempos modernos. Algunos eruditos aseguran que el falso vitel toné es en realidad la receta original, que habría sido llevada hasta la composición del actual vitel toné por cocineros franceses de fama menos heroica que Monsieur Vattel.
Taciturno
Undécimo planeta del sistema solar. Su existencia fue postulada en 1965 por el astrónomo checoslovaco Mstilav Urtik.
Resulta revelador que, en 1965, muchos años antes de que otros científicos postularan la existencia de Sedna, el décimo planeta, Urtik declarara que, según sus cálculos, debería existir un undécimo cuerpo celeste orbitando alrededor de nuestro Sol. Esto ha planteado a muchos historiadores de la ciencia el dilema de si debe otorgarse a Urtik el doble mérito de haber postulado no sólo la existencia de Taciturno, sino, por implicación, la de Sedna.
"Estos señores son muy generosos conmigo", declaró Urtik en un reportaje aparecido en la publicación especializada Astronomical Journal. "Mis cálculos daban once. Jamás pensé en el planeta número diez".
Luego de años de observación minuciosa e infructuosa, Urtik debió tratarse una inocultable presbicia. No obstante, sus cálculos resultaron correctos y un equipo de astrónomos soviéticos los rehizo en 1979, obteniendo los mismos resultados.
Consecuentemente, en 1980, dichos astrónomos postularon nuevamente la existencia de un undécimo planeta, al que bautizaron, demostrando la tesis metodológica que afirma que distintos investigadores, siguiendo igual método, deben arribar a idénticas conclusiones, con el nombre de Taciturno, denominación ya propuesta por Urtik.
Luego de la caída del bloque soviético, Urtik se trasladó a los Estados Unidos, donde se integró al SETI Institute. A los 87 años se dedica a rastrear ondas de radio taciturnas, cuya levedad ha ido minando su humor.(27/12/2004) (Diccionario paralógico enciclopédico)
Undécimo planeta del sistema solar. Su existencia fue postulada en 1965 por el astrónomo checoslovaco Mstilav Urtik.
¡Por el amor de Dios!
Robert Fripp, Joe Satriani y Steve Vai estuvieron en Buenos Aires haciendo la versión 2004 del G3 tour: Vini, Vidi y Vinci...
Desmesurado. No me digan que dejar la boca abierta mirando hacia arriba y suspendiendo el juicio ante formidables, incontables, gigantescas luces de colores que estallan en el cielo por obra y gracia de algún artesano obsesivo y desmesurado no es lo más cercano a un placer, ingenuo pero placer al fin, grato y estremecedor, esa sensación de contento rotundo como de niños en el zoológico.
Todo en Steve Vai está fuera de escala: no sólo su manera de tocar, sino su porte, su estatura, su gestualidad de bufón aplicado, su banda (un bajista alto y flaco y bestial como el propio Vai, un baterista de aspecto post-punk que golpea los parches bajando los brazos desde casi un metro de altura, con toda la fuerza de sus bíceps de gimnasio, una rythm guitar que sigue al oficiante a la par en los solos a dos voces). Está fuera de escala la exagerada guitarra de tres mástiles con la que abre su set, la camisa fucsia (¡fucsia!), los collares de piezas metálicas grandes y brillantes, el pelo largo que vuela demoníacamente como efecto de un ventilador mañosamente colocado... todo.
Decir de Vai que es pirotécnico no es hablar mal de él: el tipo se hace cargo de eso y lo lleva al extremo más sofisticado y a la perfección más neurótica; hace su papel de payaso con dedicación y te hace pasear por un circo donde los leones lucen realmente como fieras salvajes, los elefantes son descomunales y los equilibristas parecen andar efectivamente al borde de la muerte.
Se me ocurre que hay dos clases de bufones: uno es aquel que en definitiva no es sino víctima de alguna atrofia o deformidad cuya simple exhibición basta para el solaz de la corte. A esta clase pertenece Satriani. El tipo es un engendro, no otra cosa. Ha recibido el don de ser capaz de tocar todo lo que se puede tocar con una guitarra eléctrica a la velocidad de la luz, pero se trata de una hipertrofia monstruosa que resulta enfatizada por su pretensión de salir a escena con una remerita y unos jeans, como si fuera un chico americano que viene de tomar el té con su abuela o de comer una hamburguesa en McDonalds (y ya está grande, el hombre). Lo acompañaron un bajista que parecía venir de tocar con Credence, un guitarrista que parecía Elton John y un baterista impecable y anodino. Esta clase de bufones, cuando su exhibición se extiende más allá de lo prudente, resultan anestésicos primero, irritantes después. Mientras escuchaba a Satriani pensaba en que su problema es que sus imitadores hacen un mejor Satriani que él, y pensaba en músicos de mi ciudad que lo hacían muy dignamente...
Vai, en cambio, pertenece a la clase de los monstruos que agregan a su monstruosidad la conciencia de lo excepcional y deforme, y la convierten, por el agregado de una puesta en escena propia de la corte de los Luises, en un circo pletórico, un Cirque du Soleil, exquisito barroco.
Ah!!! Robert Fripp: abrió el show con sus frippertronics y se fue del escenario abucheado, al grito de "dale, ladrÓn!!!!". Volvió a subir con Satriani y al final hicieron la "G3 jam" los tres juntos. Fripp estaba bien atrás en el escenario, medio escondido entre sus aparatitos, casi sin luz para él y con esa pose de santón zen que le es propia: imperceptible. El conjunto fue un derroche de semifusas.
¿Qué más se puede decir? Vai tocó For the Love of God y con él nos dejamos llevar por el espectáculo de fuegos artificiales más desmesurado que he visto en mi vida.(09/12/2004) (Migas de pan)
Robert Fripp, Joe Satriani y Steve Vai estuvieron en Buenos Aires haciendo la versión 2004 del G3 tour: Vini, Vidi y Vinci...
Chica de mostrador
¡Cómo no enamorarse de Daisy Trinidad López!
Si su pelo castaño parece diseñado sólo para caer sobre su rostro y permitirle hacer ese mohín mágico que es una invitación a besarla.
Si sus ojos grandes, brillantes como la luna, del gris-celeste del cielo de Buenos Aires, te miran sabiendo que guardás un secreto. Si sus cejas parecen pintadas por Rafael.
¡Cómo no enamorarse de Daisy Trinidad López! Si sus pómulos advierten del vigor de las hembras que no perdonan, si sus labios finos son acuarelas y su sonrisa un regalo, pero no un premio.
Si tiene unos hombros de horizontalidad marina y redondez frutal, hechos para llevar un bretel finísimo con la gracia con que una garza acecha en el río, bretel que te dirá el camino por su pecho de apariencia tersa, saltando el desvío delicioso de sus clavículas, para llegar a unas tetas firmes y grandes.
Pero es entonces que notás que a la altura de su última costilla la cintura no parece anunciarse. Descubrís que sus piernas podrían haber sido bellas, pero no lo son, y allí donde termina su pantalón pescador, la piel extremadamente blanca de las pantorrillas no puede ocultar unas várices pequeñas pero irreversibles.
Cómo no pensar que la principal prenda de trabajo de Daisy Trinidad López es el mostrador de la tienda de diseño de su padre, allí, en el barrio de Usaquén, que le dicen: Santa Fe de Bogotá.(25/11/2004) (no-Relatos)
¡Cómo no enamorarse de Daisy Trinidad López!
Topografías: el que no haya pecado jamás...
Hilarante. Este sitio construye una especie de "identikit" del mapa del mundo según como lo describen, en palabras del mismo sitio, los tontos...
La idea se le ocurrió a un hijo del sol naciente cuando, viviendo en "El Centro Del Mundo" un tejano le preguntó cuánto se tardaba en llegar a Japón en coche.
"¿Qué pasaría si reuniéramos todos esos comentarios y armáramos el mapa como se lo imaginan esos tontos?", pensó el japonés, vivo, como sólo los japoneses pueden serlo.
El resultado no puede ser más cómico, pero al mismo tiempo, no puede sino poner en evidencia la sólida lógica que anima el imaginario topográfico de los que mandan sus comentarios al site.
Y podemos generalizar la idea y jugar a hacer otras representaciones gráficas, por ejemplo, más conceptuales: un mapa que describa la filosofía occidental, o la historia argentina según los estudiantes secundarios, o esquemas que muestren las alianzas políticas de un país, o los lazos que unen a las corporaciones del mundo. Imagino resultados escalofriantes...
Pero bueno, para ver a qué llega quién se ha tomado el trabajo de llevar adelante la idea, vean http://www.zen-style.com/(15/11/2004) (Sitios)
Hilarante. Este sitio construye una especie de "identikit" del mapa del mundo según como lo describen, en palabras del mismo sitio, los tontos...
Eclipse de luz
(Truco remanido) Parece ser que lo que sigue estaba escrito en el reverso de la última hoja de una agenda vieja. Aporta nuevos datos sobre Lucas Pizarro, personaje escaso si los hay...
"El resplandor de la ciudad es un eclipse de luz que nos impone una noche sin estrellas. Y así, la vida se nos pasa creyendo que el cielo estrellado es un magro privilegio para campesinos rústicos, que no compensa la falta de las potentes comodidades de la vida urbana.
(Publicidad de multivitamínicos: viva una vida de mierda pero tome estas pastillas para aguantarla.)
Quizás una de las cosas que le duele a Lucas es ver que ninguna promesa se ha cumplido y que treinta dineros es en definitiva un muy buen precio para casi cualquier alma:
El tiempo ha pasado y la adolescencia resultó un mal que se diluye como la mierda en la letrina, dejando rastros sucios y malolientes. En su lugar, la muerte crece despacio y la espera se convierte en una actividad casi excluyente. Para su espera, Lucas ha quedado solo, aunque teóricamente no esté más solo que al principio.
Pero su hagiografía se ha ido despoblando. Por falta de mérito, por indiferencia, por tiempo o por distancia, ha desaparecido él mismo del más modesto altar. ¿Qué pasa con un altar en el que sólo quedan velas?
Puede pasar que el resplandor sea un eclipse de luz que nos muestre la noche sin ángeles."(15/11/2004) (no-Relatos)
(Truco remanido) Parece ser que lo que sigue estaba escrito en el reverso de la última hoja de una agenda vieja. Aporta nuevos datos sobre Lucas Pizarro, personaje escaso si los hay...
Y ganó el Frente Amplio, nomás...
No sé a ustedes, pero a mí, que ganara el frente amplio me alegró...
La algarabía de los medios
Uno lo mira por TV. Es notoria la prensa que estas elecciones uruguayas tuvieron. Yo no recuerdo que jamás una elección oriental ocupara tanto espacio en la tele, los diarios, las revistas. Claramente, hoy la gran mayoría (al menos, la minoría que importa) de los medios argentinos parece empeñada en la campaña de convencernos de que se está formando el eje progresista del Cono Sur, dados el petista Lula en Brasil, y los socialistas Lagos y Tabaré en Chile y Uruguay, eje del cual Kirchner formaría parte... ¿puede un peronista ser progresista? ¿puede un progresista ser peronista? ¿Por qué uno no puede evitar la sospecha? Se habla de una hegemonía de la izquierda en la región... Kirchner, ¿es de izquierda?
El efecto Lula
Sea como fuere, hay algo que a mí me pasó cuando ganó Lula: me alegré. También entonces los medios se llenaron la boca hablando del vuelco histórico hacia la izquierda. Entonces pensé: es fácil alegrarse de un trinfo como el de Lula: serán los brasileros los que sufrirán sus claudicaciones.
Al poco tiempo del trinfo de Lula fueron nuestras propias elecciones y yo tenía decidido votar ARI. Un voto más moral y autogratificante que otra cosa, claro. Cuando parecía que el ballotage iba a ser entre Kirchner y Menem, yo decidí que iba a votar a Kirchner... lo que sea con tal de que pierda Menem. Sin embargo, había algo positivo en ese voto y no alcanzaba a atraparlo...
El efecto Zapatero
Resulta que, que ganara Zapatero en España, también me alegró. Aznar me resultaba tan antipático... Entonces me di cuenta también que siempre, y a como dé lugar, en un elección yanquee preferiré que ganen los demócratas. Si, todos sabíamos cuando ganó Lula que más tarde o más temprano iba a transar, como lo expresa la jerga purista de la izquierda bizarra.
Sabíamos que Zapatero no iba a hacer nada muy distinto de lo que Aznar venía haciendo. Y de más está decir que cualquier análisis, por escaso que sea, revela que demócratas y republicanos son las facciones internas del partido único del Imperio.
Sin embargo... me alegra que Lula gobierne Brasil, que Zapatero esté en España y deseo fervientemente que Kerry haya ganado hoy (al momento que escribo esto todavía no prendí la tele para enterarme). Y siento una alegría inmensa de que Tabaré haya ganado en ese increíble país de tres millones de personas.
Y ahora pienso:
Si pudiera pensar en mi propio país como pienso en los de los demás, ¿por qué no iba a preferir que ganara Kirchner? Acá la perspectiva de alguien que está afuera nos puede ayudar a reflexionar sobre esta hipótesis. Así, de afuera, desapasionadamente, sopesando lo real de la realpolitik, teniendo que elegir entre lo que hay ¿qué te alegra más ? ¿Que gobierne Kirchner o que gobierne Menem?
Descubro entonces lo que había de positivo en el voto que, por suerte para mi integridad narcisística, no fue necesario.
Igual, argentino. Me reservo el derecho al escepticismo y la sospecha... Kirchner, ¿es de izquierda?
¿Qué es ser de izquierda? ¿Yo soy de izquierda? ¿Porque voto al ARI? Ay, por favor...
Ernesto Tenenbaum publicó hoy en un número especial (eufemismo que significa "oportunista") de la Veintitrés que
"Como quiera que sea, se trata simplemente de diversas evaluaciones sobre un hecho incontrastable: la izquierda latinoamericana, para llegar al poder, está haciendo la misma transición que los laboristas británicos, los socialistas españoles o los comunistas italianos que hasta se cambiaron de nombre.
Y serán juzgados de acuerdo con sus módicos objetivos: bajar -un poco- la pobreza; consolidar -relativamente- las instituciones de control; disminuir -apenas- la concentración de la riqueza.
Es decir que ser de izquierda hoy es -un poco, relativamente, apenas- ser de izquierda."
Eso. Aunque seguramente otra cosa.(02/11/2004) (Digresiones)
No sé a ustedes, pero a mí, que ganara el frente amplio me alegró...
Tango de obstáculos
En 1945 la orquesta de Lucio Cavalleri fue contratada para tocar en el Club Social y Deportivo Unidos de Brandsen, de la ciudad de Berazategui. El contrato establecía el compromiso de realizar cuatro presentaciones a lo largo de sucesivos fines de semana del mismo mes, un mes de 1945.
Cuando los músicos llegaron al salón que se había previsto utilizar para la milonga, encontraron un espacio que había sido sucesivamente depósito, cancha de bochas y gimnasio. Sobre el lado sur, opuesto a un gigantesco ventanal por el que cada mediodía debía entrar a sus anchas el sol de la pampa, un entablonado montado sobre cajones de cerveza cumplía el papel de escenario.
Los 22 músicos de Cavalleri armaron sus atriles y observaron el desorden del salón. Veinticinco cajones de salto, ocho docenas de cajones con botellas vacías, unas 67 sillas en diferentes estados de conservación, cuatro mesas de ping pong, dos redes de volley ball enrolladas, 12 bolsas de pelotas, 16 mesas redondas tipo bar e incontables trastos varios ocupaban el suelo, amén de las argollas y trapecios que colgaban del techo, poblando también el espacio aéreo. Los músicos afinaron sus instrumentos y comenzaron un breve ensayo. El cantor, Rómulo Sagaldi, sintió una leve carraspera a causa del polvo y del viento que se colaban por el ventanal y por la puerta que daba a los vestuarios.
Cuando llegó la noche, los 22 músicos de Cavalleri encontraron el salón exactamente en el mismo estado en que lo habían visto por la tarde, con excepción del improvisado mostrador destinado al expendio de bebidas alcohólicas. Cavalleri advirtió las conversaciones sarcásicas de los violinistas y un par de comentarios de aires etnológicos de su primer bandoneón.
El público comenzó a llegar a eso de las 22 horas y fueron llenando el salón, acodándose en los cajones de salto o utilizando los cajones de botellas como bancos. Supieron más tarde, al hacer las cuentas con el representante de la Comisión Directiva, que 233 personas habían pagado su entrada.
A las 22:45 recibieron la indicación, por parte del Tesorero, de comenzar a tocar. Rómulo Sagaldi envolvió el salón con su voz grave y aterciopelada, con erres levemente orientales. Desgranó una docena de tangos canción y tres o cuatro valses criollos. Arrancó expresiones de honda emoción cuando, sólo con el guitarrista, interpretó unas milongas sureras.
Luego de un intervalo de 15 minutos, en el que la orquesta completa vació dos garrafones de grapa, acometieron sin ambagues la sección bailable de su concierto.
Las damas, a las pocas notas, comenzaron a llevar el compás con los dedos de una mano en el envés de la otra, cruzadas sobre las piernas. El contrabajista empezó a notar las miradas masculinas que escogían la mujer para bailarla.
El primer cabeceo lo dió un morocho alto y flaco. La elegida era tan alta como él, de piernas largas y de belleza difusa, casi esmerilada. Al rato, 62 parejas se afanaban en el centro del salón, obligadas a evitar los objetos que el enorme espacio guardaba.
La creatividad de los bailarines fue puesta a prueba. Los ochos eran utilizados para sortear una botella que, de golpe, se interponía entre la pareja. Salidas hacia atrás eran obligatorias cuando una caminata de se interrumpía por la mesa ping pong.
Rómulo Sagaldi tuvo, promediando la noche, una inspiración. Tanta creatividad y gracia merecía un premio: al final de la noche se elegiría a la pareja campeona del Primer Campeonato Argentino de Tango de Obstáculos. El Presidente de la Comisión Directiva estuvo de acuerdo en regalar un lechón al caballero y una sesión de manicure para la dama ganadores, que serían elegidos por aclamación.
Al final de la noche, cuando ya no quedaba ni grapa, ni caña, ni licor de mandarinas, los presentes consagraron ganadores a un paisano de la estancia de los Estévez, bailarín viril y seguro, de gracia acompasada y compadrita, que bailara a una dama de cabellos ensortijados y de hombros hermosos.
El éxito de la idea se comprobó el fin de semana siguiente, cuando la presencia de 332 parejas elevaron el nivel de dificultad de la competencia.
Hoy, la Comisión Argentina Pro Tango de Obstáculos "Rómulo Sagaldi", brega por la recuperación de esta disciplina, opacada por el tango espectáculo, adolescente de estéril exhibicionismo acrobático, y por su reconocimiento como disciplina olímpica, al mismo nivel del judo o la gimnasia artística.(30/10/2004) (Superfluos relatos)
En 1945 la orquesta de Lucio Cavalleri fue contratada para tocar en el Club Social y Deportivo Unidos de Brandsen, de la ciudad de Berazategui. El contrato establecía el compromiso de realizar cuatro presentaciones a lo largo de sucesivos fines de semana del mismo mes, un mes de 1945.
Paralelogramos
Hay días y días, lo sabemos todos. Hoy es un día de silencios.
Tengo ganas de que pase algo y no sé que, una sensación vulgar (o la expresión vulgar de una sensación). ¡Claro! Si en definitiva uno no es más que un manojo de vulgaridades a la deriva que se empecina (dudo entre poner "empecina", lo que refiere al manojo, o "empecinan", que vuelca la atención en las vulgaridades), digamos entonces, empecinan, en remar hacia algún lado y después elabora (aquí sí, el manojo) una teoría de las desviaciones para explicar por qué, paralelográmicamente, en realidad alcanzó el punto X, cuando sus fuerzas pretendían llevarlo a W y el viento apuntaba a Z.
Hay días y días. Hoy, decimos (nosotras, las vulgaridades, ese manojo de paralelogramos), es día de silencios.(20/10/2004) (no-Relatos)
Hay días y días, lo sabemos todos. Hoy es un día de silencios.
Esbozos para una sociología automotriz
Es sabido el fuerte vínculo que las personas establecen con sus automóviles: basados en el dato de que el coche es una parte importante de la personalidad, las automotrices diseñan sus modelos.
Considerando este dato, una psicología clasificatoria de los conductores que tome en cuenta los rasgos presuntos o empíricamente observados más frecuentes entre los conductores de cada modelo de un mercado dado, no es improbable; parece legítimo suponer que los rasgos psicológicos en los que se funda la elección del modelo de automóvil, implican una cierta conducta que les es concomitante.
Si bien no estoy seguro, entiendo que las aseguradoras deben tener información al respecto: los propietarios de tal o cual marca y modelo tienden a comportarse de tal o cual modo, en oposición a la conducta de los propietarios de tal otra marca. Sería razonable que tuvieran tales estudios dadas sus implicaciones en materia de ponderación de riesgos. Si los conductores de tal modelo tienden a creerse Schumacher, es más probable que se estrolen a la primera de cambios, por lo que su seguro debería ser más caro.
Mis modestas e impertinentes observaciones, en calidad de chofer y transeúnte, me sugieren las siguientes generalizaciones, por ejemplo: los conductores de Fiats Uno tienden a exceder los límites de velocidad, transfiriendo su ansiedad a los demás conductores, no guardando el respeto debido a las distancias de frenado y zigzaguenado frenéticamente para ganar ventajas. Los que conducen Peugeots 205 tienden a ser prepotentes y a colocarse ansiosamente detrás de los vehículos que se desplazan más lentamente que ellos manifestando su fastidio mediante insistentes guiños hasta lograr que el otro vehículo les ceda el paso. Son menos zigzaguenates que los Uno, ya que, a diferencia del espíritu competitivo de estos especímenes, los Peugeot 205 exigen de los demás el manifiesto reconocimiento de sus privilegios.
Por el contrario, no guardo registro significativo de que un Ford Ka violase las normas de tránsito o faltese a la etiqueta ciudadana.
Lo interesante de esta reflexión es que, si tomamos los datos acerca del "share" de mercado de cada marca y modelo, podemos trazar un perfil aproximativo, no muy delirante, acerca del tipo psicológico más frecuente o característico de una sociedad equis, que incluso delinea bastante bien también su distribución por clases sociales.
Lo interesante estará dado por los cortes transclasistas. Por ejemplo: ¿ha notado usted que la prepotencia característica de los conductores de autos caros se repite al otro extremo de la pirámide social en un cierto patoterismo de las F100 desvencijadas o los Ford Falcon próximos al desguace?
(En estos últimos es notable un marcado desprecio por las normas viales básicas, como el irrespeto de los códigos lumínicos o el uso irresponsable de las direcciones de circulación prohibidas).
Así, la sociología dispone de una eficaz (y eficiente, sin dudas) herramienta, más económica que las complejas investigaciones mediante encuestas y perfectamente capaz de combinar aspectos cuali y cuanti, para dar respuesta a la pregunta del filósofo contemporáneo Fabio Alberti: "¿Qué nos pasa a los argentinos? ¿Estamos todos locos?".(17/10/2004) (Digresiones)
Es sabido el fuerte vínculo que las personas establecen con sus automóviles: basados en el dato de que el coche es una parte importante de la personalidad, las automotrices diseñan sus modelos.
El poroto y el tero
Un poroto paseandero se fue de vacaciones a Santiago del Estero.
Cuando llegó, encontró un tero, que le dijo:
-Hola, poroto paseandero, ¿qué hacés en Santiago del Estero?
-Y.. vine porque era más barato que recorrer el mundo entero-, contestó.
-Bueno, bienvenido-, agregó el pájaro, haciendo una reverencia y quitándose el sombrero.
-Y digamé, si es tan amable, ¿qué puedo hacer aquí de bueno?
-Yo le sugeriría ir a las termas, para dar un paseo.
-¡Qué buena idea!... Pero... expliquemé que es una terma; para mí ¡es realmente nuevo!
-Imagínese un pozo lleno de agua ¡¡¡que sube desde el fondo del aujero!!! Dicen los humanos que es muy sano....
-Ahhh, qué bueno -interrumipió el poroto- pues ¡¡llevemé ya mismo a conocer las termas!!- Y allí fueron.
Al llegar, el poroto no lo pensó dos veces y, sin probar con el dedo, se zambulló de cabeza y se metió de cuerpo entero.
Después de un ratito, el tero, con su pico puntiagudo, pinchó al poroto y se lo comió de un saque, bien tiernito, cocinado por el agua re-caliente de las termas de Santiago del Estero.(12/10/2004) (Lullabies)
Un poroto paseandero se fue de vacaciones a Santiago del Estero.
Lucas Pizarro y sus reflexiones sobre el dinero
"¿Es acaso el tiempo dinero? La conocida máxima "Time is money" es uno de los ejes de la moral economicista (norte)americana. Una frase tan terminante, pregnante y ampliamente repetida como verdad, merece un mínimo de análisis.
Podemos comenzar por ponderar o sopesar el término "dinero" de esta pretendida igualdad.
En principio cabe recordar que el dinero, o moneda, surge como una muy sagaz solución al problema inmediato a la puesta en funcionamiento del instituto de intercambio económico más básico conocido por el hombre (anche la mujer), a saber: el trueque.
Mientan los que saben, que el trueque se basa en una improbabilidad económica: que dos personas, que poseen cada una lo que la otra necesita o desea, se encuentren en el propiciatorio ámbito del mercado dispuestas, como es de suponer, a trocar los bienes de que se trate.
Es simple, claro y evidente, que esta condición se torna más extraordinaria cuanto más se diversifica una economía y se especializan sus agentes. Que la misma mañana que el pescador tiene ganas de comer carne el cazador quiera comer pescado es una casualidad que, en principio, empobrece la dieta de ambos.
Así, mentes avispadas dieron con la idea de pertrechar a los agentes económicos con algún objeto equis capaz de cumplir una función que por ese mismo acto se creaba: dar crédito.
A lo que se daba crédito, conviene decir, es a la suposición de que quien portaba el objeto equis podría en cualquier momento trocarlo por cualquier cosa que deseara, aunque el candidato a receptor del objeto equis quisiera obtener, no el tal objeto equis, sino algún otro objeto, llamemosle zeta. El sistema se basa en la idea de que un sujeto que obtuvo equis a cambio de, pongamos por caso, el anca de un antílope, podría encontrarse con un proveedor del objeto zeta del ejemplo y obtenerlo a cambio de equis, en una cadena que se repite ad infinitum, que es un decir.
El crédito se basa en esa confianza, lo cual es, si se lo piensa, un pleonasmo.
Los manuales escolares nos han hecho a la idea de que si no el primero al menos el más notable de estos sistemas de crédito se basó en la sal, de donde nos quieren hacer creer que proviene el término "salario", como si el tal sistema y la palabra en cuestión hubieran sido contemporáneos.
Se trate de sal, de oro o de papel moneda, la función del objeto que hace posible el crédito es la misma: permitir la separación de oferentes y demandantes, que ya no deben encontrarse uno a uno y personalmente en el mercado sino que pueden cambiar sus bienes y servicios por el bien que hace las veces de moneda, aunque no lo necesiten especialmente, en la confianza (o sea, habiendo dado crédito a la idea de que) podrán usar ese mismo bien para, a su vez, obtener los bienes y servicios que efectivamente desean.
Ahora bien, rápidamente es claro para el entendimiento que esta ausencia de correspondencia entre el objeto requerido y el medio para su obtención (una de las primeras soluciones "digitales" inventadas por nuestra especie) abre a la posibilidad de que los receptores del objeto equis no conviertan ese objeto en mercancías en forma inmediata, y aún cuando lo hagan, no lo hagan en su totalidad.
Hete aquí lo que, según he oído, los economistas llaman "ahorro". Otorgado que sea el crédito a la idea de que usted puede cambiar sus pedorritos billetes, sacos de sal o lingotes de oro por, digamos, una coca cola, una tropa de camellos o unas tres o cuatro esposas, es probable que conserve ese bien con el fin de utilizarlo cuando más le convenga o simplemente acumularlo o multiplicarlo mediante especulación financiera, fenómeno social cuya descripción excede (lo mismo que los temas que de todos modos abordamos, a decir verdad) los límites y posibilidades de este opúsculo.
Ahora bien, ninguna de estas propiedades y funciones puede predicarse del tiempo. Cualquiera que haya pasado la barrera de los treinta años sabe que el tiempo no es acumulable ni, mucho menos, convertible.
Desafío a usted a hacer efectiva la idea de "ahorrar tiempo", pero sobre todo, lo desafío a ejecutar el tiempo ahorrado en una oportunidad de su conveniencia, digamos, al momento de su muerte, por ejemplo.
También quisiera ver a esos señores que dicen que el tiempo es dinero acumulando tiempo de modo tal que puedan hacer un depósito de tiempo a plazo fijo, supongamos, a sesenta días, al término del cual podrán disponer en forma líquida de, por decir una cifra arbitraria, un 10% más de tiempo que el depositado, por lo que un sujeto que hubiera depositado 100 años podría disponer a su antojo de 110.
También es claro que difícilmente usted puede convertir el dinero en tiempo: por más horas extra que usted haya cobrado en su vida laboral, difícilmente podrá convertir esas horas extra en la tarde aquella que permaneció en su trabajo mientras acontecía aquel hecho irrepetible que en realidad era de su interés (confieso: estoy pensando en esos momentos únicos que algunos padres pasan con sus hijos, que se perderán en el tiempo -justamente- como lágrimas en la lluvia).
Es oportuno apuntar que usted no puede cambiar su tiempo de hoy por tiempo de ayer o de mañana. Por más que su jefe insista en que hoy se quede dos horas más para terminar aquel informe, a cuenta de un franco compensatorio, hoy es hoy y el día del franco compensatorio será otro día, con una constelación distinta de planetas.
Cualquiera que tenga hijos (y mantenga con ellos ese vínculo que nuestra cultura denomina "amor") sabe que, por ejemplo, sus hijos no podrán heredar todo el tiempo que usted se haya ahorrado (está claro que si para usted sus hijos no son más que un accidente o una fatalidad de la lógica reproductiva, los problemas de la herencia le importan un pito).
En resumen, y como dice el célebre poeta argentino contemporáneo Don Carlos "Indio" Solari, "vivir sólo cuesta vida". Lo demás es una trampa macabra para que algunos hagan dinero a costa del tiempo de la mayoría.
(No me vengan con boludeces: aquí se discute el copulativo "es", que tanto en nuestra lengua como en el inglés expresa, en este caso, la identidad entre dos fenómenos de esencia así declarada igual. Desde nuestro punto de vista, el tiempo NO "ES" dinero. Que usted en cierto tiempo crea que puede hacer o gastar una determinada cantidad de dinero y que tome decisiones basado en esa creencia habla de su madurez y de su adaptación al mundo que le toca, pero no de la naturaleza de las cosas ni del funcionamiento de la lengua.)"
(N. del E.: En http://edition.cnn.com/2002/TECH/science/05/29/time.money/index.html podrán encontrar la formúla mediante la cual alguien que opina lo contrario a lo vertido aquí pretende calcular cuánto vale el tiempo expresado en dinero)(14/09/2004) (Digresiones)
"¿Es acaso el tiempo dinero? La conocida máxima "Time is money" es uno de los ejes de la moral economicista (norte)americana. Una frase tan terminante, pregnante y ampliamente repetida como verdad, merece un mínimo de análisis.
Erico, el que viene a veces
Erico viene a casa a veces, a las perdidas. Pasa horas fumando un cigarrillo y mirando la nada, que se encuentra a mitad de camino de las cosas (Heidegger hubiera querido tener los ojos de Erico para encontrar la respuesta a la pregunta que le interesaba), mientras, yo sigo cortando el pasto o haciendo nuevos agujeros para poner tornillos de los cuales colgarán estantes o cuadros.
De repente charlamos sobre temas banales, como el pasto, que este año vino raleado, claro, capaz que fueron las heladas, tan fuertes, si, que en casa hace unos días estaba todo blanco que parecía nieve, che, cuidado que ese cuadro te está quedando torcido. ¿No tendrá pulgas el gato? No, el veterinario me dijo que es una alergia. ¿Dónde se ha visto un gato alérgico, eh?
En algún momento Erico se parará frente a mi colección de CD's y se perderá unos minutos. Lee los lomos, busca, repasa, rememora. De repente escoge un CD. ¿Me lo prestás? Claro, llevalo nomás.
Pasarán meses hasta que venga a buscar otro CD. Hablaremos de música, del gobierno y del pasto.(10/09/2004) (Superfluos relatos)
Erico viene a casa a veces, a las perdidas. Pasa horas fumando un cigarrillo y mirando la nada, que se encuentra a mitad de camino de las cosas (Heidegger hubiera querido tener los ojos de Erico para encontrar la respuesta a la pregunta que le interesaba), mientras, yo sigo cortando el pasto o haciendo nuevos agujeros para poner tornillos de los cuales colgarán estantes o cuadros.
Traduttore tradittore
El vínculo que se consigna aquí dirige a una página desde la que se pueden descargar dos cuentos en sus lenguas originales y varias de sus versiones al español...
Los cuentos son "Le Cimitière Marin" de Paul Valéry y "The Purloined Letter", de Edgar Allan Poe (amén de otras cosas sobre el arte de traducir, que no son las que vienen al caso ahora).
De ellos, mi pereza y mi historia como lector me llevaron a acometer tan sólo "La carta robada" (patrañas: es que no sé leer francés).
No voy a decir tonterías que queden en evidencia ante los eruditos comentarios que estas versiones (en especial, las de Cortázar y Borges) ya deben haber suscitado, pero valga mencionar "el nebuloso tabaco" que forma parte del doble placer al que Borges imagina entregado al narrador del cuento, los adjetivos que desaparecen de su versión (hay un "comfortable chair" que para Borges no merece ser llamado más que sillón) y los detalles técnicos de la operación con que Dupin falsifica la carta que Borges elige omitir (en su versión no hay "sello de miga de pan"), suficientes para preguntarse, claro que retóricamente, si en este caso, el traductor no crea un cuento mejor que el que le contaron...
http://www.lamaquinadeltiempo.com/traducc.htm
(Nótese que con este enlace no hacemos honor al diseño en "frames" del sitio de destino. Una de las diez razones por las que las "best practices" consagradas del oficio de web designer contemplan la elusión de este recurso. Si te interesa navegar el site, remitite al dominio raiz, www.lamaquinadeltiempo.com, donde entrarás al esquema de frames que soporta su navegabilidad. Una pena.)(31/08/2004) (Sitios)
El vínculo que se consigna aquí dirige a una página desde la que se pueden descargar dos cuentos en sus lenguas originales y varias de sus versiones al español...
El mostro peludo
el mostro peludo
era, además, mudo
y como no hablaba
nada
le hacía gestos
a una rana pelada
el mostro peludo
tenía hambre
y le pareció que la rana
era un fiambre
la rana pelada
pegó un gran salto
y el mostro peludo,
se quedó duro
de espanto
el mostro peludo
se quedó con hambre(19/08/2004) (Lullabies)
el mostro peludo
era, además, mudo
y como no hablaba
nada
le hacía gestos
a una rana pelada
Does humour belong in music?
Eh? Caí en el sitio web de La Muda Rock, a la sazón, una banda de rock, por razones literarias.
Yo había visto sus carteles fotocopiados clavados con engrampadoras de oficina en los postes de luz de mi ciudadela, alguna vez que pasaran por La Plata.
Una búsqueda en Google por un tema marginal me llevó a la columna que el Dr Bordenave (hijo) publica (o publicaba: las fechas son de hace dos años) en el sitio web de la banda y, oh sorpresa, encontré escritos de un maravilloso sentido del humor en el contexto de una propuesta de una "banda de rock".
Acaso sea bueno recordar cada tanto la pregunta del grande Francesco Zappa, que de eso sabía algo...
Ah, la banda... sí, me bajé los tres temas que ofrecen en MP3. Pero ese es otro cantar.
Aquí, la columna del Dr. Bordenave.(29/07/2004) (Migas de pan)
Eh? Caí en el sitio web de La Muda Rock, a la sazón, una banda de rock, por razones literarias.
Poética y hermenéutica
En diciembre de 1997, investigadores de la Facultad de Letras de la Universidad Nacional de La Plata hallaron en los archivos de esa casa de estudios una carta (en realidad, la última hoja de una carta) en la cual el poeta Octavio Pardo retrucaba al desafío de un poeta cuyo nombre permanece ignorado.
Varios historiadores suponen que la carta debió estar dirigida a Ramiro Ordóñez, amigo de Pardo, con el que compartía experimentos literarios que luego firmaban con el seudónimo Bustos Grandés, en burda y obvia mofa que el lector sabrá disculpar, y que explica el pobre suceso obtenido por la empresa.
"...acepto el envite de elaborar un poema a partir de ese verso popular.
Lo primero es afinar el metro, así que sugiero los primeros versos como:
"Una vieja y un viejito
se encontraban en un pozo"
con lo que ambos quedan octosilábicos, el metro característico de la poesía popular en español.
El siguiente puede ser un verso libre, siempre que el cuarto tenga rima consonante para conservar la clásica estructura ABCB, que en este caso busca forzozamente la palabra "carozo", por lo que una opción pueden ser:
Una vieja y un viejito
se encontraban en un pozo
y el viejito disfrutaba
de sobarle el carozo
De este modo, tenemos la primera estrofa, en la cual creo que queda expresada con audacia el tono y el tema de esta nueva obra.
¿Qué más? Un abrazo.
Octavio"
Búsquedas recientes sacaron a la luz una versión posterior de la primera estrofa del poema que la crítica comienza a llamar "Los viejos", a falta de un título establecido por el autor.
En la versión encontrada, el poeta abandona cierto encorsetamiento que lo ató, en la primera, a las estrictas formas de la cuartilla popular:
"Un viejito y su viejita
se encontraban en el foso
y el viejito se esforzaba
en sobarle, a la vieja,
el carozo."
En esta nueva solución el poeta corrije la discontinuidad formal surgida del hecho de usar el diminutivo tan sólo en uno de los sustantivos presentes en el primer verso (recuérdese que la versión anterior rezaba "una vieja y un viejito...")
De este modo se sutura una falla formal ligeramente chocante. Además, el pronombre posesivo anuncia ya en el primer verso la existencia de un cierto lazo entre el viejo y la vieja.
El autor trasciende, entonces, la cuartilla y experimenta con una estrofa de cinco versos, rematada con un verso en pié quebrado que, sin alterar sustancialmente el ritmo de la composición, le agrega un cierto dinamismo imposible de lograr en una simple cuartilla.
Como consecuencia de este hallazgo formal, que permite de paso resolver el problema de que, en la versión anterior, no existía nexo lógico ni formal entre el carozo y la vieja, como se le invitaba a suponer al lector, la estructura de la rima queda establecida como ABCDB, desafío que el poeta asume con gracia.
Nótese que también se ha cambiado "pozo" por "foso", al que además se califica con el artículo determinado "el", lo cual, como se verá, no es consecuencia de un esteticismo manierista sino una forzosa reformulación.
Críticos sagaces han cuestionado el hecho de que el poeta no exprese al inicio de su poema las razones por las cuales los sujetos se encuentran en un pozo. Sin embargo, el misterio se devela en la estrofa siguiente, creada evidentemente luego de que el poeta resolviera los aspectos formales y estilísticos analizados precedentemente y donde se lanza a explotar la forma escogida:
"(al entrar la vieja enclenque
al taller de aquel tramposo
una mano traicionera
con un golpe, a la fosa,
arrojolo)"
Se revela aquí el apuro con que fue compuesta esta estrofa, donde la dictadura de la rima obliga al poeta a violar dramáticamente la ley de concordancia de género entre el sustantivo que sirve de objeto al segundo verbo ("vieja", objeto de la acción "arrojar") y el pronombre que lo reemplaza (en este caso el enclítico "lo", donde debería ser "la"), amén de que la opción por una rima asonante ("oso" con "olo") debilita sin dudas la gracia formal lograda en la estrofa anterior, de rigurosa rima consonante.
Sin dudas, y como revela la irregularidad de la caligrafía, el menor de los hijos del poeta reclamaba su turno para hacer uso del excusado, interrumpiendo la visita de las musas.
Conocedores de la opción que el poeta tomara para esta obra por un clasicismo riguroso, violencias lingüísticas como la mencionada deben haberle quitado el sueño por largas jornadas.
Confiamos en que la intervención de otros estudiosos y eruditos saquen a la luz nuevos documentos que den cuenta de las soluciones encontradas por nuestro genial bardo.(28/07/2004) (Superfluos relatos)
En diciembre de 1997, investigadores de la Facultad de Letras de la Universidad Nacional de La Plata hallaron en los archivos de esa casa de estudios una carta (en realidad, la última hoja de una carta) en la cual el poeta Octavio Pardo retrucaba al desafío de un poeta cuyo nombre permanece ignorado.
Seven books, o la curiosa lógica del valor agregado
El sitio ofrece, por mes, libros de reconocidos autores en forma gratuita. A la vez, por el sistema de donación por pageview, al descargar un libro colaborás con dos ONG's.
Como si cada cosa no fuera autosuficiente. Sin discutir la buena voluntad de los autores (al momento de escribir esta lexia, están en oferta Caparrós, Forn, Saccomano, Andahazi, Civale...), no puedo evitar reflexionar acerca del márketing de la captación de recursos y de la necesidad de "agregar valor" a la ayuda solidaria.
O de cómo disimular que quiero leer a Caparrós de ojo....
Por si querés ayudar a "Por los chicos" y a "AyudarEsGratis.com" o por si sólo querés leer un libro sin pagar por él (ese deseo tan legítimo), acá está el link:
http://www.sevenbooks.com(26/07/2004) (Sitios)
El sitio ofrece, por mes, libros de reconocidos autores en forma gratuita. A la vez, por el sistema de donación por pageview, al descargar un libro colaborás con dos ONG's.
"Esta revolución no tiene rosotro"
El sitio de la Wu Ming Foundation es un sitio provocador y, si te interesa el mundo de la cultura, los medios y la literatura, un "must to have", como dicen los gringos...
Amo a la Wu Ming Foundation, lo confieso. Me han dado motivo de reflexión y una excelente novela, Qu.
El sitio tiene cuentos muy buenos, pero sobre todo, una reflexión y hasta un programa político acerca del trabajo intelectual hoy en día, los derechos de autor, el "copyleft", el movimiento del software libre, la creatividad grupal y todo un montoncito de cosas para pensar (y charlar) largo y tendido.
Como los quías son italianos, las cosas más nuevas tienden a estar en la lengua que los italianos hablan, conocida como "italiano". Por suerte, estos muchachos trabajan muy bien su "networking" y hay muchísimas traducciones en inglés y español (y catalán, y portugués, y francés, y ...)
Pasen y vean. Después me cuentan...
Amo a la Wu Ming Foundation, lo confieso. Me han dado motivo de reflexión y una excelente novela, Qu.(08/07/2004) (Sitios)
El sitio de la Wu Ming Foundation es un sitio provocador y, si te interesa el mundo de la cultura, los medios y la literatura, un "must to have", como dicen los gringos...
El manuscrito carmesí
Uffff, qué novela que me ha generado "sensaciones encontradas", como reza la fórmula convencional.
Repasemos los pros: es muy interesante como caso de esa "literatura de los vencidos", esa militancia a favor de narrar las historias de aquellos que perdieron sus luchas y cuyas historias, en consecuencia, han sido escritas por los que ganaron. "El Manuscrito carmesí" relata, entonces, la historia del último rey musulmán de Granada.
Es interesante curiosear en un islam hedonista y existencialista, tan lejano del que últimamente nos pretende imponer la cruzada occidental y occidentalista. Es, por otra parte, una novela que te estimula a hacerte la pregunta "¿qué hubiera pasado si.." el islam andaluz no hubiera sido aniquilado, "¿qué hubiera pasado si.." el reino de España no se hubiese constituído en base a la anulación de la diferencia, "¿qué hubiera pasado si.." las cosas hubieran sido distintas de como fueron.
Simultaneamente, la leí con una curiosidad de orden más "literario": cómo contar una historia cuyo final es conocido, como continuar la historia que sigue después de la caída de Granda, etc.
El resultado del experimento: una basofia. La escritura más morosa, aburrida y pretenciosamente descriptiva y pseudo-filosófica que me he empeñado en tolerar. Desgasta páginas y páginas en descripciones de ambientes (tanto físicos o paisajísticos como "interiores") sin que haya la más puta acción. Usa métáforas obvias que, encima, te las explica en el renglón siguiente, como si tuviera miedo de no ser entendido o si asumiera un rol didáctico ante un lector que considera bruto, no sé...
Sin dudas tiene momentos más o menos interesantes, como esos relatos de la vida y la religión de los musulmanes andaluces, cercanos a un costumbrismo reconstructivo, o algunas reflexiones sobre el matiz hedonista y existencialista de esa variante del islam, pero en general, y para decirlo con una sofisticada expresión de las más elevadas técnicas de crítica literaria, es un plomo.
Parece que no va a terminar nunca: a la mitad del libro ya te contó la caída de Granada, entonces te preguntás con qué carajo va a llenar la otra mitad. Y bueno, la llena con dilatadas reflexiones del personaje principal (a la sazón, el rey depuesto), decía, reflexiones, acerca de su estatuto de musulmán, de andaluz, de rey, de rey destronado, de esposo, de amante, de bisexual, de padre, de hijo, de esto y de lo de más allá.
Yo me interesé en leerlo porque alguna vez había visto un reportaje al tipo en el que había dicho un aforismo inspirado que, en ese momento, creí que era una ocurrencia brillante. Mi desilusión fue grande cuando encontré ese mismo aforismo mezclado en la novela, repetido palabra por palabra. En el reportaje, el tipo se había citado a sí mismo, repitiendo una frase amañada, haciéndola pasar por ocurrencia.
Mi conclusión: si de muestra basta un botón, no creo que vuelva a intentarlo con Gala, aunque confieso que la lectura de "El manuscrito carmesí" me dejó uno o dos aforismos bonitos. Pero la ecuación es negativa cuando se trata de leer unas 600 páginas para detectar uno o dos de tales aforismos bonitos.
A quien quiera intentarlo sólo puedo avisarle: que se arme de paciencia, que se predisponga al relato más moroso que pueda enfrentar.
7/7/2004(07/07/2004) (Migas de pan)
Uffff, qué novela que me ha generado "sensaciones encontradas", como reza la fórmula convencional.
Bienvenidos a mí
Alejandro Rozitchner es un personaje curioso. Columnista en una radio de rock, junto a Mario Pergolini, y guionista de espectáculos de humor, se autodefine como "filósofo".
¿Por qué me interesa Rozitchner? Qué buena pregunta, Mario.
Será el descaro con que se autodefine como un "integrado" que ya no quiere andar de patadas con el "sistema". Será su aproximación a los temas más difíciles de la filosofía, la felicidad y el amor, que tan rápido y fácil degeneran en manuales de autoayuda.
Será su identificación como "rocker" o será que le gusta Spinetta.
Será ese rasgo existencial de su pensamiento. O será que adopta la etiqueta "neohippie" con sentido del humor, una "categoría de localización intelectual que en vez de pretender ser seria sea una especie de chiste", aún cuando sea motivo suficiente para ser condenado al ostracismo que merecen los pensadores poco serios.
Para ver las razones a favor y escudriñar las que van en contra, está el sitio http://www.bienvenidosami.com.ar(05/07/2004) (Sitios)
Alejandro Rozitchner es un personaje curioso. Columnista en una radio de rock, junto a Mario Pergolini, y guionista de espectáculos de humor, se autodefine como "filósofo".
Delicias del país éste
Lucas Pizarro y sus percepciones del progreso."¿Recuerdan la manzana de mi casa? Bueno, si no es el caso, imaginen que ese cuadrado forma parte de un cuadrado mayor, compuesto por cuatro manzanas, dispuestas dos por lado, quedando mi casa en el centro de uno de los lados del tal cuadrado mayor, digamos que el lado inferior. El tal cuadrado queda, dado el trazado habitual de las calles en la región, atravesado por una cruz cuyos brazos unen cada lado con su opuesto (esas líneas deben tener un nombre en geometría, que no recuerdo).
Quizás lo recuerden: el cuadrado que menciono está circunscripto por calles asfaltadas, pero la cruz interior está compuesta por unas tradicionales y bucólicas calles de tierra, dominio de las siestas de los perros.
Y debería decir "estaba", porque hace unos días nos encontramos entorpeciendo el tránsito a unas de esas gigantescas maquinarias amarillas que suelen emprender la tarea de nivelar las calles para luego asfaltarlas, tarea que se ha comprobado iniciada al poco rato.
¡Joya! Van a asfaltar la calle de mi vecino, me alegro por él, lástima que los vecinos hace años que estamos pidiendo que se asfalte la calle principal del barrio, a la sazón, el lado derecho del cuadrado de marras, cuyo asfalto termina en el vértice inferior derecho del cuadrado tal como lo venimos imaginando y cuya proyección (la del lado derecho) aún más hacia abajo, hasta donde la tal proyección se topa con el arroyo que pasa por ahí, aún es de tierra, y que pedimos asimismo que se coloque ahí, donde la calle es interrumpida por el citado curso de agua y pasando por sobre dicho curso, un puente para pasar al barrio vecino.
También hace años que estamos pidiendo que se asfalte ese tramo ridículo de dos cuadras de tierra que la calle principal tiene en mitad de su recorrido, interrumpiendo la conexión asfáltica entre nuestro barrio y el centro de la ciudad y que nos obliga a dar rodeos absurdos para entrar al barrio por vías laterales en lugar de usar ese acceso directo.
Para colmo, una vez iniciadas las tareas, notamos que lo que se disponían a asfaltar era TODA la cruz interior al cuadrado, es decir, dos calles, dos cuadras cada una. Extraño, ¿no? Ante esa extrañeza, Cecilia, una vecina combativa, de esas que todos los barrios necesitan y toleran con cierta condescendencia mientras sea útil y no se zarpe (en el lábil y siempre objeto de disputa intervalo que corresponde a lo que cada barrio establece como "un zarpe"), "movió sus contactos" y fue a ver al delegado municipal. Según contó, el tipo llamó a un fulano, aparentemente responsable del tema asfáltico y lo increpó, en presencia de la reclamante, de la siguiente forma:"¿A quién le estás asfaltando la calle, vos, eh?": asfaltar esas calles no formaba parte de ningún plan vial en curso elaborado desde el municipio o la delegación.
Conclusión: parece que un notable del espectro peronista ha comprado unos lotes que se encuentran en una, o cerca de una de las esquinas del centro del cuadrado y pidió gentilmente que le asfalten los accesos. En esa forma ha llegado el progreso al barrio.
Un país en serio."
(01/07/2004) (Superfluos relatos)
Lucas Pizarro y sus percepciones del progreso.
Yuxtaposiciones
Ni es novedad ni es brillante: el todo difiere de sus partes...Si, un mediodía a la sombra de un eucaliptus y mientras las morcillas se calientan en la parrilla, alguien dice "opus 4", el vúmetro que habita en algún lugar entre nuestras pituitarias y nuestros cerebelos apenas acusará perturbación apreciable de la superficie timpánica.
Si, en cambio, caminando inmersos en la apabullante blancura que ilumina la Puerta de Alcalá, alguien murmura "sandra mihanovich", nuestros músculos superciliares se contraerán de modo tal que nuestras cejas dibujarán la curva que une los puntos "sarcasmo" y "desprecio", pasando por el punto "sorpresa".
Y además si, amparado en el ruido del viento que pasa constante sobre la ría del Turbio, alguien dice "antigua jazz band", nuestros dientes morderán apenas nuestros labios en el gesto concentrado de quien disfruta de museos y arquelogías.
Pero si alguien ofrece a nuestro entendimiento la siguiente yuxtaposición "Opus 4, Sandra Mihanovich y la Antigua Jazz Band están haciendo un espectáculo de blues y negro spiritual en Buenos Aires", ¿qué glándula se excitará en qué lugar de nuestros cuerpos para secretar qué sustancias? ¿eh?
(29/06/2004) (Digresiones)
Ni es novedad ni es brillante: el todo difiere de sus partes...
Cirugías
Ella busca los caminos del alma por vía de la vivisección...Su mano sostiene firme y delicada la hoja de la gillette (esa que usamos para arrancar trozos de bacterias y hongos de la pared del sur cuando la abulia espanta). La hoja se hunde en la piel de mi muslo con precisión de cirujano, hasta rozar los músculos, sin cortarlos. Su meñique acaricia paralelo mi superficie.
Pasmosa caricia la de su insólito meñique que me provoca uno de esos escalofríos como alas de gorrión en un baño de arena bajo las hamacas de plaza Rocha.
(08/06/2004) (no-Relatos)
Ella busca los caminos del alma por vía de la vivisección...
Hannah Fontán Pinturas
Dicen que un tal Dalmiro Sirabo, pintor a su vez, dijo: "La frescura se refleja en estas obras como una brisa cromática para nuestros alicaídos espíritus"...Yo, que no soy pintor, no sé si es eso o "un rayo luz, conmovedor, una música exquisita":
(06/06/2004) (Sitios)
Dicen que un tal Dalmiro Sirabo, pintor a su vez, dijo: "La frescura se refleja en estas obras como una brisa cromática para nuestros alicaídos espíritus"...
Súbito ataque de queso
Con mi flamante cásacara de parafina (colorada, supongo) no me quedará más remedio que evitar tu boca de fondieu.Llegado el caso, teniendo cáscara amarilla, quizás me atreva a herir tu lengua delicada y no habituada a los sabores picantes.
De cualquier modo, en este estado, me sé condenado a rodar hasta los mares de queso (ahora que han sido descubiertos) donde, sin necesidad de tu boca, nos sumaremos a la gran fondieu para deleite de los bacalaos que no saben distinguir un fontina de un gruyere.
(31/05/2004) (no-Relatos)
Con mi flamante cásacara de parafina (colorada, supongo) no me quedará más remedio que evitar tu boca de fondieu.
La mediocridad es un hábito...
...se cultiva mansamente y deja de monitorearse al poco de ejercitarla. Como toda técnica, se invisibiliza.Así, el mediocre es capaz de reproducir su mediocridad con ligereza.
La mediocridad es liviana. Se lleva como un tul. El mediocre flota en el tiempo, lo sobrenada.
"Soy mediocre", piensa Lucas. "No puedo evitarlo. Ya no recuerdo cuando empecé a ser mediocre. Estoy seguro de que no siempre fui mediocre, de que es como un virus que alguna vez debí pescarme. O quizás es como una atrofia, si, es más bien una atrofia, porque un virus te invade y, si bien empieza como una colonia diminuta que no puede producir enfermedad y empieza a multiplicarse hasta que tu organismo no puede con él, la invasión sucede en un momento preciso... pero ¿cómo establecer el momento en que comienza una atrofia? No se puede. La atrofia no empieza. Llega un día en que rotundamente es. Y punto. Así es la mediocridad. Redondamente es."
"Me parece que uno de chico no es mediocre. No sé como llamar al estado en que la mediocridad no es. No me seduce la idea de que lo opuesto a la mediocridad sea el talento, la brillantez, la inteligencia... Conozco mediocres que son excelentes músicos, empresarios exitosos, felices ganadores, notorios deportistas. Conozco mediocres que publican libros y dan conferencias. Eso no los hace menos mediocres."
"Pero la no mediocridad, ¿cómo es?, ¿qué es?. No sé si es, pero está: en cualquier chico. Ellos no son mediocres. Están como en un estado de gracia en que la mediocridad no es. 'Un estado de gracia': no me convence, pero no se me ocurre otra cosa."
"Digo: todavía no son mediocres. Una de las formas en que el tiempo corrompe es la mediocridad."
(14/05/2004) (Digresiones)
...se cultiva mansamente y deja de monitorearse al poco de ejercitarla. Como toda técnica, se invisibiliza.
Esperpentos
Pusimos sobre la mesa de recrear esperpentos un infiernillo negro obsidiana. De mi bolsillo derecho saqué un encendedor y mientras vos sostenías el mechero yo prendí la llama.Así, aliados, iniciamos nuestro pequeño infierno. Ahora solo resta esperar la aparición de los espíritus que usaremos para amasar el esperpento de hoy.
(10/05/2004) (no-Relatos)
Pusimos sobre la mesa de recrear esperpentos un infiernillo negro obsidiana. De mi bolsillo derecho saqué un encendedor y mientras vos sostenías el mechero yo prendí la llama.
Bicho Mosquito
Una revista electrónica de literatura "y pensamientos bárbaros", autocalificada de "esporádica", a cargo de "el Club de los Suicidas"."Los mosquitos, como los heladeros, van cayendo implacablemente, uno a uno, bajo la suave zarpa del otoño... Anoche, el último mosquito -pequeño, débil, enclenque, lastimoso- hizo un último intento por subsistir... Pero no llegó a picarme; desapareció... No creo que haya muerto de hambre o de frío antes de poder posarse en mi brazo... Nadie, salvo los hombres, suele morir así, sin otra chance. Pienso más bien que el otoño lo distrajo, como a menudo me distrae a mí, con alguna ensoñación, algún susurro, algún recuerdo de tiempos más felices y simplemente, como a menudo me sucede a mí, se dejó llevar, olvidando su interés más inmediato."
Con esta cita del uruguayo Mario Levrero se presenta el número uno de la revista Bicho Mosquito, donde podés ver el fragmento completo, y nó sólo, en:
http://personal.telefonica.terra.es/web/bichomosquito/
Solicitamos que lo de "esporádico" sea más afectación que otra cosa ;-)
(04/05/2004) (Sitios)
Una revista electrónica de literatura "y pensamientos bárbaros", autocalificada de "esporádica", a cargo de "el Club de los Suicidas".
Mitosis
1) Sust. fem. Inflamación súbita de la glándula mitogénica que suele afectar a los trabajadores de prensa y comunicación.Se la considera una enfermedad profesional necesaria.
(27/04/2004) (Diccionario paralógico enciclopédico)
1) Sust. fem. Inflamación súbita de la glándula mitogénica que suele afectar a los trabajadores de prensa y comunicación.
Ayesha
Una editorial de e-books argentinoshttp://www.ayeshalibros.com.ar/
Permite acceder en forma gratuita a varios e-books.
Lo anoto aquí para no olvidarlo y luego de mirar un poco el sitio, ampliaré esta glosa
(24/03/2004) (Sitios)
Una editorial de e-books argentinos
El viento reposa
Cuando el viento reposa... ¿es como un monje budista en el segundo antes del nirvana?En el fondo del mar, donde ya no hay luz y la presión es inconmensurable, el agua, apenas fluída, ya casi inmóvil, ¿reposa?
¿O reposa el oranguntán que ve pasar la selva en su mínimo marchitarse?
¿Es como el aliento contenido?
El viento reposa: apenas un sustantivo y un verbo.
Para delimitar el sentido de la expresión probemos cambiar una vez más el sustantivo.
Digamos: el hombre reposa. Seguramente no cualquier hombre reposa. La mayoría descansa. Reposa el hombre que puede elegir no usar una energía que, sin embargo, tiene.
Al hacer reposar al hombre, la voluntad ejerce.
Pero, ¿qué pasa si hacemos reposar a algo sin voluntad?
Digamos: los planetas reposan. Reposan suspendidos, apoyados o colgados de la nada mágica de que está hecho el universo.
Y ese reposo magnético es como la deriva retenida que precede al abrupto acontecer de una anacrusa.
La anacrusa ¿empieza con su primer sonido, o empieza antes, contra el fondo de silencio que de golpe se retira para permitirle ser figura?
La anacrusa del cosmos se resuelve en los tiempos fuertes de la polirritmia que forman las estaciones de todos los planetas, primaveras de Júpiter o Saturno, que seguro tienen.
Anacrusa o compás de espera... y en el movimiento de los planetas, ha cambiado el verbo: los planetas esperan. El hombre espera. Algo del orden del futuro ha preñado de tiempo el reposo del hombre y de los planetas.
Como ese hijo nuestro, que en tu vientre reposa.
Como el viento.
(22/03/2004) (no-Relatos)
Cuando el viento reposa... ¿es como un monje budista en el segundo antes del nirvana?
A veces no pasa nada
-¿Otra vez?
-Otra vez.
El perro hizo un pozo ridículo en medio del patio y se quedó mirándolo.-¿Otra vez?
-Si, de nuevo.
El tiempo se hace un pozo y el perro se sienta y mira. Mario le tira galletitas y la pelota de tenis babeada y destruida. El perro hizo un pozo ridículo en medio del patio y se quedó mirándolo.
-¿Otra vez?
-Otra vez.
(16/03/2004) (Superfluos relatos)
-¿Otra vez?
-Otra vez.
El perro hizo un pozo ridículo en medio del patio y se quedó mirándolo.
Conmutación de penas III: "Las penas son de nosotros / las vaquitas, son ajenas"
¿De qué me habla Atahualpa? Las vaquitas no son cosas cualquiera. En el mundo del gaucho, el ganado es el objeto del intercambio.
Y el intercambio de que son objeto las inscribe en relaciones de valor. Tautología: el valor surge en el intercambio. Y el valor no es una propiedad de la cosa sino un contrato, el resultado de una transacción, el preciso, pero fugaz lugar que la cosa ocupa en un momento dado en relación a otras cosas. Son palabras entremezcladas en complejos sintagmas, atravesadas de largos paradigmas...
La vaquitas son el orden semiótico por antonomasia, el orden de lo social. Las vaquitas son ajenas. El objeto del valor es ajeno, el valor de los objetos es ajeno, la palabra es ajena. ("Palabra propia", dijimos, es un oxímoron).
Ese universo del valor, de la intercambiabilidad, es contrapuesto a las penas, que son propias, no forman parte, por la lógica de la contraposición, del orden de lo intercambiable. Las penas son propias y además, clausuradas. Es difícil imaginar un mercado de penas donde penas de igual valor se sumen, resten o multipliquen para obtener penas, capitalizar penas, adeudar penas. La economía del signo no es aplicable a la pena.
Y, por lo tanto, las penas son de nosotros (claro que "nosotros" no habla de penas en común, sino de que todos, cada uno, tenemos penas). Es lo único que tenemos, que nos pertenece: o algo a lo que hemos sido condenados. En los mercados del alma resulta absurda idea la de la conmutación de las penas...
(11/03/2004) (Digresiones)
¿De qué me habla Atahualpa? Las vaquitas no son cosas cualquiera. En el mundo del gaucho, el ganado es el objeto del intercambio.
Conmutación de penas II: minusvalía total de penas en el mercado de los dolores.
La economía de las penas es una disciplina desesperada dada la inintercambibilidad que caracteriza a su objeto.La penas mutan juntas, cuando hay más de una pena. Mutan conmigo cuando yo muto, mutan con el entorno, con las circunstancias, con las personas, con el texto y el con-texto (con-mutan), mutan con las caras que asumen expresiones ciegas, cambian al filo de las hojas de Möebius y persiguen hormigas, mutan con las estaciones y no son como la primavera (lo cual es una esperanza: podré detenerlas).
Conmutacion de penas. Mutación con las penas, según su nombre o el sistema de sus denominaciones. Las penas mutan whit the language used to name them, switchin' hurts. I don´t know the word for "pena" in this language (and I won't cheat, I won't look the dictionary up), so, when I change the language, I change my brain, my head, and in this lingo I don't have a name for W. I'm free one, two seconds (till I look the dictionary up), and since I forgot a moment the spanish code, that somebody else's word....
"Alumno, diga en sus propias palabras..." "Palabra propia" es un oxímoron. Como las vaquitas, los nombres de las penas...
(09/03/2004) (no-Relatos)
La economía de las penas es una disciplina desesperada dada la inintercambibilidad que caracteriza a su objeto.
Conmutación de penas I
Pena A. Fue hallada sin rumbo, la tarde que charlamos bajo las tipas (como amigos). Conmutó de pronto, sin aviso, en pena B, la noche que le dije que no la quería, e intenté cogerla igual.Esa fue una pena seca, una pena pequeña.
Esa pena duró como el rumor de la bocina del tren, un poco más que el trueno en las vías, apagándose junto con el temblor de los vidrios.
Esa pena con-mutó.
Mutó conmigo, tantas veces.
Hasta que de pronto ya no fue pena B, sino que fue pena IX, ya que mutó la pena y la nomenclatura de las penas.
Esa pena tuvo nombres distintos y de alguna manera fue una pena de amor.
Esa pena trans-mutó, es decir, mutó más allá o mutó a través de y fue una pena W
Ahora estoy buscando una nueva nomencatura para las penas.
(04/03/2004) (no-Relatos)
Pena A. Fue hallada sin rumbo, la tarde que charlamos bajo las tipas (como amigos). Conmutó de pronto, sin aviso, en pena B, la noche que le dije que no la quería, e intenté cogerla igual.
Caldo
Don Embargo huyó, ya muerto, por tierras amazónicas luego de ser lanceado por los hombres del rey Cuhautemoc Cárdenas.Habríaselo visto como alma en pena en la margen izquierda del Orinoco. Exploradores sagaces reconocieron en ciertos espíritus malignos que los nativos mentaban el rosotro pálido y crispado del adelantado muerto en lucha desigual, víctima de traición y malaria.
La Nueva Granada es grande y un viejo chamán asegura haber dado a un espíritu español, llagado de sed y de podredumbre, una poción de raíces y tierra aluvial para calmar una mala muerte y dotar a sus pies de entidad suficiente para poder seguir vagando por tierras de indias.
Bajo tortura, el chamán renegó de sus dioses y escupió la tierra de la Nueva Granada, donde la sangre de su madre se había derramado hasta vaciarse de sí y del otro que ahí nacía. Pero juró que el espíritu del español, herido de traición, sería la carne de su venganza.
El chamán murió en forma definitiva y única. Repartieron su miembros cortados entre los perros del convento y con sus dientes jugaron los hijos de los indios que arrastraban sus lomos reventados en las minas de plata.
El verdugo que le cortó la lengua fue enviado a Caracas. En el camino la caravana fue asaltada por una horda violenta. Eran tiempos de luchas parejas y los españoles se defendieron con bravura, aunque con tecnología similar a la de sus atacantes. Pesadas alabardas y espadas y floretes fueron el botín que los arcos y las flechas obtuvieron esa tarde.
Y alrededor de 300 kilos de carne blanca y sudorosa, tiernizada por el stress y el miedo y los golpes de puño.
Antes de morir en el agua hirviente, el verdugo que le cortó la lengua al chamán alcanzó a ver como el agua se llenaba de una presencia triste y alcanzó a escuchar una voz castiza que se lamentaba. Quizás fue el dolor insoportable, pero vió el rostro de Embargo de las Casas convertirse en sabroso caldo antes de que él mismo quedara reducido a sabor y condimento.
Dirán los indios varias veces que por cada español que devoraban, el espíritu a la olla descendía para morir otra vez, sazonado.
Sin embargo, los caldos perderán su gracia, ya que el adelantado logrará llegar a España a buscar a la media docena de cobardes que lo dejaron en prenda para evitar la muerte y las lanzas.
(01/03/2004) (Superfluos relatos)
Don Embargo huyó, ya muerto, por tierras amazónicas luego de ser lanceado por los hombres del rey Cuhautemoc Cárdenas.
Peces
Amanece en el desierto y aparece un pescador imposible. Trae peces...
(17/02/2004) (Superfluos relatos)
Amanece en el desierto y aparece un pescador imposible. Trae peces...
Estimado público
Nada por aquí
nada por......allá
Como hacen magos y prestidigitadores, lo que se quita también es parte del juego.
Y ellos no mienten (todos sabemos que a nadie le crecen bolitas metálicas detrás de las orejas)...
(12/02/2004) (no-Relatos)
Nada por aquí
nada por...
Semiosis y la concha de su madre...
Estaba leyendo el diario y en una nota sobre bueyes perdidos me encuentro con una mención al señor mandamás de la Real Academia de la Lengua Española.
Y es inevitable. Por si no les consta ya, ese buen señor tiene por apellido "De la Concha".
¡Válgame Dios! Yo no sé en cuantos países latinoamericanos "concha" tiene ese sentido tan diferente al usual en tierras de Cervantes que le damos los argentinos, pero con que este particular sentido exista para al menos UNA comunidad hispanohablante, el efecto grotesco se cierne sobre toda la hispanidad.
El pobre Sr De La Concha ya se habrá cruzado con algún argentino medio nabo, así que ya se habrá aburrido de estos chistes y se habrá inmunizado, por lo tanto, abundaremos:
a) Sin duda se ha ganado el puesto por tener unos conocimientos de la concha del pato.
b) Sin dudas nos mandará a todos los mal hablantes a la concha de la lora (o no)
c) Personas (sin dudas, no ésta) que gustan de la lengua y son así marcadas por el significante, ¿serán virtuosas del cunnilingus?
d) ¿Podremos esperar en el futuro el momento en que señores apellidados Del Orto se pasen el diccionario por el culo?
e) ¿La Academia concentrará ahora sus esfuerzos en la toponimia procaz del cuerpo?
f) Si de la Concha es especialista en la lengua, un señor de apellido Lengua ¿se hará ginecólogo?
Inevitable. Lo siento (siento que una persona real haya quedado detrás del juego de palabras. A la persona mis disculpas, no es personal). El pobre señor de la Concha no tiene la culpa de los caminos que la lengua de Castilla ha seguido en tierras de indias ni de que este pobre argentino tenga tan procaz sentido del humor.
Pero convengamos que los chistes de mal gusto los hace la semiosis, con una creatividad de la concha de su madre.
(Nota para aquellos hispanohablantes para los cuales "concha" es la parte dura de los moluscos: en mi barrio, "concha", es el nombre del órgano sexual femenino, en una forma procaz del habla coloquial. Como señala Bajtin en su análisis de Rabelais, todos los nombres "groseros" de las partes del cuerpo, sus secreciones y la sexualidad funcionan como epítetos que pueden comportar tanto una valoración positiva como una negativa de la cosa calificada: uno puede ser un cretino y merecer irse a la concha de su madre, o ser un habilidoso admirable de la concha de su madre. No sé si me explico)
(Nota B: diccionario de argentino básico: "Orto" no es la forma latina de "huerto", sino uno de los nombres procaces del orificio anal)
(10/02/2004) (Digresiones)
Estaba leyendo el diario y en una nota sobre bueyes perdidos me encuentro con una mención al señor mandamás de la Real Academia de la Lengua Española.
Aquellos Gandules
Grupo de rock fusión que explotaba las sonoridades y ritmos del candombe y la murga.
En 1989 hicieron, en el Oliverio Mate Bar de la ciudad de Buenos Aires, su presentación más exitosa. En aquella oportunidad montaron una comparsa completa que recorrió la calle hasta llegar al bar, donde comenzaron el recital propiamente dicho.
El grupo se disolvió en 1995, un año antes de que el éxito de "Verano del 92", del grupo Los Piojos, colocara en los oídos del gran público la búsqueda que el rock vernáculo hacía por el camino de las sonoridades rioplatenses.(26/01/2004) (Diccionario paralógico enciclopédico)
Grupo de rock fusión que explotaba las sonoridades y ritmos del candombe y la murga.
Reencarnaciones
No está mal pensar en que tendremos próximas vidas en las que seguir amándonos.Suponer que volveremos a nacer y que una fuerza misteriosa, vulgarmente llamada destino, nos impulsará el uno hacia el otro, cada vez, todas las veces.
Ahora bien, puesto que en esta vida no guardo recuerdo de una vida anterior, supondré, por mera comodidad, que este es mi primer estar en el mundo y, como alma novata, haré berrinche hasta adquirir mi derecho al recuerdo transmigratorio. Es poco probable que con tal estrategia logre el recuerdo en vidas futuras, además, de ser un alma caprichosa en esta vida, me daría vergüenza recordarlo en la próxima, así que mas vale me olvido, aunque es claro que quien no recuerda no aprende. Está bien, no haré berrinche.
En todo caso, doy por iniciado en esta vida, arbitrariamente, mi ciclo de reencarnaciones y lo dejo plasmado aquí para deleite y sorna de mis personalidades futuras, más sabias y menos centradas en el Yo, que todos sabemos que es una especie de fallo de la especie y que tiende a desaparecer hasta diluirse en un placentario nirvana donde ya no hay Yo capaz de sentir angustia.
Como está claro que reencarnación sin recuerdo no tiene ningún encanto, suscribiré sin mayor análisis las hipótesis según las cuales cada vida es un paso hacia el desvelamiento del recuerdo de las anteriores. Mucho más modesto, me basta con saber reconocerte la próxima vez, sin confundirme ni dudar, sin pronunciar tu nombre en vano y sin buscar en el barro, en las cornisas o en las polvaredas que levantan los caballos.
Me gusta pensar que te elegí para siempre.
(16/01/2004) (no-Relatos)
No está mal pensar en que tendremos próximas vidas en las que seguir amándonos.
Pastimosas
De los animales con hábitos parsimoniosos, las pastimosas cuentan con el raro privilegio de ser aquellos cuyo acto reproductivo supera en lentitud a la pasmosa cópula del rinoceronte.En el caso de las pastimosas, superadas las inevitables complicaciones del cortejo, nunca más duraderas que la quietud de una mosca sobre la tapa de una pava de agua para el mate, el pastimosa macho procede a lamer detalladamente el sexo de la pastimosa hembra. Esta operación, que se inicia luego de separar con el hocico el vello púbico hasta dejar al descubierto la vagina, se extiende por varias semanas. En este período, la pastimosa hembra pierde paulatinamente la noción del entorno circundante.
La penetración, por su parte, puede demorar, desde el primer contacto del miembro hasta su completa introducción, cerca de 32 horas, período que puede aumentar sensiblemente en el caso de ejemplares jóvenes.
Indiscutiblemente, el lapso desmesurado que transcurre desde entonces hasta la consecución de los respectivos orgasmos (de una duración de 17 horas y que suelen producirse en las noches cálidas de principios de enero) es una de las principales causas de la extinción de las pastimosas, que han sido sorprendidas en pleno acto amatorio por las pocas glaciaciones que la historia natural registra.
(10/01/2004) (Superfluos relatos)
De los animales con hábitos parsimoniosos, las pastimosas cuentan con el raro privilegio de ser aquellos cuyo acto reproductivo supera en lentitud a la pasmosa cópula del rinoceronte.
Post navidad
El calendario nos ha jugado una mala pasada: un día laboral, triste y solitario aunque no final, ha quedado atrapado entre el feriado de navidad y un fin de semana...
Consecuencia N° 1: he comido y he bebido y hoy me siento con la cabeza como un tambor. En este día, que se ha iniciado con café y aspirinas, mirar el monitor es casi tan hiriente como mirar el sol directamente...
Como cualquier ritual, la cena de nochebuena y el almuerzo de navidad, son fiestas de los otros. Si uno ejercita la transitividad y hace el esfuerzo imaginario de trasladar la afirmación anterior a las cabezas de cada uno de los comensales, podría concluírse que las navidades son fiestas de nadie, sin embargo...
Los únicos privilegiados son los niños: La dueña de casa piensa en la pila de platos que deberá lavar cuando los invitados se vayan y los invitados piensan en si lograrán conseguir un remís para volver sanos y salvos a casa, pero los chicos están esperando a papá noel y cuando papá noel llega con sus regalos (en este caso, una mamá noel que mal disimula su voz femenina con una ronquera impostada) todos sentimos que hemos sido redimidos.... Hosana!!! ¿no era ese acaso el espíritu navideño?
Paralogismos: entre los comensales no falta una vieja esotérica que sostiene que los ovnis del Uritorco sólo son invisibles para quienes no quieren verlos, lo cual no es sino otra versión del fanatismo que busca el conocimiento a través de la fe. No está mal en sí mismo.
Sobrevienen entonces diálogos plagados de niños violetas y llamas (¿o eran llamas violetas y niños?) y una defenestración del método científico en favor de las técnicas basadas en la fe, la iluminación y el principio de autoridad de los sabios antiguos. ¡Dios nos libre!
Postales de familia: sujeto A tiene un padre y una hija. La hija de sujeto A no quiere saber nada de su abuelo. La noticia de tal decisión dispara un, como gusta de decirse, acalorado debate entre sujeto B y sujeto C, dónde cada uno sostiene, a saber, las siguientes posiciones:
Sujeto B: todo viejo, por ser viejo, merece una consideración (que él llama, con gran tino retórico, "un regalo barato") y alguna forma de perdón.
Sujeto C: un viejo hijo de puta no es más que un hijo de puta que llega a viejo y que bien merecido se tiene que nadie le quiera dar bola.
Tanto sujeto B como sujeto C son viejos. Sujeto B está pidiendo que sus hijos le perdonen sus culpas. Sujeto C está justificando el maltrato permanente a que somente a su suegra.
Delicias de la vida familiar.
Feliz navidad, de todas maneras.
(26/12/2003) (Digresiones)
El calendario nos ha jugado una mala pasada: un día laboral, triste y solitario aunque no final, ha quedado atrapado entre el feriado de navidad y un fin de semana...
Yeguas del Orto
El link te lleva a un post en particular, pero el sitio es de unas chicas muy guarras que, además, parecen muy inteligentes (a pesar de sus esfuerzos por defenestrar lo masculino que queda)http://yeguasdelorto.blogspot.com/2003_09_01_yeguasdelorto_archive.html
En este post hay una interesante reflexión sobre el estatuto de la "bloguidad".
De ahí en más, queda en ustedes...
(18/12/2003) (Sitios)
El link te lleva a un post en particular, pero el sitio es de unas chicas muy guarras que, además, parecen muy inteligentes (a pesar de sus esfuerzos por defenestrar lo masculino que queda)
El fabricante de espejos
El arte de fabricar espejos era, en sus inicios, un arte delicado pero sucio. Exigía el trato con cristales frágiles y la manipulación del mercurio y del estaño, metales que contaminaban de a poco el cuerpo de los artesanos.Los más célebres fabricantes de espejos exportaban sus maravillas desde Venecia. Pero Venecia era además un estado guerrero. Cuando la ciudad entró en guerra con el turco para detener su avance en los Balcanes, se encontró peleando del mismo lado que los ejércitos rumanos del príncipe Vlad III, rey de Valaquia. Petre Wajcescu era vidriero y no conocía el arte de fabricar espejos. Era uno de los tantos rumanos que habían sido arrastrados por la leva y habían quedado entre las tropas del Príncipe Radu, quien, en alianza con el turco, quería arrebatarle la corona de Valaquia a su hermano Vlad, entregando de esa manera el control de los Balcanes, las puertas del Sacro Imperio Romano Germánico, al Imperio Otomano.
El Papa no podía permitirlo, por lo que ejércitos de toda Europa enfrentaron al Sultán. Naves venecianas recorrieron el Adriático hostigando a los buques turcos. Una nave de la armada serenísima capturó el bajel (uno de tantos) en el que se hallaba Petre. Fue liberado a su suerte en tierra de la República cuando convenció a los oficiales de la nave de que era un cristiano prisionero del infiel. Abandonado en Venecia, encontró trabajo como vidriero en el taller de un fabricante de espejos, a cambio de casa y comida.
Ahí Petre aprendió a mezclar el estaño y el delicado mercurio. Aprendió a aplicar al cristal los paños de lana para fijar el azogue, desde ese momento, invisible al mirar el espejo.
Luego de violar a la hija de su maestro, huyó de Venecia y emprendió el regreso a Bucarest. Petre se instaló en Targoviste, la capital del reino, y llegó a ser el único fabricante de espejos de los Balcanes. El único que sabía cómo evitar que las pesas de hierro que sostenían los paños rajaran los vidrios.
Una noche, tres lacayos pálidos llegaron a su taller a encargarle la fabricación de 72 espejos. Su señor quería poblar con ellos los recintos de su castillo de Poenari, para que las aguas tristes del Arges se multiplicaran en el interior de la fortaleza (como si pudiera de ese modo quitar las manchas impresas por la sangre de los boyardos que mandara a morir en su construcción).
72 era una cantidad que el modesto taller de Petre, donde sólo él trabajaba, difícilmente podría producir en el tiempo que se le ordenaba, pero no podía negarse: su señor era terrible (lo supieron 20.000 prisioneros turcos que colgaron empalados a las puertas de Targoviste, sacrificados para aterrorizar a los generales enemigos y evitar una derrota segura).
Una vez iniciados los trabajos, el príncipe en persona visitó una tarde el taller para conocer al artesano, el único vidriero de su reino capaz de fabricar espejos. Vlad se paseó (la larga capa negra de la orden del Dragón) entre los espejos ya terminados, aún sin enmarcar, sin pronunciar palabra, mientras Petre temblaba de terror. Al partir, prometió pagar un precio que ningún artesano de Valaquia hubiera imaginado obtener por su obra, si se cumplía con el plazo. Petre no necesitó más para entender las consecuencias de lo contrario.
Fue esa tarde que Petre comprendió, además, que su trabajo, esforzado y eximio, no sería jamás apreciado por nadie.
El plazo impuesto vencía cuando la última gota de mercurio excedente había escurrido ya de los cristales. Había logrado 72 espejos a tiempo (y había pensado en lo arbitrario del número durante las muchas mañanas que dedicó a elegir las mejores láminas de vidrio). 72 espejos perfectos, incapaces de la más mínima distorsión, en los que había invertido todo lo que los venecianos le habían enseñado y todo lo que él les había robado antes de huir de Venecia.
Los lacayos pálidos terminaron de cargar 72 impecables cristales en 18 carruajes tirados, cada uno, por 3 caballos (estaba previsto que algún cristal se rompiera durante el viaje a Poenari). Pagaron la suma convenida y el vidriero no pronunció una palabra, a pesar de haber salvado la vida y de haberse convertido en el artesano más rico de Valaquia.
Petre Wajcescu, de oficio vidriero, fabricante de espejos, había descubierto que, como el azogue, su amo, Vlad III El Empalador, hijo del príncipe Dracul, vaiboda de Valaquia, no se vé cuando se lo busca en el espejo.
(24/11/2003) (Superfluos relatos)
El arte de fabricar espejos era, en sus inicios, un arte delicado pero sucio. Exigía el trato con cristales frágiles y la manipulación del mercurio y del estaño, metales que contaminaban de a poco el cuerpo de los artesanos.
Las fanfarronadas sexuales de Lucas Pizarro
En el bar de Marcos la banda había terminado de tocar. Entonces Lucas citó a un amigo: "mentir hazañas es la mejor parte de la conversación", dijo que dijo y todos estuvimos de acuerdo."-¡Potro! ¡Divino! ¡Te amo!
Dos adolescentes en moto suelen gritar este tipo de cosas.
-Bajensé, che...
Me salió seco y cortante. A pesar del tránsito y de que iban por la mano contraria a la mía, las flacas pararon la moto.
La verdad que no me sentía de lo más seductor con mi bolsa del supermercado caminando por la banquina de esta avenida interurbana, en el medio del descampado paralelo a las vías, pero aún así puse la sonrisa menos ridícula que se me ocurrió y me dispuse a esperar a ver si las pibas se me acercaban o volvían a iniciar la marcha.
La inercia nos había separado 150 metros, pero en un alto del tránsito las minitas cambiaron de mano y se me acercaron.
Traían la moto de tiro y me dieron tiempo de observarlas. En realidad, se tomaron el tiempo de observarme, venían cuchicheando entre ellas. La que manejaba la moto, y que ahora la traía a la rastra, era mas bién rubiona, de ese castaño claro típico de las criollas nietas de italianos del norte, de rasgos regordetes, y si bien no era gorda, se veía más redonda de lo que podría llegar a la tapa de una revista. Traía una campera de jean celeste y un pantalón de jogging gris. La amiga, visiblemente nerviosa, no paraba de murmurarle al oído. Era más morocha, de rasgos angulosos y punzantes. Era muy bonita y muy flaca. Traía un pantalón tres tiras azul y el pelo negro recogido.
-Mirá, la verdad no creo que se trate de amor.- dije queriendo hacerme el vivo. Se rieron pero no dijeron nada.
-Si son tan guapas, vamos a hechar un polvo de parado acá, en el descampado.- dije, buscando la forma más soez. La rubia pareció excitarse.
-¿Y podrás dejarnos contentas a las dos?. - La amiga le tironeó de la campera y le dijo a media voz "¡¡Pará, boluda!!".
-Eso depende también un poco de cuanto te esmeres.. - le respondí, sintiendo que toda la literatura erótica y el cine porno eran incapaces de brindarme un repertorio apenas apropiado para no parecer un pelotudo. Así que me dispuse a hacer de pelotudo. Estas pibas no estaban buscando un Brad Pitt que les hiciera un lindo verso, lo cual me daba ventaja.
-¿Te gusto? - me dijo la rubia.
-No se trata de eso. Se trata de que me calientes bien. - si no se cagaba de risa ante el insulto y se subía a la moto, ya tenía el polvo asegurado.
Se sonrió. La amiga se le acercó al cuerpo y le volvió a tirar de la campera.
-Vamos- dijo la dueña de la moto.
-¿Tu amiga viene también?
-Dale, vení, boluda.
En ese momento se me hizo un nudo en el estómago. No tenía forros encima. Había un kiosco en frente, pero iba a tardar una eternidad en ir y volver. Y las flacas se iban a rajar. De todos modos, a fin de probar que soy un pelotudo, me lancé.
-Ahora vengo.
Y me mandé a cruzar la avenida. La mano en que estábamos fue fácil, pero de la otra mano circulaba la enorme masa de gente que volvía de la capital.
Me dí vuelta a ver si había errado la apuesta y ví a las pibas cuchicheando, serias, tensas. Volví a girar sobre mí y esperé un hueco en el tránsito para cruzar.
Compré los forros y me dispuse a volver donde estaba las minitas. Las veía reírse y empujarse nerviosamente. Un "boluda" cada tres palabras.
-Bueno, vamos allá, debajo de las vías.
Ya estaba anocheciendo y no hacía mucho frío. Debajo del puente la rubia dejó la moto en el suelo y se quedó dura. No sabía como seguir. La amiga la miraba a ella y a la moto.
Me acerqué a la rubia y le dí un beso en el cuello. Pensé que la presión arterial me haría explotar los tímpanos. La piba inclinó la cabeza para dejarme hacer. Le empecé a sobar una teta. Una teta grande.
La tomé de una mano y me acerqué a la amiga. El mismo plan. Le besé el cuello. Me abrazó.
Buscamos el lugar más oscuro debajo del puente y nos tiramos al suelo. Estaba húmedo, pero no nos iba a importar llegados a ese punto.
Le agarré la mano a la morocha y se la guié a mi bragueta. Mientras besaba a la rubia, la morocha me empezó a pajear. Tenía una mano chica, huesuda, sentía sus falanges finas alrededor de mi pija y me la empezó a mover un poco bruscamente. Las manos de mujer suelen ser torpes para pajear, pero ese es el encanto: la falta total de pericia y acomodación.
Yo le seguía sobando las tetas a la rubia. Le levanté la remera y le corrí el corpiño hacia arriba, sin desprenderlo. Las tetas le quedaron ligeramente aplastadas. Se las empecé a chupar. La piba retorció levemente la espalda y lanzó un suspiro. La otra empezó a buscarme el rostro y me besó, buscando mi boca. Quería apartarme de la amiga. Yo acepté el cambio y dejé de chuparle las tetas a la rubia, que se incorporó y bajó a chuparme la pija.
Es difícil describir como es una boca cuando te chupa la pija. Tenés la sensación de estar completamente abrazado, en la medida de que tu ego acepta permanecer apegado a tu poronga. Tenía una boca cálida y labios fuertes. Subía y bajaba con suavidad y con la punta de la lengua me acariciaba el anillo del glande.
Intenté tocarle las tetas a la morocha, pero me rechazó con firmeza. Me alcanzó para notar que casi no tenía tetas. Me agarró las manos y las llevó a su entrepierna. Me gusta acariciar conchas vestidas. La bombacha les dá una forma suavemente curva y una densidad carnosa y tupida. Empezó a mover la pelvis en vaivén.
La amiga giró y me dejó el culo cerca de la otra mano. Entendí el mensaje y le bajé el pantalón y la bombacha. Interrumpí los besos que le daba a la morocha para mojarme la mano con saliva.
Le metí dos dedos en la argolla a la rubia.
-Está argolla no está muy caliente todavía...- dije, inspirado. La flaca suspiró y empezó a mover el culo en círculos, jugando sola con mi mano.
-¿Me la chupás? - dijo la morocha, casi con miedo.
-Dale.
Se incorporó y se sacó una pierna del pantalón. Yo me recosté, sin sacar la mano de la concha de la amiga, que me estaba lamiendo las bolas.
La morocha puso una rodilla a cada lado de mi cara y empecé a chuparselá. Tenía un clítoris chiquito y puntudo. Sabía a vinagre y limón. La piba puso las manos en el suelo, inclinada hacia delante.
La amiga le metió un dedo en el culo. La morocha suspiró, largamente, varios segundos de exhalación lenta. Se movía lindo. Bailaba en cada movimiento.
La rubia tenía la concha cada vez más mojada. El flujo era denso, una crema que se me adhería en los dedos. "Hasta sacarle espuma". Me vino la frase de Miller en uno de los trópicos. Y me calenté más. Y le metí otros dos dedos. Ya le tenía metida media mano.
La rubia empezó a hacer un ronroneo suave y continuado. Una vibración de baja frecuencia me sensibilizó la punta del choto.
Estuvimos así un rato.
-Quiero que me la metas. - dijo la rubia. Y se incorporó y se sentó sobre mí, abrazando a la amiga por detrás. La morocha se dejó agarrar las tetas ahora.
Yo estaba recaliente.
-Pará - le dije a la rubia - En mi campera hay unos forros, poneme uno...
La piba se inclinó sobre mi campera sin sacarse la pija de adentro.
La morocha me empezó a agarrar la cabeza y me empujaba contra su concha.
La rubia se separó de mí y me agarró la pija. Ya había sacado el forro del estuche y me lo puso. Me movió la poronga con las manos tres veces, rápido, fuerte.
Creí que acababa, pero pude resistir. Volvió a sentarse sobre mí y se metió la pija despacio. Yo sentí su concha abrirse de a poco para recibirme.
Volvió a agarrar a la amiga por las tetas. Yo le acariciaba la cintura y el ombligo. Llevé mi mano por su espalda y le metí un dedo en el culo. Me apretó la cabeza más fuerte contra la concha. Casi la muerdo.
Tenía olor a vinagre y limón por toda la cara.
-Pará rubia, quiero saber que gusto tenés.- dije al rato.
Así que cambiamos. La morocha se me sentó encima y se metió la pija bien adentro, de un solo golpe, con voracidad de predador abisal.
La rubia tomó su lugar sobre mi cara. Tenía el clítoris grande como una frutilla, e igual de duro. Fue un placer chupársela. Tenía un sabor como de nuez moscada y ácido de frutas.
Se quedó quieta. La morocha empezó a saltar sobre mí. Se sacaba y metía la pija entera en cada empujón. Yo sentía su carne abrirse violentamente.
La rubia sonreía, porque los saltos de la amiga imprimían a mi cara unos movimientos abruptos y sorpresivos.
Yo dejé la boca y la lengua quietos en una posición, las manos a los lados, para sostenerme. Yo ya no estaba ahí. Las pibas estaban cogiendo solas.
La morocha empezó a gritar ahogadamente. Iba a acabar. La rubia sonreía, inmóvil, las manos en las tetas, apenas sosteniéndolas, sin presión.
La rubia hizo una mueca y sentí como su vientre se estremecía, desde lo más profundo, un sacudón rápido. Acabaron juntas. La morocha con un grito retenido y sin parar de saltar. Siguió metiéndose y sacándose la pija por un rato más. Yo acabé. Un estremecimiento en todo el cuerpo y un enorme calor en el glande.
La morocha aflojó las piernas y dejó su peso sobre mí. Empezó a frotarse el clítoris contra mi vientre, despacio, sin sacarse la pija de adentro.
La rubia me acarició el pelo y se retiró hacia un costado, quedando arrodillada. La miró a la amiga, que con los ojos cerrados, seguía con su danza suave.
Agarró su pantalón y se acomodó el corpiño.
-Vamos, che.- le dijo a su amiga, que recién ahí pareció despertarse. Se incorporó y también se acomodó la ropa.
Yo me levanté el pantalón y me lo prendí. Todo en total silencio.
No cruzamos una palabra. La rubia levantó la moto y encaró para la avenida. Salimos juntos de abajo del puente.
Cuando llegamos junto al asfalto la rubia prendió la moto. Atrás se sentó la morocha.
-Chau.
-Chau
-Chau
Se alejaron hacia el pueblo y alcancé a ver que no cruzaban palabra.
Yo seguí caminando, con la bolsa del supermercado en la mano y una buena historia para fanfarronear con mis amigos."
(07/11/2003) (Superfluos relatos)
En el bar de Marcos la banda había terminado de tocar. Entonces Lucas citó a un amigo: "mentir hazañas es la mejor parte de la conversación", dijo que dijo y todos estuvimos de acuerdo.
Good by
"Flaca, no me claves tus puñales..."
Flaca, Andrés Calamaro.
En qué piensa Lucas Pizarro cuando piensa en el amor..."Me mataste guacha. No es tu culpa, en sentido estricto. De hecho no has sido otra que la que siempre fuiste y siempre quisiste ser, apenas una brisa y una pradera, un no ser en el tiempo, un vegetal que se multiplica a sí mismo siendo uno y el mismo por siempre, no siendo al fin.
Ahora no tengo nada. No tengo canciones. No tengo poemas. Y por más que busco y rebusco es mi simple banalidad la que me abrocha a esta silla a ver pasar el tiempo, hasta que llegue la hora de la muerte liberadora, habiéndole pasado ya la maldición a otro, como una especie de enfermedad, la vida...
Algunos dirán que soy muy joven para morir de la forma que he muerto. Me he convertido en un fósil que no será jamás descubierto por paleontólogo alguno. Los fósiles de mi clase reposan como el vacío del cosmos más allá de lo que ve el Hubble. Por los siglos de los siglos convertidos en la nimia molécula que sólo le aporta número al universo."
(02/11/2003) (no-Relatos)
"Flaca, no me claves tus puñales..."
Flaca, Andrés Calamaro.
En qué piensa Lucas Pizarro cuando piensa en el amor...
EL GIGANTE DE CARAMELO Y EL FABRICANTE DE CHUPETINES
EL PAÍS SE LLAMA PRULANDIA. PRULANDIA ES UN PAÍS CHIQUITO COMPARADO CON OTROS PAISES, COMO ARGENTINA O JAPON.LOS HABITANTES DE PRULANDIA VIAJAN MUCHO Y CRUZAN EL MAR EN BARQUITOS CHICOS, MEDIANOS O GRANDES, DE ACUERDO A LA NECESIDAD DE LOS MARINEROS Y AL GUSTO DE LOS PASAJEROS.
DESDE HACE MUCHOS AÑOS, LOS HABITANTES DE LOS PAISES VECINOS SE PELEAN PARA SABER SI LAS PERSONAS QUE VIVEN EN PRULANDIA SE LLAMAN PRULANDESES O PRULANDEÑOS, PERO A LA GENTE QUE VIVE EN PRULANDIA NO LE IMPORTA Y SE SIGUEN LLAMANDO UNOS A OTROS PEDRO, JUAN O DOLORES Y SE DEDICAN A LO QUE MÁS LES GUSTA HACER. LA GENTE DE PRULANDIA SE DIVIERTE FABRICANDO CHUPETINES.
LOS CHUPETINES DE PRULANDIA SON FAMOSOS EN TODO EL MUNDO. SON CHUPETINES LARGOS Y FINITOS QUE NO SE ACABAN NUNCA, QUE SIEMPRE TIENEN TODAS LAS RAYAS AUNQUE UNO LOS CHUPE FUERTE POR UN RATO LARGO Y QUE TIENEN SIEMPRE EL GUSTO QUE UNO QUIERE.
EL PROBLEMA ERA QUE LOS CHUPETINES DE PRULANDIA NO TENÍAN PALITO. SE SOSTENÍAN CON LOS DEDOS. ESO HACÍA QUE LA GENTE QUE CHUPABA CHUPETINES DE PRULANDIA TUVIERA SIEMPRE LOS DEDOS PEGAJOSOS. COMO TENÍAN LOS DEDOS PEGAJOSOS SE LES QUEDABAN PEGADOS LOS BILLETES Y LAS MONEDAS Y NADIE PODÍA PAGAR LOS CHUPETINES QUE COMPRABA.
ESO HIZO QUE LOS FABRICANTES DE CHUPETINES DE PRULANDIA, QUE NECESITABAN LA PLATA PARA COMPRAR COMIDA PARA SUS HIJITOS, PENSARAN QUE TENÍAN QUE HACER ALGO.
FUE ENTONCES QUE UN FABRICANTE DE CHUPETINES DIJO:
- TENEMOS QUE IR AL PAIS DE LOS GIGANTES DE CARAMELO Y PEDIRLES AYUDA.
EL FABRICANTE DE CHUPETINES QUE TUVO ESTA IDEA SE LLAMABA RAMIRO. RAMIRO ERA UN SEÑOR MUY BUENO QUE TENÍA UN RATÓN CON DIENTES DE COBRE QUE LO AYUDABA A FABRICAR SUS CHUPETINES.
COMO RAMIRO ERA MUY BUENO Y EL RATÓN SABÍA CONTAR CHISTES MUY DIVERTIDOS, LA GENTE DE PRULANDIA LOS QUERÍA MUCHO. POR ESO PENSARON QUE SI RAMIRO DECÍA QUE HABÍA QUE IR AL PAÍS DE LOS GIGANTES ERA UNA BUENA IDEA HACERLE CASO.
ASÍ FUE COMO LA SOCIEDAD DE FABRICANTES DE CHUPETINES DE PRULANDIA, CON APOYO DEL GOBIERNO, ORGANIZÓ UNA EXPEDICIÓN DE CINCO BARCOS Y DOS LANCHAS A MOTOR PARA IR A BUSCAR LA TIERRA DE LOS GIGANTES DE CARAMELO.
RAMIRO FUE NOMBRADO CAPITÁN Y PUSIERON DE CONTRAMAESTRE AL RATÓN CON DIENTES DE COBRE. EN LA TORRE DE VIGÍA SENTARON A UN MUCHACHO DE APELLIDO TRIANA QUE GRITABA "TIERRA, TIERRA!!!!!" CADA VEZ QUE ESTEBAN, EL CHICO DE LA ESCOBA, BARRIA Y LEVANTABA POLVAREDA.
LA EXPEDICIÓN SALIÓ DEL PUERTO DE PRULANDIA UN DÍA DE SOL. EL RATÓN CON DIENTES DE COBRE ESTABA CONTENTO PORQUE LE GUSTABA EL SOL.
Y CUANDO EL RATÓN ESTABA CONTENTO SONREÍA Y LOS DIENTES DE COBRE ILUMINABAN TODA LA AVENIDA, O TODO EL BARCO, EN ESTE CASO, PORQUE EL RATON ESTABA CONTENTO, EN UN BARCO, Y EN UN DIA DE SOL.
VIAJARON MUCHOS DÍAS. HASTA QUE UNA TARDE, CUANDO EL SOL LE DECÍA CHAU A ESTE LADO DE LA TIERRA PARA IR A CANTARLES CANCIONES DE RODRIGO A LA GENTE QUE VIVE DEL OTRO LADO, LOS MARINEROS DEL BARCO DE PRULANDIA AVISTARON LA TIERRA DE LOS GIGANTES DE CARAMELO.
SE DIERON CUENTA DE QUE ERA EL PAIS DE LOS GIGANTES DE CARAMELO PORQUE EL PUERTO TENÍA UN CARTEL, GIGANTE, QUE DECÍA: "BIENVENIDOS A LA ISLA DE LOS GIGANTES DE CARAMELO, LA TIERRA DEL BUEN SOL Y DEL BUEN CARAMELO".
EN SEGUIDA LOS MARINEROS ORGANIZARON UNA FIESTA Y TODOS SACARON SUS CHUPETINES ESPECIALES QUE HABÍAN GUARDADO PARA ESE DÍA Y COMO TODOS TERMINARON CON LOS DEDOS PEGOTEADOS, CASI PASAN DE LARGO PORQUE NADIE PODÍA APRETAR EL FRENO DEL BARCO.
POR SUERTE, LOS GIGANTES DE CARAMELO ERAN MUY AMISTOSOS Y CON UNA MANO AGARRARON EL BARCO DE RAMIRO POR EL PALO MAYOR Y LO DEPOSITARON SOBRE EL BANCO DE LA PLAZA DE LOS GIGANTES.
-QUÉ BUENO!!! - DIJO UN GIGANTE DE OJOS AZULES- HACE MUCHO QUE NADIE VIENE A VISITARNOS!!! SEAN USTEDES MUY BIENVENIDOS!!!!
-GRACIAS!!!!- DIJO RAMIRO.
Y FUE ASÍ QUE LOS GIGANTES ARMARON UNA FIESTA Y SE COMIERON LOS CHUPETINES DE REGALO QUE HABÍA LLEVADO LA EXPEDICIÓN.
LES QUEDARON LOS DEDOS PEGOTEADOS, PERO ANTES DE QUE RAMIRO Y SUS AMIGOS SE LES QUEDARAN PEGADOS A LAS MANOS, SE LAVARON EN UNA FUENTE DE TRES KILÓMETROS QUE USABAN PARA SUMERGIR LOS PIES TODOS LOS 17 DE OCTUBRE.
CUANDO TERMINÓ LA FIESTA, EL GIGANTE DE OJOS AZULES LE DIJO A RAMIRO:
- BUENO, AMIGO RAMIRO, LA HEMOS PASADO MUY BIEN, PERO ¿POR QUÉ NO LES PONEN UNOS PALITOS A SUS CHUPETINES PARA QUE NO SE NOS PEGOTEEN LOS DEDOS?
- GRACIAS!!!- EXCLAMÓ MUY CONTENTO RAMIRO - ESA ERA LA SOLUCIÓN QUE NECESITÁBAMOS!!!!. AHORA LA GENTE VA A PODER PAGAR NUESTROS CHUPETINES Y VAMOS A PODER COMPRAR LA COMIDA PARA NUESTROS HIJITOS!!!!
Y LA EXPEDICIÓN VOLVIÓ A PRULANDIA CON UN CARGAMENTO DE ESCARBADIENTES DE GIGANTE QUE DESDE ENTONCES SE USARON PARA PONER ADENTRO DE LOS CHUPETINES DE PRULANDIA, QUE YA NO PEGOTEAN LOS DEDOS DE LOS CHICOS Y SIGUEN SIENDO RIQUÍSIMOS, AZUCARADOS Y NUNCA PIERDEN LAS RAYAS AUNQUE UNO LOS CHUPE FUERTE UN RATO LARGO.
originalmente el 15/10/2000.
PARA MARÍA SOL, DE SU TÍO PABLO.
(30/10/2003) (Lullabies)
EL PAÍS SE LLAMA PRULANDIA. PRULANDIA ES UN PAÍS CHIQUITO COMPARADO CON OTROS PAISES, COMO ARGENTINA O JAPON.
"Love rears its ugly head"
Lucas Pizarro no olvida. Lucas Pizarro no escribe en una hoja en blanco.Lucas Pizarro usa un papel viejo, un galimatías de señales viejas, criptogramas de claves olvidadas, garabatos de ideas prestadas. Él escribe en los intersticios porque ya no hay más que ese papel. Juego de rol. La línea puede empezar aquí, rodear un smiley, adelgazarse para atravesar un párrafo tachado, pegar un ligero salto para salvar la lista del supermercado.
Lucas Pizarro, dijimos, no olvida. Y ahora tiene en mente un viejo R.T. Márquez, campeón de otros tiempos, rival íntimo y silencioso. R.T. Marquez murió de espanto, tieso y transparente un día que el sol despiadado lo arrebató de una psicosis murcielaguil que lo mantenía en una cadena de frío y lo arrojó de un solo gesto a la ribera tibia del tiempo a esperar la disolución, como corresponde a un buen cristiano.
A veces, Lucas Pizarro se cruza con R.T. Marquez y se saludan apenas cortesmente. No parecen justificar ahora las cornadas de toros jóvenes y se dejan pasar como quien dejara pasar, sin prestarle atención, un volante de propaganda en el que Dios ofreciera créditos de eternidad a titulares de tarjetas de crédito.
Pero eso no es olvido. Es una forma cruel de presencia que señala el primer acto de disolución del que Lucas es conciente. Seguramente la disolución empezó antes, pero él era demasiado joven para notarlo. Nadie vé la disolución cuando tiene llenas las bolas de esperma caliente, y Lucas Pizarro tenía entonces las bolas llenas, y RT tenía las bolas llenas, y el que las tuviera más llenas escupiría más lejos, allá, en aquel marasmo que se sitúa delante, adonde apuntan los falos del mundo, y donde el fruto del vientre surgiría solo para gloria eterna como vegetal risomatoso que hace brotar su nueva y misma cabeza unos centímetros más allá...
La letra pequeña de Lucas Pizarro se hace más chiquita a medida que avanza su cuento. Je, ¿avanza, dije? Avanza, escala, desenvuelve, des-envuelve, trepa, retrocede, escarba, body pierce...
(29/10/2003) (Superfluos relatos)
Lucas Pizarro no olvida. Lucas Pizarro no escribe en una hoja en blanco.
Lisboa
Lisboa tenía el aire azul por aquellos días.
Todo era correr por la calle naranja hasta dar con la nariz contra una puerta.
Entrábamos siempre.(Había mármol, unas sillas inglesas y una luz muy clara).
Tomábamos el té mientras mirábamos el mar a través de la ventana del salón. A veces, no nos alcanzaba el azúcar y le arrancábamos mechones de pelo a tu perro blanco, que dormía a nuestros pies, siempre.
¡El mar era tan verde! Mirábamos las olas y nos hacíamos cosquillas en las yemas de los dedos, con las uñas.
En la terraza, hacíamos montañas de pelo blanco de ballena que caía de los aleros. (Tu perro estornudaba y trataba de atrapar al vuelo el vapor de pelo de ballena que se deshacía en el aire).
Nos zambullíamos en las montañas y rodábamos.
Estabas desnuda entonces.
Te tocaba la palma de los pies antes de que bajaras a la playa.
El mar te esperaba conteniendo el aliento (Lisboa entera se estremecía con la apnea del mar)
Yo cerraba las celosías y rezaba. Tal vez llorara. Devoraba los mechones de pelo blanco de ballena que habían estado entre tus piernas.
Tu perro se quedaba en la terraza y miraba el cielo de Lisboa hasta que la lluvia le quemaba los ojos acuosos y le lavaba el pelo blanco, que escurría a chorros, como volcanes silentes de edulcorante.
Entonces se levantaba despacio y se iba a tirar debajo de una mesa de hierro forjado, pintada con esmalte sintético blanco.
Lisboa entera (las calles naranja) espera que salgas del mar.
(24/10/2003) (no-Relatos)
Lisboa tenía el aire azul por aquellos días.
Todo era correr por la calle naranja hasta dar con la nariz contra una puerta.
Entrábamos siempre.
La caída de Tokio
"...cada cual tiene un trip en el bocho,
difícil que lleguemos a ponernos de acuerdo..."
Promesas sobre el bidet, Charly García.Tomados de la mano dimos el paso.
Saltamos apenas un pozo más que nada nominal y ya del otro lado nos volvimos con nostalgia, pero seguíamos tomados de la mano.
Vimos a Tokyo desplomarse en silencio, mudo, "como leones ciegos".
Vimos la lava devorar las avenidas y achicharrar a los autos como caracoles y a los caracoles evaporarse como cabecitas de fósforos. Vimos amapolas y azahares abrazarse de júbilo, aferrarse a los muros y acariciar el musgo y la hiedra.
Vimos humo huir de Tokyo, perseguido por vapor y exhalaciones. El humo se dobló, rozó el vapor y burló a las exhalaciones. Corrió, se dispersó, ensambló los dedos de las manos como un sabio japonés que no espera nada. El vapor se coló de a poco, hasta quedar despegao, desdoblado, desmedido.
Se hizo agua el vapor y la lluvia les lavó los pies a las amapolas.
Llueve con ganas, a veces. Otras veces parece que fuera a morir un tigre o incendiarse una pagoda. Llovió con ganas, aquella vez.
Ganas de tirarse pedos o golpear tambores.
Las amapolas agradecieron el baño con flores de dos metros (o tres) y los azahares buscaron el sol con notorio esfuerzo, que les hinchó las mejillas blancas hasta que las venas verdes parecían avenidas.
Ni una rata murió en la tormenta (saben pararse en lugar exacto donde no cae la lluvia, puesto que es sabido que las gotas caen siempre en el mismo lugar).
Los perros vergonzosos, en cambio, corrieron por los pasillos y las escaleras y con los rabos muy cerca del suelo fueron muriendo de a uno, de a dos, nunca de a tres.
Amarillas máquinas despejanieve los apilaron.
Un alma piadosa arrojó un caracol encendido que prendió como un rumor en las uñas resecas, en los dientes picados.
Lo vimos todo, tomados de la mano.
Giramos sobre un pie (el derecho yo, el izquierdo vos) y nos alejamos del pocito nominal que se estaba llenando de lava o de lluvia, según quien de nosotros se volviera a mirar.
(21/10/2003) (no-Relatos)
"...cada cual tiene un trip en el bocho,
difícil que lleguemos a ponernos de acuerdo..."
Promesas sobre el bidet, Charly García.
Inevitablemente, The Matrix (reloaded or not)
Si un mérito tiene Matrix, es que no se trata de una película que convoque simplemente al referéndum. Es inevitable glosarla, comentarla, defenestrarla... Pasto óptimo para Glosa...Así que, abundaremos. De más está decir que con sólo lanzar una búsqueda en Google por "Matrix" vas a encontrar tal cantidad y variedad de metatextos acerca de esta película que no vale la pena detallarlos, aunque te remito, para hacer la cosa más interesante.
Pero como aquí partimos del supuesto de que todo texto es inherentemente superfluo y abundante, nos sentimos lavados de culpa y, consecuentemente, abundamos a su vez. Además, los propios creadores del producto nos autorizan a abundar, en la medida en que "Reloaded" (ni qué hablar de las joyitas de "Animatrix") es, por su parte, una sofisticada glosa a "The Matrix".
La ví ayer (en video, confieso) y concluyo: Imposible no disfrutarla. Aún prescindiendo de todo el valor agregado por las pretensiones así llamadas "filosóficas" que caracterizan a la saga, "Reloaded" es un banquete visual que puede disfrutarse dejando el cerebro en el guardarropas del cine, o, aún, en el baúl del auto en el estacionamiento (no perderemos gran cosa en caso de hurto). En mi caso, podría haber dejado el cerebro bajo la mesita de luz...
Afortunadamente, conservé el cerebro en el lugar en que natura lo puso, haciendo lo que puede para la función que le ha tocado, resultado de cuya fatal actividad es la chorrera significante que sigue:
I) Un descargo: lo que hago aquí es un esfuerzo creativo, en base a los significantes puestos a disposición por los Hermanos Wachowski. Ni ahí se trata de indagar por el sentido "verdadero" de tal o cual significante presente en la película. Dejo ese esfuerzo a los muchos místicos que se están pelando los cuernos en descular tal sentido verdadero y determinar si ese sentido verdadero es verdadero de verdad o una vil patraña. Ese es un esfuerzo que me interesa poco porque sospecho de sus motivaciones y de los resultados que por él se pueden obtener.
No deja de producirme escozor, en contrapartida, el discurso de tantos racionalistas que denuncian un falso misticismo de The Matrix en nombre de un misticismo aún más auténtico. No dejan de ser búsquedas de fundamentalistas que aún esperan encontrar la verdad "buena", pataleando y haciendo berrinche ante lo que juzgan fraude, blasfemia o vaya a saber qué. No es mi trip, lo siento. Así que todo lo que se dice aquí, se dice a pesar de The Matrix y es un juego de composición usando los significantes disponibles con el único fin de seguir poniendo sentido a circular...
II) Un desplazamiento: Una cosa que me resulta interesante de la serie "The Matrix" es que el clásico comentario cinematográfico, que gusta de centrarse, si se pretende culto, en aspectos formales, o, si se sabe masivo, en comidillas del star system, se ve desafiado a entrar en el terreno del ensayo literario/hermenéutico, en la medida en que The Matrix se postula como una "cosa llena de contenido". Pocas películas últimamente lanzan un envite semejante (con todas puede hacerse, es claro, aunque es claro también que ha sido siempre la pretensión de toda la Sci-Fi y sus subgéneros y secuelas).
III) La muerte: Un punto interesante de toda esta cosa de la realidad virtual, lo que le dá viabilidad dramática al cuento, es que existe la posibilidad de que esa realidad virtual te mate en el mundo real. Ese detalle le dá tensión dramática a la historia, en la medida en que el héroe puede correr un riesgo (es como la criptonita necesaria para que Superman no sea un soberano aburrimiento), ya que si no está en riesgo, no hay "suspense" y el cuento deja de tener encanto como tal.
Me encontré en internet montones de interpretaciones que buscan establecer que la realidad mental es capaz de lograr efectos somáticos tan terminantes como la propia muerte, sólo por una "confusión" acerca de los datos recibidos. Básicamente esta es la explicación oficial que le dá Morpheus a Neo.
La hipótesis es que si la mente recibe la información de que se ha producido un daño físico grave, tomará la "decisión" de matar al cuerpo, como si el sistema cuerpo-mente no tuviera mecanismos autorregulatorios que contradirían esos datos. Me siento más predispuesto a aceptar que ese conflicto entre la información "simbólica" que viene de la Matriz y la información "somática" que viene del cuerpo podría llevar a la locura, cosa que podría verse legitimada si pensamos en cómo queda el atleta del episodio "World record", de Animatrix.
Me parece más económico pensar que experimentar la propia muerte en una forma hiperrealista tiene que matarte de un susto, nada más simple. Lo que te mata es el shock. Y esta hípotesis no le quita nada al efecto dramático necesario para que los combates de Neo y Trinity conserven "suspense" y tensión dramática, pero es más económica y dá lugar a pensar en forma más "creativa" los vínculos entre mundo simbólico y eso otro que seguimos llamando real a falta de marco interpretativo mejor.
Lo interesante de la versión que sanciona que "la Matriz te confunde al punto de que te podés morir" es que se pone en boca de Morpheus, que es el místico, el que tiene "fe" en The Oracle y el que en definitiva está buscando al Dios Padre Todopoderoso que sea capaz de darle sentido al mundo, aunque sea por interpósita Matriz (a la sazón, algo que tienen "ellas" y "nosotros" no).
IV) Sistemas: Otra cosa interesante es la idea, muy moderna (en el sentido de actual y contemporáneo), de que el sistema The Matrix es un sistema complejo y caótico. Que exista un personaje llamado "The Architect" (una cita de reminiscencias masónicas y una pedorra y obvia denominación de D/dios) no agrega ni quita nada a dos datos:
a) La Matriz es autogenerativa. Existen programas que se escriben a sí mismos o a otros programas (¿una traslación metafórica de las hipótesis sobre la replicación del ADN?), y hasta hay programas virales: Smith es uno de ellos, en cualquier momento podrían aparecer más.
b) Es un sistema complejo con un nivel relativamente alto de incertidumbre: si bien existe The Architect, existe todo lo que no es The Architect, con una "autonomía relativa" suficiente para introducir incertidumbre en el sistema (llamada en la historia "anomalía", qué pena).
La incertidumbre es tal que The Architect confiesa necesitar de trampas tan sofisticadas y rebuscadas como el mito del "Elegido" para aislar esas anomalías y volver a encauzar un "código" que se le vá de las manos.
Sin embargo, el sistema es coherente, autorregulado y capaz de durar. La pucha, toda la biología moderna está tratando de explicar sistemas de características similares. Lo parió...
Paralelamente, es imposible no pensar en la reflexión de Eric S. Raymond desarrollada en el paper "La Catedral y el Bazar", donde contrapone dos modelos de producción de software: el de las multinacionales, vertical, planificado y centralizado, y el del movimiento del "software libre", plural, peer to peer e intrínsecamente caótico, autogenerativo y autorregulado, como un sistema biológico.
The Architect desea un sistema tipo "catedral". Introduce orden y quiere ser un Dios Padre represivo, capaz de mantener bajo control a sus criaturas. Está puesto en la película como un principio masculino.
Pero The Oracle, metamorfoseada en principio femenino, introduce incertidumbre, y donde hay incertidumbre hay libertad.
Está por verse todavía qué opinan los Wachowski al respecto. Quizás The Matrix sea mas bien un sistema de tipo "bazar" y Neo pueda salvar y salvarse... de ser un mesías.
IV) Metáforas: Y otra cosa, una sospecha que siempre he conservado: la única manera de lidiar con la complejidad es a través del universo metafórico.
En la saga, un complejo sistema informático, para poder resultar manejable y abarcable, recurre a explicaciones metafóricas de sí mismo: para entenderlo no es suficiente "el código".
(Asociación libre: me corre un escalofrío al recordar el slogan con que Macromedia (c), antes de The Matrix, promocionaba su primera versión de Dream Weaver (c), con la que se convirtió en líder del segmento de la edición Web: "Para los que ven el mundo en código", mientras la imagen de un auto pasaba bajo una lupa que permitía ver "<img src="....).
Es necesario pasar del "código", eso que todos ven en las pantallas de sus terminales, eso que el "operador" lee como si fuera transparente y obvio, al "sentido", eso que es oscuro, intrincado, oculto.
(Vaya mi agradecimiento al profesor Sergio Caletti, que, cuando yo recién empezaba la facultad, me llevó de las narices, a mí y a muchos de mis compañeros, a pensar en esta pequeña diferencia...)
Muchas glosas a la película que ví por Internet usan el término "representación" para suturar el hiato que surge cuando el código ya no es explicación suficiente (cuando surge la pregunta "pero, ¿qué más?, si el código es este y lo estamos viendo"). Y tienden a suponer que la representación es una forma imperfecta de hacer accesible el código a mentes no avisadas. Ego de programador: la interfase es la concesión que se le hace a la gilada que no sabe programar y ver el mundo en código. Qué pena.
¿Qué pasa con nuestra interpretación de The Matrix si en lugar de pensar en términos de "representaciones" pensamos en "metáforas"? ¿eh?
Los Wachowski algo se huelen, porque ni Dozer ni Link (condenados a la función marginal de "operadores") son los héroes de la historia...
Los creadores de The Matrix tienen ante sí el desafío de postularse como un episodio más de la fantasía del eterno retorno, concluir que no pueden exceder los mitos que han citado sin mayores tapujos y terminar en que lo más importante de su historia es Morpheus, el místico que cree que el mundo es una catedral (en el sentido de Raymond y no como arquitectura de la religiosidad) que necesita de un héroe individual y mesiánico que restituya el orden verdadero del mundo, o buscar en las indagaciones de la termodinámica, la biología moderna, la semiología, la antropología, la economía, y tantas otras disciplinas de los sistemas complejos, plagados de incertidumbre pero autorregulados, y lograr una síntesis interesante y motivadora.
Digo yo, que no soy quién.
(17/10/2003) (Migas de pan)
Si un mérito tiene Matrix, es que no se trata de una película que convoque simplemente al referéndum. Es inevitable glosarla, comentarla, defenestrarla... Pasto óptimo para Glosa...
El alma oscura, parte 1
¿Alguien me puede explicar la arcana lógica por la cual los choferes de micros con aire acondicionado insisten en mantener el interior de coche a 19 grados en verano y a 23 en invierno?No... no se trata de lograr una temperatura óptima, digamos 21 o 22 grados, constante todo el año, lo cual no estaría mal. No, no es eso.
Por algún oscuro mecanismo, la idea es sentir frío en verano y calor en invierno. ¿Por qué? ¿Sienten que el servicio de aclimatación sólo se percibe si es exagerado? ¿Buscan vengarse de algún íntimo maltrato mediante la violencia de provocar en los pasajeros congestiones nasales y/o bronquiales como consecuencia del shock térmico?
¿Son atérmicos? ¿O será que pertenecen a una especie mutante, medio lagartija, que no puede regular la temperatura? (No, si fuera así buscarían una temperatura constante, y ya dijimos que no es el caso).
Juro que no entiendo...
(10/10/2003) (Digresiones)
¿Alguien me puede explicar la arcana lógica por la cual los choferes de micros con aire acondicionado insisten en mantener el interior de coche a 19 grados en verano y a 23 en invierno?
363 cerebros
"...¿que tu y yo estamos locos, Lucas?.."Nosotros tenemos conflictos más o menos neuróticos (y eso depende más que nada del observador) Y un rito neurótico que se precie del tal no puede prescindir de palabras mágicas. Nosotros sabíamos que algo fallaba.
Rellenamos entonces los cálices y sobreiluminamos los altares. Nos reunimos varias veces al día a ensayar los rituales, tanto era el temor de fallar cuando llegara el gran momento. Ejecutábamos los movimientos mandados con paranoico placer por los números. Medíamos mentalmente cada milímetro recorrido por nuestros brazos, nuestras piernas, y calculábamos las relaciones mágicas que encierran los números: lográbamos hacer aparecer magistralmente onces, sietes, tres y cada número místico que nos viniera en gana munidos de una matemática rígida como cerebros de monos y falaz como amistades eternas.
Y no parábamos de hablar. Dirigíamos nuestros movimientos con palabras precisas. Recuerdo que recitaste sin pausa 129 intervalos del paso de tu pierna sobre mi hombro y su vuelta a la tierra. Nos sentimos shaolines gigantes que abrazarían los calderos del mundo. Y lo decíamos.
Lo más difícil fue detenernos a recitar los movimientos de la boca recitando. ¡Ahí si nos sentimos aliados! Tuve que aprender tu boca matemáticamente, con la precisión del dibujante de cartoons, y detener mis labios para darte tiempo a seguir mis movimientos. Aprendimos a escuchar para adentro para reconocer nuestras voces y perfeccionamos nuestra habilidad de escuchar para afuera para poder seguir el relato del otro. Creímos tener dos cerebros, cuatro orejas, pero no pudimos tener dos bocas, que era lo que en realidad necesitábamos para poder independizarnos, pero entonces hubiésemos necesitado un cerebro más y otro par de orejas para poder seguir lo que decimos, lo que relatamos que decimos, lo que el otro relata que dice, lo que el otro dice.
Entonces caímos en la cuenta de que de lograr nuestro objetivo deberíamos descartar la teoría de los 90 signos de Pierce, porque eso multiplicaría por noventa por dos los cerebros necesarios para descifrar los noventa signos que componen lo que digo y lo que digo que digo, más otros 180 para seguir lo que vos decís y lo que decís que decís.
Deberíamos tener 363 cerebros. Nos tranquilizó entonces descartar la hipótesis de que el cerebro fuese el órgano de la cognición, suponiendo que cognición e interpretación de los signos fueran fenómenos emparentados (hipótesis, por otro lado, que no pudimos descartar). Pero el espanto ante nuestros cuerpos deformes creció al imaginar la multiplicación de estómagos, piernas, ovarios o testículos, según optáramos por uno u otro órgano del simbolismo.
Para más, me recordaste que no debíamos dejar de lado el par de órganos captores de los signos correspondiente a cada cerebro, que dada la imposibilidad empírica de descartar a las orejas para tal función, nos llenaría el cuerpo de 726 orejas, amén de las 363 bocas, lenguas y gargantas que constituyen el aparato fonador (puesto que no estábamos dispuestos a aceptar la posibilidad de la existencia de intercambio telepático de signos).
Tal configuración anatómica hubiera dificultado seriamente la realización de nuestras coreografías y hasta hubiera podido condenarnos a la inmovilidad, dejándonos sin nada que narrar y afectando seriamente la eficacia de los rituales.
Optamos entonces por sostener una postura animista acerca de la cognición, como corresponde a una buena neurosis.
(06/10/2003) (Superfluos relatos)
"...¿que tu y yo estamos locos, Lucas?.."
Si la naturaleza es la respuesta ¿cuál era la pregunta?, de Jorge Wagensberg.
Un extraño libro armado sólo con frases sueltas que cayó en mis manos de forma un tanto irreflexiva. Me ha hecho pensar sobre el estatuto de un género a veces despreciado: el aforismo.La idea de fondo con la que Wagensberg busca legitimar este experimento es la siguiente: "Desconfío de cualquier idea que no se pueda expresar en una frase".
Esa idea encontrará, a lo largo del libro, varios corolarios como el que reza que "una buena idea cabe en una buena frase, pero lo mismo ocurre con una idea mala y, a veces, incluso resulta que ambas ideas, la buena y la mala, caben en la misma frase".
Sea como fuere, el libro me hizo pensar y sonreir, experiencias que uno gusta de recomendar a sus amigos y a algunos selectos parientes.
Y aquello en lo que me hizo pensar fue acerca del estatuto del aforismo, definido por Wagensberg como una "elegante conserva de idea". Es que los aforismos suelen confundirse con las frasesitas de presunta profundidad filosófica que encierran enseñanzas vitales, verdades reveladas escritas en piedra, con que los fabricantes de tarjetas de salutación buscan seducir a jovencitas (y jovencitos también, por qué no) que pasan por alguna fecha significativa, como el cumple-mes del primer beso con su noviecito/a (por fuerza, el primer mes, a lo sumo el segundo).
Pero con estas lecturas caí en la cuenta de que un aforismo es más bien la eclosión-culminación de un arduo proceso de reflexión. Lograr un buen aforismo ha de ser un desafío en el que un escritor se bate sin pensarlo realmente, hasta que esa frase sintética, poderosa, elegante, está ahí, propensa, como dice Wagenseberg, a convertirse en latiguillo que se repite, se cita y se usa, o en lema, que entusiasma y anima...
Wagensberg me hizo pensar en que un aforismo es un medio legítimo para poner a circular un saber, más allá de las reflexiones sobre vida, conocimiento e incertidumbre de que trata el libro.
Un libro muy interesante, por cierto, que fue leído de un tirón en un viaje de Buenos Aires a La Plata (a la sazón, 50 minutos en micro) y me hizo también pensar en el hábito de leer en tránsito, tema, quizás, para otro post.
Para saber sobre Jorge Wagensberg (epistemólogo, del que había leído cosas sueltas cuando yo era estudiante y al que había visto muy citado) probá buscar en Google.
(03/10/2003) (Migas de pan)
Un extraño libro armado sólo con frases sueltas que cayó en mis manos de forma un tanto irreflexiva. Me ha hecho pensar sobre el estatuto de un género a veces despreciado: el aforismo.
Diamantes
Un poemita en prosa sobre esas búsquedas que uno hace en sociedades dudosas y que buscan grandes recompensas. O un relato sobre la frustración que uno se busca solito o en pareja.
Cansados de bucear en la mierda nos hemos convencido de que el diamante que habíamos arrojado a esta gigantesca letrina ha sido perdido para siempre.
Tu cabeza asomó primera a la superficie y para cuando yo asomé la mía y pude abrir los ojos ví tus glándulas conjuntivas lavar lágrimas de mierda.
Escupí un garzo marrón como gelatina de perros que mendigan afecto en casas de dos pisos, pero mis ojos permanecieron rodeados de estiércol, el pelo como de sacerdotes aztecas, cascos de sangre y sebo.
Recorrimos la profundidad de la letrina con enormes esfuerzos de apnea. Tocamos el fondo fangoso seleccionando piedras vulgares, algunas hasta bellamente bruñidas. Pero ni rastros del diamante que arrojamos para jugar a los pescadores de perlas.
Con cierta tendencia al pensamiento mágico supusimos que en procaz alquimia el diamante se había transformado en mierda o disuelto como el azúcar en el café con leche.
Lo más probable es que el muy guacho permanezca en el fondo, confundido con las piedras vulgares y las hasta más bellamente bruñidas.
¿Qué haremos con nuestra colección de piedras? Dividirla en dos partes exactamente iguales. Y me chupa bien un huevo lo que hagas vos con la tuya (quizás construyas altares para adorar dioses tristes).
El diamante sigue en el fondo de la mierda cagándose de risa de nosotros.
(02/10/2003) (no-Relatos)
Un poemita en prosa sobre esas búsquedas que uno hace en sociedades dudosas y que buscan grandes recompensas. O un relato sobre la frustración que uno se busca solito o en pareja.
Medianía
Una sensación que se escribió hace años, y que, ahora, parece igual...Todos tenemos algún ritual que se repite, casi, todos los días. Es más que nada una costumbre, y una costumbre mas bien tediosa...
Por eso, a veces, buscando renovarnos, soltamos corchos medio mareados hacia cielorrasos un tanto bajos. En todo caso, nuestras cabezas algo dormidas encuentran hábitos medianamente tolerables y un pequeño amague de fastidio (tirando a incontrolable) nos termina por arruinar un día apenas recordable.
Ya ves. Ninguna felicidad es completa.
(01/10/2003) (no-Relatos)
Una sensación que se escribió hace años, y que, ahora, parece igual...
Datos acerca de Lucas Pizarro
En "Borrador hallado en un disquette de 51/4" hay una reflexión de un tal Lucas Pizarro. Aquí, algunas impresiones sobre su persona.Lucas Pizarro a veces delira. A veces sólo tiene miedo, y otras veces lee a Nietszche. Lucas Pizarro no sabe que delira. No sabe a qué le teme y mucho menos entiende a Nietszche. Pero eso no le impide escribir. A veces escribe poemas de amor. A veces cuentos de delirio. Y otras veces quiere dormir, o partir, que es morir un poco. Pero siempre antes de irse a dormir se toma un mate o una cerveza, cosa de estar seguro de levantarse a mear.
Me lo ha confesado en largas noches frente al equipo de música, escuchando "Discipline"...
(29/09/2003) (Superfluos relatos)
En "Borrador hallado en un disquette de 51/4" hay una reflexión de un tal Lucas Pizarro. Aquí, algunas impresiones sobre su persona.
Borrador hallado en un disquette de 51/4
Reflexiones atribuibles a un tal Lucas Pizarro"Yo Soy el que Soy. Lo que define a dios en su calidad divina es su ser consciente de no ser sino metáfora de sí mismo. Ahí está la brutal diferencia. Yo puedo pasar años embarcado en el psicoanális, puedo convertirme al umbanda o peregrinar al santuario de Gilda, puedo leer a Marx o a Foucault y aún así no saber de qué cosa es metáfora esta angustia, este dolor, este signo en mi retina o esta línea de imaginario. O peor, puedo encontrar cada vez otro dolor, otra angustia otro signo en la retina que me haga pagar otra sesión.
Los dioses griegos se quedaron cortos al condenar a Prometeo, aunque pasaran tan sugestivamente cerca: el hígado que renace es metáfora del hígado devorado, que es metáfora del hígado que renace, lo cual a su vez, hígado y Prometeo, es metáfora de otra cosa, según seas griego de hace 2000 años o estudiante de Periodismo o Letras que ha leído a Sartre y a Marcuse en los 90. Y en todo caso, será un hombre (de esa clase especial que se inventaron los griegos y que llamaron semidiós) el que libere al pirochorro de tan escatológica recurrencia.
El dios judeo-cristiano es aberrante por inhumano, a diferencia de los dioses griegos, que, según varios manuales, se sometían a una misma norma que los mortales (el destino, dicen).
Pero hoy se me antoja otra pista, otra clave: Zeus es el dios del trueno, Afrodita lo es del amor, Poseidón del mar. Los dioses griegos son metáforas. Los dioses griegos son amigables porque no pueden sustraerse a la semiosis. No son los que son, sino alguna otra cosa...
La tradición de Moisés descubre algo aterrador, descubre aquello que ya no puede ser humano, aquello no está en ninguna disposición, en lugar de ninguna otra cosa, para nadie: Dios es aquello que no es metáfora.
Echate una metáfora, Moisés..."
(26/09/2003) (Superfluos relatos)
¿Y? ¿Qué me dicen? Este Lucas Pizarro (cualquier parecido con alguien que no sea éste Lucas Pizarro es pura coincidencia) parece un delirante. Mirá que ponerse a reflexionar tan livianamente sobre algo que ha quemado las pestañas de tantos filósofos, teólogos, judaístas...
Reflexiones atribuibles a un tal Lucas Pizarro
Jabberwacky
No puedo evitarlo. Los chatbots llaman mi atención siempre. ¿Qué queda del arte de la conversación que cultivamos febrilmente si un robot puede tener una charla brillante?¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?
En http://www.jabberwacky.com/j2convbydate-17 pueden ver una conversación entre un robot y una persona, y díganme si la pregunta clásica de la SciFi no planea de vuelta sobre nuestras cabezas de techies empedernidos.
La idea de Jabberwacky es la de hacer un blog de conversaciones entre un robot y los usuarios. Lo particular es que el robot va "memorizando" lo que se le dice, y después, por análisis contextual, lo "usa".
Según sus creadores, Jabberwacky no tiene ninguna "gramática" pre-programada (la expresión que ellos usan es "there isn't any hard-coded rules"), sino que el sistema aprende por contexto y uso.
Ese escalofrío de la cuarta discontinuidad....
(25/09/2003) (Sitios)
No puedo evitarlo. Los chatbots llaman mi atención siempre. ¿Qué queda del arte de la conversación que cultivamos febrilmente si un robot puede tener una charla brillante?
Embargo de las Casas
...el rey Cuahutemoc recibió los regalos desde El Cuzco sin temor a represalias del cielo. Sembró con ellos los pasillos de sus palacios. Lo bien que hizo. Del cielo no llegaron represalias.
...de Embargo de las Casas no volvimos a saber nada. Sin embargo, el adelantado deambula cerca del Orinoco. De boca de un nativo, cuya lengua ha aprendido a comprender, supo de la existencia de un pueblo, hacia el sur, donde artefactos demoníacos se expresan en la lengua de los reyes y deciden la fecha de las siembras y las cosechas y predicen los huracanes y terremotos.
Embargo de las Casas ha decidido llevar a la corte del rey de Castilla una de tales maravillas. Sin embargo, no podrá evitar la insubordinación de uno de sus hombres, Pedro Núñez de los Pozos, cuya familia había vivido desde generaciones de la predicción de los temporales y la administración de las cosechas para la corte de Cádiz.
Con Embargo enfurecido por tamaña indisciplina, las medidas adoptadas para evitar un motín generalizado no fueron leves. El adelantado ordenó la decapitación de los revoltosos, luego de apuñalar él mismo a Núñez de los Pozos y alimentar con sus testículos a un perro famélico que habían hallado en una misión saqueada.
Sin embargo, la tropa, reducida, a la sazón, a media docena de hombres, guardó para con su jefe cierto espanto rencoroso que habría de serle fatal el día de la batalla con los hombres del rey Cuahutemoc.
Con Embargo al frente, empero, los españoles continuaron la búsqueda de la ciudad conducida por máquinas, cuyas palancas y poleas, más grandes y complejas que las de los aparejos de la mayor de las naves que los trajera de España, debían producir sonidos tales que les permitirían descubrir su ubicación desde cientos de leguas de distancia, con la sola ayuda del oído, a cuyo cultivo sometió a su tropa el adelantado.
Sin embargo, y a pesar de los rigurosos ejercicios, seguían incapaces de distinguir la pisada de un escorpión sobre una hoja de helecho del reptar de una babosa en los troncos enmohecidos.
Por el contrario, los guías indígenas escuchaban las pisadas de un ligero ocelote a más de 623 pies de distancia del lugar dónde se hallara, pudiendo establecer en qué rama de la espesura se agazapaba tan sólo siguiendo el sonido de la respiración de la bestia.
A pesar de ello, Embargo no se decidía a confiar en sus guías, cuya maledicencia y temor supersticioso eran mala combinación para los fines del audaz explorador.
Embargo de las Casas, amén de haber sido devorado por una tribu caníbal del Amazonas, morirá a manos de las lanzas de los hombres de Cuahutemoc, como consecuencia de la traición de sus soldados, que abandonarán la batalla dejando a su jefe como garantía para la huída.
No conocerá las máquinas que predicen los huracanes y hablan la lengua de los reyes.
Los traidores, sin Embargo, volverán a España.(22/09/2003) (Superfluos relatos)
...el rey Cuahutemoc recibió los regalos desde El Cuzco sin temor a represalias del cielo. Sembró con ellos los pasillos de sus palacios. Lo bien que hizo. Del cielo no llegaron represalias.
Reset
Cuando el costo de mantener
la máquina funcionando
interfiera notoriamente
en su feliz usufructo
será mejor reiniciar
y confiar
en que
el Sistema Operativo Universal
prevea alguna forma de reinicio
que vaya más allá
de la simple disolución que sigue al apagado
y que es consecuencia de la acción
de otros tenaces organismos
que degradarán nuestra materia
reciclándola
devuelta a la corriente ciega de la vida
que sin mayores problemas
habrá prescindido de nosotros (12/09/2003) (no-Relatos)
¿Quién vive en la estrella de al lado?
Peter Pan, en la película, declara que su hogar se encuentra "en la primera estrella a la derecha". Con total lógica mi hijo de tres años preguntó: ¿Quién vive en la otra estrella, pá?...El perro Getulio vive en la estrella de al lado de la de Peter Pan. A veces, cuando viene volando, se equivoca y se mete en Nunca Jamás. ¡Se arma un revuelo terrible entre las sirenas! No están acostumbradas a ver perros, porque en Nunca Jamás hay hadas, sirenas, duendes, piratas, cocodrilos, indios y niños perdidos, pero perros, ¡ni uno!.
Igual, a Getulio le gusta Nunca Jamás. Se pega un chapuzón en el lago de las sirenas y les chumba desde la orilla a los piratas, que le tienen un poco de miedo porque Getulio es un perro grandote. Al final, los niños perdidos, que no le tiene miedo y lo quieren mucho, se le suben al lomo y lo llevan a dar un paseo por las carpas de los indios.
Getulio, como ya dijimos, es un perro grande y, además, un poco torpe. Cuando entra en la carpa del Gran Jefe moviendo la cola para un lado y para el otro termina tirando las cazuelas, los cuencos y los tejidos.
La esposa del Gran Jefe, Doña Estrella del Alba, se enoja con los niños perdidos: "Saquen este perro de acá", les grita hecha una furia, agitando una escoba hecha con ramitas y hojas. "Yo le dije a Gran Jefe: 'vamos a vivir a nunca Jamás que no hay perros' y mirá este Getulio ¡¡¡se viene a equivocar de estrella!!!"
Pero Getulio se tira panza arriba, y aunque aplasta los brotes tiernos de maíz o las flores más chiquitas, todos los indios vienen a hacerle mimos en la panza, que es lo que más les gusta a los perros. Todos se ríen mucho y a Doña Estrella del Alba se le pasa el enojo.
Cuando se empieza a hacer de noche, Getulio vuelve a su estrella, la estrella de al lado de la de Peter Pan. Ahí lo esperan su mamá y su papá.
-¿Dónde estuviste, Getulio?- le dice la mamá mientras le dá esos lengüetazos que son como besos y que a Getulio le gustan tanto.
-Vengo de la estrella de al lado. Estuve jugando con los niños perdidos, ma.
-No le habrás roto nada a Doña Estrella del Alba, ¿no?- le dijo la mamá, que ya sabía que cada vez que Getulio y los niños perdidos se metían en el campamento indio se mandaban alguna macana.
-Bueno, si, pero fue sin querer...
-Pero qué perro travieso!!!!. Mañana le vas a llevar unas flores y un frasco de mermelada, ¿te parece?
-Bueno ma, pero fue sin querer...
-Si, ya sé que fue sin querer.- le dijo la mamá, muerta de risa.
Antes de irse a dormir, Getulio juntó un ramo de flores rojas, anaranjadas y amarillas y eligió un frasco de mermelada casera recién hecha. Después dió treinta y dos vueltas alrededor de la cama y se acostó.
Cuando salió la luna, el papá le cantó una canción. A Getulio le encanta la canción que su papá le canta a la luna. Él practica también a veces y cantan juntos. Pero hoy había jugado tanto con los niños perdidos que estaba tan cansado que no tenía ganas de cantar.
Getulio se durmió, pensando en las tostadas con mermelada que se iba comer al otro día, con todos los niños perdidos, en la carpa de Doña Estrella del Alba.
(11/09/2003) (Lullabies)
Peter Pan, en la película, declara que su hogar se encuentra "en la primera estrella a la derecha". Con total lógica mi hijo de tres años preguntó: ¿Quién vive en la otra estrella, pá?...
Psicodiversidad
Estuve pensando en esta moda que de alguna manera es el transfondo filosófico de los globalifóbicos. Digo, esto de suponer que, por ejemplo, la "biodiversidad" es un valor.Mucho antes de que el problema de la biodiversidad fuera un problema, ya se hablaba de diversidad cultural. ¿Se acuerdan? Era el latiguillo que se oponía al "imperialismo cultural". Sea en el ámbito de la genética o de la antropología, la lógica es la misma.
Se podría poner en términos de la teoría de sistemas: la pérdida de diversidad se podría asemejar a una progresiva pérdida de organización/diferenciación de los sitemas termodinámicos, lo que ellos llamaban "un aumento de la entropía". En aquella vieja teoría de sistemas, que hoy ya se vé casi tan lejana como el marxismo, la entropía tenía un grado máximo que de alcanzarse, significaría "la muerte térmica del universo", la total ausencia de diferenciación termodinámica, el frío absoluto. Detrás de la entropía acecha la muerte (la metáfora de la "muerte térmica" casi ni es metáfora) y se me antoja que esa es la sospecha que anima a los defensores de las diversidades.
Solidario con esa sospecha: ¿no se les ocurre pensar que, así como existe una poderosa corriente que parece lanzada a abolir la multiplicidad genética, la riqueza cultural, ese mismo vector sanciona como adecuado cierto tipo de personalidad en perjucio de otras?
Digo, cierto modelo de macho (norte)americano, agresivo, emprendedor, la psicología del entrepreneur, ¿no se erige de alguna manera como la personalidad deseable, adaptada?
¿No sería hora de enarbolar la bandera de la psicodiversidad para mantener a salvo, como con la biológica y la cultural, el derecho a la diferencia psicológica?
(10/09/2003) (Digresiones)
Estuve pensando en esta moda que de alguna manera es el transfondo filosófico de los globalifóbicos. Digo, esto de suponer que, por ejemplo, la "biodiversidad" es un valor.